Carmen Pinto (Nicolás Correa): “Si la situación financiera nos permite elevar el dividendo, lo haremos”

Asegura que el sector de la defensa está en auge y eso favorece a la compañía, ya que es uno de los que más demandan máquinas fresadoras  

Carmen Pinto, la consejera delegada de Nicolás Correa.
Carmen Pinto, la consejera delegada de Nicolás Correa.

Carmen Pinto asumió en 2017 el puesto de primera ejecutiva de la compañía burgalesa fabricante de máquinas fresadoras, Nicolás Correa. Desde entonces, la consejera delegada ha llevado a cabo el relevo generacional en la cúpula del grupo industrial y ha logrado elevar el beneficio hasta llevar a la compañía a uno de sus mejores momentos en el año en que celebra su 75 aniversario.

¿Cómo valora los resultados obtenidos en el último ejercicio?

Ha sido un año muy positivo porque hemos mejorado el resultado antes de impuestos frente al año pasado. Nosotros nos medimos basándonos en términos de rentabilidad del negocio y en ese sentido todas las variables han sido positivas. Hemos sido más rentables que el año pasado y hemos ganado más dinero con nuestra actividad en un año en el que las cosas han sido más difíciles.

¿Cómo han afectado las crisis por la pandemia, por las cadenas de suministro y por los precios de la energía?

El año 2021 ha vuelto a estar marcado por la pandemia. En realidad las cosas estaban encarriladas desde el punto de vista de no tener que reorganizar todo de un día para otro. Pero en lo operativo ha sido un año difícil por las cuarentenas, por muchos gastos de ineficiencias. Han llegado la crisis de las materias primas, de los transportes, de los plazos, del precio, de los combustibles, de la energía y de los suministros que nos han complicado mucho. Y aun así hemos conseguido aumentar la rentabilidad que para nosotros era un reto importante.

¿Cómo impacta en las previsiones para este año el estallido del conflicto en Ucrania?

Ha vuelto la incertidumbre. Los cuellos de botella por el Covid no se han aligerado todavía. Nos está costando enviar máquinas a EE UU porque el canal de Panamá sigue colapsado y luego ha venido el conflicto entre Rusia y Ucrania. No sabemos cuáles son los tiempos para que todas estas cuestiones se normalicen y hay que esperar para tener un diagnóstico.

El sector de la defensa es uno de los que más demandan máquinas fresadoras. ¿Le favorece a la empresa esta situación?

El sector de la defensa venía fortalecido en los dos últimos años y siempre decía que no sé si eso es bueno o es malo. A nosotros como empresa nos favorece porque es un sector en auge. Los sectores que vemos que tiran más son los mismos que el año pasado: energías renovables, la mecánica en general, la construcción porque muchos clientes fabrican grúas o maquinaria pesada, y la defensa. Todavía no acaban de despegar la aeronáutica y la automoción y el conflicto no sé cómo les afectará y por consiguiente a nosotros.

Pero la guerra incide más en los precios de la energía que ya eran altos.

El conflicto de Rusia tensa mucho más los mercados. Afortunadamente, no somos una industria intensiva en energía, pero nos repercute como a todos. Muchos de nuestros proveedores sí lo son e indirectamente todo lo que es el fundido de acero, el incremento en costes es brutal por el componente eléctrico. El conflicto geopolítico nos afecta incluso en lo personal porque tenemos comerciales en esos países y se están viviendo situaciones que se salen del negocio y nos pesan.

La compañía ha elevado dividendo con cargo a 2021 un 18%. ¿Cuál es la política de remuneración al accionista para los próximos años?

Lo que hemos trasladado es una línea continuista. Si la situación financiera es buena y nos permite elevar el dividendo, lo haremos, pero la intención es tener una línea continuista con el dividendo y no dar un paso atrás.

Nicolás Correa cuenta con una filial industrial de calderería y otra para fabricar máquinas más específicas y adaptadas. ¿Se plantean nuevas compras?

En principio con las filiales que tenemos estamos cubiertos, pero siempre abiertos a estudiar oportunidades y enfocados en el crecimiento. Nuestra estrategia se basa en un crecimiento muy sostenido que podamos manejar en cada momento, pero mantenemos intacta la ambición de crecer, claro que sí.

La compañía inicia 2022 con la cartera de producción prácticamente comprometida. ¿Planean ampliar las líneas de producción para acoger más demanda?

No dejamos nada de lado. Hemos tenido un año francamente bueno en lo comercial y confiamos en que esa senda sea creciente. El año pasado adquirimos una parcela cerca de donde está la matriz para poder acometer la ampliación de Hypatia en el momento en que sea necesario porque es una de las filiales industriales que más está creciendo y claro que prevemos expandirnos.

Los gobiernos llevan años anunciando planes de reindustrialización, pero no acaban de concretarse. ¿Echa en falta un impulso más decidido?

Valoro muy positivamente el plan renove que se puso en marcha este año, que ha tenido un impulso importante, pero se va a quedar ahí como algo anecdótico. Me hubiera gustado que tuviese más continuidad. El espejo en el que mirarnos es Italia porque ha habido unas medidas fiscales que han dinamizado mucho la inversión en la industria. En España vemos más movimiento que hace cinco o seis años, pero en otros países hay medidas que tienen una incentivación muy directa y una repercusión positiva en muy corto plazo de tiempo.

Este año se cumple el 75 aniversario de Nicolás Correa. ¿A dónde le gustaría llevar a la compañía?

Tenemos intacta la ambición. Llegamos al 75 aniversario en un momento dulce y es un año de reconocimiento a todas las personas que han pasado por Correa. Me gustaría que se nos reconociera por el buen hacer, por ir de la mano con nuestros clientes, por el acompañamiento que damos en todo el ciclo de vida, tanto a nivel personal como tecnológico.

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