La subida de precios puede convertir a la Fed en villano reacio

Powell no tiene más remedio que aumentar las alzas de los tipos, aunque provoque daño a corto plazo

Gasolinera en Colesville, Maryland (EE UU).
Gasolinera en Colesville, Maryland (EE UU). reuters

El banquero central simpático no tiene cabida en un mundo de alta inflación. Los precios al consumo en Estados Unidos aumentaron en mayo un 8,6% interanual, una cifra que supera las previsiones. El presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, no tiene más remedio que aumentar las subidas de los tipos de interés, infligiendo más daño a la gente que ya está luchando con los altos precios de los alimentos y la gasolina. Hacerlo es racional a largo plazo, y malvado a corto plazo.

 

Las cifras de la inflación del viernes echaron por tierra la teoría, apoyada por los economistas encuestados por Reuters, de que los precios se habían estabilizado en mayo. Por el contrario, subieron a su nivel más alto desde 1981.

Los costes de los alimentos aumentaron incluso más que la cifra principal, con un incremento interanual de casi el 12%, informó el Departamento de Trabajo. La gasolina, el sustento de la economía estadounidense, subió casi un 49% con respecto a hace un año.

La única opción de Powell es perjudicar más a los estadounidenses. El mes pasado, descartó esencialmente subidas de tipos de más de 0,5 puntos porcentuales cada vez. Con la inflación aumentando en lugar de retrocediendo, es posible que tenga que considerar subidas mayores –por ejemplo, de tres cuartos de punto porcentual– que encarecerán los saldos de las tarjetas de crédito y las hipotecas, y posiblemente lleven a la economía a una recesión.

Los consumidores ya estaban en apuros. Un índice que mide el volumen de solicitudes de hipotecas ha caído a su nivel más bajo en 22 años debido a la subida de los tipos de interés, informó el miércoles la Asociación de Banqueros Hipotecarios. Los hogares están gastando 341 dólares más al mes para adquirir los mismos bienes y servicios que hace un año, según Moody’s Analytics.

El ejemplo de Paul Volcker podría servir de consuelo a Powell. Jefe del banco central de 1979 a 1987, Volcker se enfrentó a una inflación que había alcanzado el 13,5% al año siguiente de su nombramiento y duplicó los tipos de interés hasta casi el 20% en solo seis meses. Se produjeron dos recesiones consecutivas; la tasa de desempleo alcanzó casi el 11% en 1982. Algunos legisladores propusieron destituir a Volcker. Pero un año más tarde, la inflación se redujo al 3,2% y la economía se disparó a partir de entonces.

Es probable que Powell no tenga que hacer un movimiento tan grande con los tipos, pero subirlos en incrementos mayores seguirá perjudicando a los estadounidenses medios. Y no está claro cuánta influencia tendrá la política monetaria, dado que el aumento de los precios de los alimentos y la gasolina se debe en gran medida a la guerra en Ucrania. Al igual que con Volcker, la historia puede considerar a Powell como un héroe, pero mientras tanto está en camino de hacer muchos enemigos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías