Lombard Odier

Samy Chaar: “Quizá haya pasado lo peor, pero es demasiado arriesgado volver ya a mercado”

El experto cree que si la Fed apunta a que los tipos no irán más allá del 3% en EE UU podría haber una oportunidad de mejora en las Bolsas en la recta final del año, pero todo dependerá de la inflación 

Samy Chaar, economista jefe de Lombard Odier
Samy Chaar, economista jefe de Lombard Odier

El economista jefe de Lombard Odier, Samy Chaar, tiene claro que aún no es momento de regresar al mercado. El principal mensaje que lanza a sus clientes de banca privada es de prudencia, a la espera de que la inflación muestre alguna señal de debilidad que dé algo de tregua a las subidas de tipos de interés que se esperan. Mientras tanto, es pronto para pensar que el año pueda arrojar rentabilidades positivas.

 ¿Cómo explica a sus clientes la negativa situación de mercado actual?

El mensaje principal es que hay que ser cautos. En el inicio de año todo apuntaba a una recuperación pos-Covid en un entorno relativamente favorable. Pero en la actualidad hay factores que están deteriorando las perspectivas de crecimiento e inflación. Por un lado, la guerra de Ucrania, asociada a un shock en las materias primas que impacta en la capacidad de compra de los consumidores y crea por tanto menos crecimiento. Y todo esto prevemos que continuará. Tenemos también China y su política de Covid cero. La segunda economía del planeta está desacelerándose, lo que es otro impacto negativo para el crecimiento. Y un tercer elemento es que tenemos bancos centrales muy agresivos. De forma comprensible se están enfocando más en la inflación que en la ralentización del crecimiento. Y obviamente es muy impresionante ver el grado de agresividad de la Fed en las subidas de tipos y en su discurso y perspectivas.

¿Es real el riesgo de recesión?

No esperamos una recesión este año, simplemente porque el nivel de partida del crecimiento es muy alto, por la fuerte recuperación tras la pandemia. Estábamos esperando un alza del PIB en la zona euro del 4%. Por tanto la economía está desacelerándose desde niveles muy altos. En muchos otros momentos, lo normal sería un crecimiento en la zona euro del 1%, y en ese caso perder un punto o dos de crecimiento significa inmediatamente entrar en recesión. Ahora partíamos del 4% y esperamos que este año la zona euro crezca el 2,5%. Para 2023, todo dependerá de la trayectoria de la inflación. Si vuelve a estar bajo control y los bancos centrales pueden darse un respiro en las subidas de tipos, será posible evitar la recesión en 2023. Pero el escenario de una inflación que sigue elevada con una Fed agresiva eleva el riesgo.

¿Cuál es su escenario central para la guerra en Ucrania?

Un conflicto prolongado dentro de las fronteras del país, con sanciones mayores al gas y el petróleo ruso, con algún tipo de disrupción en el suministro y el total aislamiento de Rusia. Venderá su petróleo y gas a China e India, que se aprovecharán de su debilidad.

¿Va a seguir cayendo la Bolsa este año?

Nuestra postura es permanecer relativamente prudentes hasta que veamos la señal de un cambio en la Fed, que vendría por una trayectoria más moderada de la inflación. Sea cual sea el nivel del mercado, es difícil comprar si tienes en contra a la Fed. Hay dos escenarios. Si la inflación cede y la Fed puede parar las subidas de tipos en el 3%, creo que la mayor parte del daño al mercado ya está hecho. Pero si la Fed va más allá del 3%, lo que no se descarta, el mercado tendrá que volver a ajustarse y habrá nuevas caídas.

¿A qué se refiere exactamente con ser cauto en la inversión?

Hemos reducido riesgo en la parte más volátil de la cartera. Hace meses ya vendimos small caps y Bolsa europea, también compramos opciones para proteger la cartera, algo que ha funcionado muy bien. Y en renta fija, hemos vendido un poco de high yield y elevado los bonos de mejor calidad, algunos bonos soberanos y también deuda de grado de inversión. En el inicio de año también compramos materias primas. No es una cartera 100% defensiva sino más robusta. Nos gusta energía, salud y finanzas, son los sectores que sobreponderamos.

¿Cuáles han sido los cambios más recientes en la cartera?

Hemos hecho dos cosas. Estábamos muy infraponderados en bonos soberanos y en investment grade y hemos empezado a comprarlos ahora que los precios se han ajustado mucho. Pensamos que hay una oportunidad de añadir este segmento de activos de calidad a la cartera. Y otro cambio ha sido vender un poco de mercados emergentes para tomar una posición táctica en Bolsa china. Es una forma de anticiparnos a que la economía china pueda rea­brirse y a que se beneficie de los estímulos al crecimiento. Es un movimiento oportunista. No hemos elevado el riesgo en cartera, porque hemos vendido emergentes en favor de China

Están comprando deuda soberana y Bolsa china, ¿el peor momento de mercado habría quedado atrás?

Todo dependerá de lo que suceda en la economía china y en especial de la postura de la Fed. Y ahora es demasiado pronto para imaginar a la Fed cambiando el tono. Por tanto es muy pronto para estar en mercado en modo comprador. Necesitamos que la Fed sea menos agresiva para estar más posicionados. Quizá hayamos visto la mayor parte del daño pero hasta que no veamos una señal de que la Fed está conforme en parar las subidas de tipos en el 3%, es demasiado arriesgado volver al mercado de forma más amplia.

¿Qué espera del BCE?

Una subida de 25 puntos básicos en julio y después, alzas de 25 puntos básicos cada trimestre hasta dejar los tipos entre el 1% y el 1,5%. Al BCE le puede bastar con unas pocas subidas de tipos sin que haya problemas específicos en las economías periféricas. En el momento en que el BCE tenga bajo control las primas de riesgo, tiene luz verde para subir tipos. Las alzas no serán como en EE UU y eso puede limitar el incremento de los diferenciales.

¿Podría ser un año de rentabilidades positivas?

Sí esperamos que en algún momento la Fed cambie el tono, a uno menos agresivo, quizá en el cuarto trimestre del año. Y eso puede ser la vía para una mejora del mercado a fin de año. Pero es pronto para eso y estamos más cómodos con una actitud de prudencia. Es demasiado optimista esperar ahora un giro de la Fed. Nos quedan al menos dos meses difíciles para el mercado, hasta la confirmación de que la inflación va mejorando. No podemos ser complacientes y pensar que los riesgos han pasado.

 

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