Finanzas

Apple apuesta por el ‘compre ahora, pague después’ pese al temor al repunte de la morosidad

La compañía de la manzana lanza su propio servicio de préstamos

Surgen empresas que facilitan la gestión del riesgo y el recobro

La subida de tipos y la inflación, retos para la industria

Tim Cook, CEO de Apple, durante la conferencia de desarrolladores, el pasado lunes.
Tim Cook, CEO de Apple, durante la conferencia de desarrolladores, el pasado lunes.

El mercado del buy now, pay later (compra ahora, paga después), BNPL, está en plena ebullición. Apple ha irrumpido en este modelo de negocio, aunque, por ahora, solo estará disponible en EE UU. Lo anunció a principios de esta semana, durante su conferencia de desarrolladores. El movimiento se esperaba y supone un claro desafío para fintech como Klarna, Afterpay y Affirm y otras empresas como PayPal, que ya estaban ofreciendo ese servicio, pero también para un sector bancario que siempre ha mirado con recelos al gigante tecnológico, que ya lanzó Apple Pay en 2014, la Apple Card en 2019, y ahora lanza su propio servicio de préstamos.

Apple, que no quiere quedarse fuera de la enorme y creciente industria BNPL, será quien adelante el dinero de las compras a través de una subsidiaria creada por la compañía para este fin, Apple Financing LLC. El gigante tecnológico tiene suficiente caja para soportar el servicio. A finales de marzo, su efectivo neto alcanzaba los 73.000 millones de dólares (unos 68.500 millones de euros). 

Con Apple Pay Later, los usuarios de iPhone y Mac en EE UU podrán pagar sus compras en cuatro cuotas durante seis semanas sin intereses. El servicio, en el que Apple toma más poder frente a sus socios bancarios, utiliza la red de Mastercard, cuenta con el apoyo de Goldman Sachs y puede utilizarse en cualquier ubicación donde se acepte Apple Pay, tanto en aplicaciones como en la web y en tiendas físicas. Apple lanza el servicio después de haber adquirido la startup británica de verificación de crédito Credit Kudos a principios de este año.

El temor de los bancos españoles a que Apple se convierta en un banco es alto, aunque la compañía de momento no ha solicitado una licencia bancaria. En su caso, y según la CNBC, limitará muy probablemente los créditos en su servicio Apple Pay Later a unos 1.000 dólares. Mastercard, su socio en este servicio, es quien interactúa con los vendedores y ofrece un producto BNPL de marca blanca llamado Installments, que Apple está utilizando. Y Goldman Sachs, con quien la compañía de Cupertino ha trabajado para expedir una tarjeta de crédito en EE UU, participa como emisor técnico de los préstamos.

Apple no cobrará comisiones por pagos atrasados, aunque sí ha dicho que si los préstamos de Apple Pay Later no se devuelven, dejará de conceder créditos a esos usuarios a corto plazo. La compañía también ha asegurado que no informará de los pagos incumplidos a las agencias de crédito. El fabricante del iPhone ganará con este servicio comisiones de intercambio con cada transacción y nuevos datos con los que estudiar el sector y expandir sus productos financieros a nivel global, ya que será su subsidiaria quien gestionará las suscripciones y los préstamos. 

La compañía de la manzana aterriza en este negocio creciente de 'compre ahora y pague después' en un momento en que el sector se encuentra atenazado por el crecimiento más lento del comercio electrónico –una vez superado el impacto de la pandemia, que impulsó las compras online–, por el aumento de los tipos de interés y por la presión de los reguladores.

Se estima que hasta el momento se han realizado unas 680.000 transacciones con este sistema de pago a nivel global y Grand View Research predice que este negocio podría valer 39.410 millones de dólares para 2030. El compre ahora y pague más tarde ha ganado popularidad entre los consumidores en los últimos años. Así, más del 51% de los estadounidenses aseguraron que han usado alguna ver este servicio desde marzo de 2021, según una encuesta. Y estimaciones de Accenture apuntan a que el número de usuarios de BNPL en EE UU alcanzó los 45 millones en 2021.

En Europa las cifras alcanzarán los 705 millones de dólares en 2023, siendo Reino Unido, Alemania y Francia los principales mercados. España se situaría justo detrás pero con un mercado creciente día a día y por el que ha apostado el sector financiero.

Aumento de los impagos

Pese a ello, los analistas avanzan que el aumento de los impagos y el menor gasto por la inflación afectarán a los márgenes de beneficio en este negocio. También vaticinan que la subida de tipos de interés podría elevar los costes operativos de algunos jugadores y elevar las tasas de morosidad. En una encuesta el pasado año, según Credit Karma, más de un tercio de los encuestados que habían aprovechado este sistema de pago se habían atrasado en los pagos, informó Reuters.

Según Apple, su sistema BNPL se ha "diseñado teniendo en cuenta la salud financiera de los usuarios", incluido un tablero para monitorizar los pagos dentro de su aplicación Wallet. Además, la compañía cuenta con una ventaja: el, por lo general, mayor poder adquisitivo de sus clientes, lo que hace que el riesgo de concederles un préstamo sea inferior. 

El temor a un repunte en la morosidad de los clientes está poniendo en guardia al sector (y a sus inversores). Las acciones de Affirm han caído en torno a un 80% en lo que va de año y Klarna ha despedido recientemente al 10% de su plantilla. Y, en paralelo, han surgido ya empresas que buscan facilitar la gestión del riesgo y digitalizar los procesos de recobro mediante una comunicación más directa y personalizada con el deudor. Frente a los modelos tradicionales –el cobrador del Frac– que se encargaban de la recuperación de los pagos con fórmulas imaginativas, han surgido soluciones que permiten a las plataformas de pago aplazado gestionar los recobros digitalmente.

Receeve ofrece una de estas soluciones. La plataforma, liderada en Iberia por Pedro Monteiro, se encarga de proporcionar la tecnología a los vendedores que les permita hacerse cargo ellos mismos de los recobros, ofreciéndoles información crediticia del cliente, su comportamiento de compra y su recurrencia a este método de pago. Con ello buscan “que todo el que tenga facturas impagadas sea amigable y dar respuestas a los clientes más vulnerables”.

Los reguladores de Europa y EE UU vigilan esta industria por la falta de transparencia en el sector con respecto a las comisiones de deuda y para garantizar que el BNPL no conduzca a un gasto irresponsable. 

Un modelo de pago en auge en España

CaixaBank. Entre las entidades que han apostado por este modelo de pago fraccionado está CaixaBank. Bajo la enseña iZZinow permite a sus clientes activar el fraccionamiento de sus compras en cualquier momento y utilizarlo en todos los comercios, tanto de forma física como online. El banco, que permite el pago en dos plazos de forma gratuita, ha fijado en 40 euros el importe mínimo para fraccionar.

BBVA. El banco, que reconoce que en los dos últimos años se ha duplicado el uso del pago aplazado en sus tarjetas, permite financiar bajo este sistema compras a partir de 50 euros.

Santander. En enero lanzó Zinia, una plataforma de financiación al consumo con más de 63.000 puntos de venta adheridos en Europa.

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