Los fondos UE pueden suavizar, no acabar con el problema energético

El plan de Bruselas pasa por alto el coste de comprar gas natural licuado para sustituir el ruso

Modelo de tubería de gas, con banderas de la UE y Rusia al fondo.
Modelo de tubería de gas, con banderas de la UE y Rusia al fondo. reuters

La UE va a desplegar fondos conjuntos para luchar contra una amenaza energética común. En una actualización de su plan REPowerEU, ha destinado 300.000 millones para ayudar a los Estados a abandonar rápidamente los combustibles fósiles rusos. Servirá para mejorar las infraestructuras energéticas y generar más energía verde. Pero el coste de las compras de combustibles no rusos, que se ha disparado, tendrá que salir de los Presupuestos nacionales.

 

El plan prevé una mejora enorme del sistema energético financiada con 225.000 millones de los préstamos de rescate del Covid. También ofrecerá 72.000 millones de subvenciones, pagados principalmente con la venta de certificados de emisión de carbono y la reasignación de los llamados fondos de cohesión destinados a apoyar a las regiones más pobres.

El uso de fondos comunes es el enfoque correcto. Los Estados rehuyeron los préstamos de la UE en la pandemia. Pero el alza de los tipos hace que el crédito barato sea más atractivo para los Estados del sur o del este que ahora se enfrentan a unos costes de endeudamiento más altos. Pero Alemania, que depende en gran medida del combustible ruso, probablemente no tocará los préstamos, ya que puede financiarse más barato en el mercado abierto.

La mayor parte de las inversiones previstas se destinan a aumentar la eficiencia energética, por ejemplo, equipando los hogares con bombas de calor. La UE también está eleva su objetivo de solar y eólica al 45% de la producción para 2030, desde el 40%. Eso por sí solo costará 86.000 millones.

Todo eso está muy bien. Pero hay algo que falta. El paquete pasa por alto el coste de comprar 50.000 millones de metros cúbicos de gas natural licuado este año, un tercio del gas que el bloque importa de Rusia. Tampoco ayudará a sufragar el gasto de llenar las instalaciones de almacenamiento antes del invierno. La factura podría ascender a 100.000 millones adicionales. Y afectará a los Estados de forma diferente según sus niveles de exposición a la energía rusa. Recurrir a los fondos comunes aliviará, pero no acabará, con los problemas energéticos del bloque.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías