Carlo Giordanetti: “Un reloj dice mucho de quien lo lleva puesto”

La identidad es el elemento que considera clave a la hora de lanzar nuevos productos de Swatch, la marca de la que es el director creativo desde hace más de nueve años

Carlo Giordanetti: “Un reloj dice mucho de quien lo lleva puesto”

Su trayectoria profesional siempre ha estado ligada a marcas en las que el diseño tenía un peso importante: Piaggio (la firma que produce Vespa), Brand DNA, Montblanc y Swatch, donde está al frente de la dirección creativa desde hace más de nueve años. Carlo Giordanetti (Turín, Italia, 1960) suma más de 22 años asumiendo cargos de responsabilidad en el grupo, repartidos en varias etapas. El ejecutivo, que también dirige la residencia artística Swatch Art Peace Hotel recibe a CincoDías en el marco del Madrid Design Festival, donde hizo un recorrido por la historia de una marca que está a punto de celebrar su 40º aniversario.

¿Qué le atrajo del mundo de los relojes?

Es una industria con un altísimo nivel de artesanía, que requiere una creatividad inmensa y prestar mucha atención a todos los detalles. El reloj es un pequeño universo, pero un universo muy sofisticado en sí mismo. Tienes que reiventarte cada año, cada día. El otro aspecto que me atrajo es que creo que un reloj tiene una relación muy íntima con las personas, dice mucho de quien lo lleva: quién es, cómo se siente... Desde el principio en Swatch tuvimos claro que queríamos tener este papel. No hacemos necesariamente relojes para momentos especiales o solo para personas con mucho poder adquisitivo, sino algo que todo el mundo pueda llevar en su día a día.

¿No hace esto que se pierda parte de su valor?

Para nada, todo lo contrario. De hecho, eso es algo muy especial de Swatch: aunque sean relojes más accesible, es complicado que te encuentres a alguien que lleva el mismo. Siguen siendo piezas muy únicas y muy ligadas a la identidad. Una de las cosas que tenemos que pocas marcas poseen es la habilidad de trabajar directamente con artistas. Creo que eso se debe a que empezamos a hacerlo muy pronto, desde que teníamos dos años de vida. Eso hace que sea un elemento muy central de nuestra identidad.

¿Cuál es la identidad de Swatch?

Creo que un elemento muy importante es el disfrute de la vida. Nos encanta. Un ejemplo es el reloj que hicimos para la reina de Inglaterra con motivo de su 70 aniversario como monarca. Esto no deja de tener un toque de humor. No es un tributo a la monarquía, sino al estilo de ella. Nos gusta jugar con esta idea de sorprender a la gente con nuestros diseños.

También está al frente del Swatch Art Peace Hotel, en Shanghái (China). ¿Cuál es el vínculo entre arte y relojería?

La idea de esta residencia era crear un espacio en el que nuestra relación con los artistas fuera más allá de la marca. No tiene que ver con el producto, no les pedimos a los artistas que trabajen para nosotros. Hemos tomado tanto del mundo del arte que sentíamos que teníamos que darles un espacio para crear y ser libres. Es una forma de demostrar en China que Swatch no es solo una marca de relojes.

¿Cómo ha afectado la crisis sanitaria a la marca?

Somos una compañía con muchos puntos de venta en todo el mundo, es uno de nuestros puntos fuertes: estar muy cerca de los consumidores. Al principio fue un shock, pero esta crisis nos ha hecho reforzar nuestra tienda online y nuestra presencia digital, también a través de la comunicación. Ha sido un desafío para acercarnos también a los consumidores de esta manera. El negocio se ha visto un poco aceptado, pero cada vez que se ha reabierto una tienda, la gente ha vuelto. Eso dice mucho de la marca.

¿Ha jugado a su favor el hecho de que sean más accesibles?

Creo que en cierta medida sí. Da seguridad porque vas a una tienda de Swatch y sabemos que vas a poder permitirte algo. Creo que es una marca que ayuda a sentirse bien por esto. Puedes comprar para ti o para alguien a quien quieres un reloj sin gastarte una fortuna, pero sin perder calidad. Es algo que puedes usar durante años, no que te pongas dos veces y olvides en un cajón.

Tienen muchas colecciones ligadas a eventos de actualidad. ¿Es importante estar cerca de lo que está pasando?

Lanzamos alrededor de 200 nuevos diseños al año. Obviamente, tenemos que estar cerca de lo que está pasando. Estamos pendientes de las tendencias, de los colores que se llevan, intentamos mirar alrededor y ver qué está pasando. Somos una marca accesible, pero la idea es que si viajas a un destino o a un evento especial, como los Juegos Olímpicos de Invierno o la Expo de Dubái, para los que tenemos colecciones específicas, puedas incorporar un diseño de Swatch a tu propia colección.

Ofrecen también la posibilidad de diseñar su propio reloj.

Creo que ya no es ni una tendencia, sino algo que se da por hecho. Es parte de la realidad del mercado. Nos encanta la posibilidad de customizar por completo el reloj, que sea algo totalmente único, no solo coger una pieza estándar y grabarle las iniciales. Se hacen cosas realmente creativas. La gente se involucra mucho y está totalmente alineado con la cultura de Swatch: hacer las cosas divertidas.

¿Cómo trabajan la sostenibilidad?

Obviamente ser una marca responsable es algo muy importante. Lo que es un reto para nosotros es que hemos hecho mucho a nivel embalaje, pero teníamos que encontrar un buen material que nos permitiera mantener la calidad y seguir ofreciendo una amplia variedad de colores. Así nació la colección biocerámica. Es un material orgánico y tiene una apariencia de lujo, lo que lo hace muy atractivo. Pero queremos llevarlo al siguiente nivel, encontrar materiales todavía más sorprendentes.

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