Alexandre Boquel: “En LVMH tenemos 280 profesiones diferentes”

El responsable de los oficios artesanos del grupo francés asegura que su principal

reto es lograr comunicar las oportunidades de este camino a los más jóvenes

Alexandre Boquel, director de desarrollo de oficios de excelencia de LVMH.
Alexandre Boquel, director de desarrollo de oficios de excelencia de LVMH.

Ha desarrollado toda su trayectoria profesional en compañías como el grupo LVMH, Nina Ricci o Vermont Paris, donde aprendió de cerca el trabajo que depositan los maestros artesanos en cada una de las piezas que elaboran. Ahora, Alexandre Boquel (Calais, Francia, 1978), director de desarrollo de oficios de excelencia de LVMH, tiene el reto de poner en valor el trabajo de estos artesanos y atraer a las nuevas generaciones para que haya un relevo generacional. Esta entrevista se realizó durante su participación en los Premios Maestro Artesano Círculo Fortuny,

¿Cuál es su función en LVMH?

Somos un grupo en el que se engloban 75 marcas, desde moda a cosmética y vinos. Tenemos una colección de 280 profesiones diferentes y nuestra misión es ver lo que podemos hacer para perpetuar este saber hacer y transmitírselo a las siguientes generaciones. Perpetuar y promover este legado hoy en día es vital. Eso es lo que hago.

Parece que en algunos países esto se ha cuidado más que en otros.

No creo que haya diferencias sustanciales. Pasa lo mismo en Francia, en Italia, en España, Suiza, Alemania, Reino Unido... No hablamos de artesanía todo lo que deberíamos. Hemos promovido más las carreras universitarias. Cuando se tienen buenas notas y se es un buen estudiante, lo natural es ir a la universidad y desarrollar una profesión intelectual. Lo de decir que la universidad y las carreras profesionales dan las mismas oportunidades de desarrollo a la gente es algo nuevo de ahora.

Pero estas profesiones suelen estar peor pagadas. ¿Cómo se va a atraer así a las nuevas generaciones?

Cuando hablas con la gente joven, en realidad, no saben tanto de las profesiones ligadas a la artesanía. Si preguntas a un niño pequeño qué profesiones conoce, te dirá siete como mucho y dos serán influencer y futbolista. Solo en LVMH tenemos 280 diferentes. Existen muchos clichés sobre ellas, pero estamos aquí para decir que no son solo profesiones de tradición, sino que también trabajan con innovación: sus habilidades se renuevan continuamente.

¿Cómo rompen con estos clichés?

Es verdad que las personas que se dedican a ello no están acostumbradas a hablar del saber hacer. Hemos pedido a cada marca del grupo que elija a un embajador de los oficios para hablar de la carrera que se puede tener en ellos, de cómo evolucionar hasta convertirse en un virtuoso en LVMH. Es muy importante comunicar las oportunidades que tienen y somos muy sensibles a ello. También intentamos prestar mucha atención a las condiciones en los talleres y a las condiciones laborales en general.

Que el lujo se llevara la producción a Asia no habrá ayudado a conservarlos.

No es una estrategia de LVMH. Todas nuestras marcas producen donde está el saber hacer. Por ejemplo, es obvio que en España hay mucho saber hacer alrededor del cuero y los profesionales de la piel. Son una de las esencias del país, así que para nosotros tiene todo el sentido del mundo producir aquí. Es donde está la mejor atención al detalle. Siempre hemos producido donde se encuentra lo mejor, es lo que legitima a nuestras marcas.

¿Por qué es importante la artesanía para un grupo como LVMH?

La artesanía está en el corazón de todas nuestras marcas. En España tenemos el ejemplo de Loewe: se fundó en 1846 por Enrique Loewe sobre la base de la artesanía del cuero. Enrique Loewe no era un hombre de negocios, sino un artesano. Eso ocurre en la mayoría de nuestras marcas. ¿Sabes por qué lo valoramos tanto? Porque en las marcas pueden pasar muchas cosas, podemos tener nuevos directores ejecutivos, nuevos directores artísticos, un equipo de marketing distinto..., pero el saber hacer y las habilidades van a estar siempre en el centro de cada maison. Es parte de su identidad y lo que hace que el lujo esté rodeado de emoción.

Comentaba que en el lujo hay tanta tradición como innovación, ¿cómo conviven ambas?

La artesanía es una forma de expresión: si quieres que sobreviva, tienes que estimularla. Eso es lo que hacemos en LVMH, retar y llevar el saber hacer al siguiente nivel para que se reinventen. Si coges algo y lo mantienes inmóvil, rígido, desaparece. Por eso estamos muy involucrados en inyectar innovación en la tradición. Le Corbusier ya dice que la tradición es una sucesión de innovaciones.

¿Intimida a los artesanos acercarse a un gran grupo como LVMH?

Sí, a muchos les impresiona y no se atreven a llamar a la puerta y ofrecernos su talento, pero aquí estamos para afrontar retos. No llegas a la excelencia si no inviertes en ti mismo, aquí formamos a la gente también para que no se dejen intimidar por la dimensión de LVMH. Estamos aquí para reclutar el mejor talento y hacer que se desarrolle.

¿Cómo lo hacen?

Hace ocho años nos dimos cuenta de que teníamos problemas para encontrar talento, así que decidimos crear el Institut des Métiers d’Excellence. Un mecanismo para formar al talento y crear empleo para estas personas. No lo hicimos solo para LVMH. Por supuesto que estamos contentos de que se queden, pero también de que vayan a la competencia. Es bueno para todo el ecosistema, porque cuando formas a alguien, perpetúas el saber hacer.

Normas
Entra en El País para participar