Juan Riva (Immune): “Tenemos cuatro ofertas de trabajo por alumno”

Su metodología se basa en trabajar con empresas que demandan perfiles tecnológicos

Juan Riva, fundador de Immune.
Juan Riva, fundador de Immune.

Empezó trabajando en la banca de inversión, pero Juan Riva (Madrid, 1972) también tiene experiencia en el sector de las telecomunicaciones, el marketing o la educación. Precisamente, fue después de montar una productora enfocada en temas digitales cuando se dio cuenta de la enorme brecha que existe en España entre la oferta y la demanda de perfiles tecnológicos. Así que, a finales de 2019, decidió fundar en Madrid Immune Technology Institute, un centro de formación tecnológica que ya opera a nivel internacional gracias a sus diferentes áreas de especialidad y formatos, como bootcamps, grados y másteres.

La apertura prácticamente coincidió con el inicio de la pandemia. ¿Qué supuso?

Abrimos en el peor momento de la historia. Empezamos con muchas ganas y en marzo todo se paró en seco, lo cual fue un drama. Pero lo único que ha hecho es que la necesidad de compañías como esta se duplique porque el agujero que hay desde el punto de vista económico y social de conocimiento de tecnología es exponencial.

¿En qué punto se encuentra actualmente España en cuanto a interés tecnológico?

Cada vez hay menos gente que estudie ingeniería en el mundo, en general, y en España en concreto la tasa de abandono en informática es la más alta de Europa. Más o menos la mitad de los que empiezan abandonan. En torno a un millón de puestos no se cubren y eso va a ir a más. Además, la irrupción de la tecnología afecta también al reskilling de las compañías. En España tenemos un hábito que no acabo de entender que es que se tiende más a echar a la gente y contratar a alguien de fuera, en vez de formar a la gente que está en la empresa.

¿Qué puede ofrecer Immune para atraer a los jóvenes a la formación tecnológica?

Tenemos formación para niños de 12 a 17 años, un grado de informática, tenemos másteres, bootcamps... En cada uno de ellos tenemos competencia, pero no hay ningún otro centro en España que haga el recorrido de formación completo que implica la tecnología. Trabajamos los programas directamente con compañías, ya sea con CTO, con CEO o con directores de recursos humanos. En general, el mundo académico trabaja de espaldas al mercado y nosotros creemos que hay que trabajar de cara a él. El mundo formativo es un puente a un puesto de trabajo y, cuanto más claro y más corto sea ese camino, mejor va a ser para él y para ti.

¿Trabajar mano a mano con las empresas ayuda a que los alumnos entren en ellas?

Cuando entras a Immune te damos dos soluciones: conocimiento y empleo. Tenemos la gran ventaja de que tenemos, de media, entre tres y cuatro ofertas de trabajo por alumno. No porque seamos especiales, sino porque este sector es así. La empleabilidad es del 100%. Hay una necesidad enorme de actualizar y modernizar toda la oferta educativa de cara a lo que quieren las empresas.

¿A qué se deben las altas tasas de abandono académico en el sector?

No hay una razón cuantitativa pero hay muchas cualitativas. Les aburre lo que estudian, los profesores están desfasados, es más teórico que práctico… Por eso, nuestra metodología es toda práctica. Desde el primer día están creando e inventando cosas. Pedimos retos sin resolver a las compañías para que los alumnos los resuelvan. Lo divertido cuando eres un estudiante es que venga el CTO de Iberia y te diga: quiero un algoritmo que haga no sé qué. Se lo haces y, unos meses después, viene y te examina. Cuando la información es teórica no sabes lo que estás haciendo y no te llega. Hoy en día, el conocimiento está mucho más en el mundo corporativo que en el académico porque el dinero está ahí. Tienes que apoyarte más en ese lado.

¿Qué perfiles se forman en el campus?

Hemos construido la oferta académica en base a cinco verticales de conocimiento: programación, data, ciberseguridad, blockchain y cloud. Tenemos un director académico en cada uno de ellos, que son profesionales en activo, y tenemos unos 70 programas, que es la oferta de tecnología más grande de España. Otra diferencia respecto a lo que hay en el mercado es que metemos una parte humanista de ciencias sociales en todos los programas. Damos ética, emprendimiento, hablar en público, improvisación... para tener una visión más holística de la tecnología.

¿Cuál es el que más se demanda este año desde las empresas?

Con diferencia, ciberseguridad. El año pasado era data. El Gobierno acaba de publicar un informe que dice que este año se necesitan 90.000 personas solo para ciber. Y no va a haber. En este sector se da una peculiaridad que es la deslocalización, y mucho talento español está fuera de España porque no tenemos las ideas claras para fomentar el conocimiento si queremos que sea una prioridad como país.

¿Ha habido un aumento de alumnos tras la pandemia?

En 2021 tuvimos 350 y este años en torno a 500. También hemos multiplicado la oferta educativa. Antes no teníamos casi online y ahora sí, por lo que el nivel de crecimiento es mucho más rápido. Estamos contentos. Yo que he trabajado en muchos sitios diferentes aquí me he dado cuenta de que estoy en el sitio adecuado en el momento adecuado. Lo cual es una gozada porque normalmente estoy luchando contracorriente.

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