Canarias

Las islas se dan tres años para ser líder internacional en la eólica marina

El PERTE del sector naval movilizará 1.460 millones de aportación pública y privada, con Las Palmas y Granadilla como bases clave

Turbina eólica 'off shore'
Turbina eólica 'off shore'
Las Palmas de Gran Canaria

Canarias tiene una ventana de oportunidad en el desarrollo del sector naval vinculado al desarrollo de la energía eólica marina flotante, pero tiene que hacerla realidad en un plazo de dos o tres años, con el objetivo de ser líderes mundiales en un doble propósito: el despliegue de la capacidad de generación de energía con fuentes eólicas en el espacio marino, por un lado, y la consolidación de los puertos canarios como planta de ensamblaje de estas instalaciones para los proyectos de las Islas y también en la costa africana e incluso en América. “Es importante acertar con los plazos y ser ágiles, porque si tardamos tres años seremos líderes mundiales, pero si tardamos siete, perderemos el tren”, afirma Germán Suárez, CEO de Astican, una de las empresas canarias de reparación naval implicadas en este propósito que movilizará 1.460 millones de euros, 1.150 procedentes de fondos europeos y 310 aportados por el sector privado.

El PERTE (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) centrado en la industria naval, una actividad que mantiene 70.000 empleos en toda España, es probablemente el que tiene un vínculo más directo con Canarias como actor estratégico. Lo es por la propia existencia en las Islas de instalaciones de reparación naval competitivas a escala internacional, con Astican como buque insignia de una actividad que, subraya Germán Suárez, “en las Islas está muy capilarizada, con unos 2.000 empleos vinculados solo en el puerto de Las Palmas, cuando nuestra plantilla somos 130 personas”.

“Las empresas y talleres de servicios que trabajan con nosotros son proveedores a largo plazo en un sector que ya está bastante bien organizado, y ese es también el planteamiento del PERTE”, afirma el directivo, una empresa que participa en esta iniciativa como socio de Pymar, la patronal de los astilleros privados españoles. Los otros actores del PERTE naval, que impulsa el Ministerio de Industria, son el astillero público Navantia y la multinacional Siemens, en este caso por su conocimiento en el desarrollo de la tecnología eólica en el mar, otro aspecto subrayado por Suárez como imprescindible para el éxito del proyecto, porque, afirma, “los parques eólicos marinos previstos en las Islas tienen el tamaño idóneo para servir de banco de pruebas para el desarrollo a escala ya comercial de esta clase de infraestructuras”. Para lograrlo, es preciso tramitar y aprobar los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM), que son las herramientas de planificación territorial específicas para la energía eólica marina.

Según señala el documento del PERTE, “el mercado de la energía eólica marina se está viendo potenciado cada vez más por la actual política de la Unión Europea, que establece el compromiso de que en 2030 las energías renovables supongan al menos un 55% de la electricidad total producida, estimándose que un 30% de dicha electricidad se generará a partir de fuentes eólicas y, en particular, que un 7% se producirá a partir de fuentes eólicas marinas”. En ese sentido, la Hoja de Ruta para el desarrollo de la Eólica Marina y Energías del Mar en España establece alcanzar un despliegue ordenado de las energías renovables marinas en general para apuntalar el desarrollo industrial y tecnológico, con el objetivo de poner en marcha instalaciones de generación energética con una capacidad de 1,3 gigavatios de energía eólica marina en 2030. Los plazos, pues, son esenciales.

Los puertos de Las Palmas de Gran Canaria, en particular el Muelle Nelson Mandela, y Granadilla de Abona aparecen como los espacios destinados a jugar el papel de plantas de ensamblaje y almacenamiento de las futuras turbinas de eólica marina en las Islas. El presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, promueve la disponibilidad de una parcela de 200.000 metros cuadrados en la citada dársena de la capital grancanaria, “un espacio adecuado para acoger estas instalaciones, y más teniendo en cuenta su proximidad con todas las empresas de reparación naval que trabajan ya en nuestro puerto; y sí, tenemos la oportunidad de ser líderes, de promover la eólica marina en Canarias, en los puertos españoles, en África y en América”.

En cuanto a Granadilla, el presidente de la Autoridad Portuaria de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, Carlos González, también alude a plazos cortos, de dos años, para acondicionar las instalaciones de la dársena sureña, y considera que el puerto de Granadilla “es complementario con el de Las Palmas por el mercado que podemos obtener”.

Los objetivos del Perte

Innovación. “La industria naval española afronta nuevos desafíos, como los tecnológicos, y debe ser capaz de aprovechar sus oportunidades, conservando la capacidad de adaptación, que han motivado que esta Industria sea un sector especialmente intensivo en actividades de I+D+i”, dice el documento del PERTE.

Sostenibilidad. Un segundo desafío “es contribuir al avance hacia una economía sostenible. El uso de combustibles menos contaminantes, o el impulso de sistemas nuevos y mejorados que optimicen el aprovechamiento de la energía renovable marina, son sólo algunos de los objetivos que harán posible avanzar”.

Cualificación. La industria naval “afronta los desafíos de la formación y capacitación de profesionales altamente cualificados, la mejora de los procesos de producción más eficientes e intensivos en tecnología, o la incorporación de las herramientas digitales, como la oportunidad para obtener ventajas competitivas”.

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