Telefónica eleva un 12% la repatriación de fondos de Latinoamérica

La operadora acelera el recorte de la exposición en la región

Desde 2011, ha repatriado fondos por casi 15.000 millones

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Telefónica repatrió fondos desde sus filiales en Latinoamérica durante 2021 por un importe de 1.087 millones de euros, un 12% más que en el año anterior. De ellos, 712 millones procedieron de dividendos abonados por estas subsidiarias, según explica la operadora en su informe financiero anual. En 2020, el grupo había recibido 966 millones de euros desde las compañías latinoamericanas, de los que 746 millones fueron en concepto de dividendos.

La repatriación de fondos es una herramienta clave utilizada por la compañía para mitigar el riesgo país en el conjunto de sus operaciones en Latinoamérica. Desde 2011, Telefónica ha repatriado fondos desde la región por un importe cercano a 15.000 millones de euros. La compañía considera que estos fondos generados en Latinoamérica no son necesarios para acometer nuevas oportunidades de desarrollo rentable del negocio en la región.

En este sentido, desde finales de 2019, Telefónica ha acometido una estrategia destinada a reducir su exposición a Latinoamérica y elevar el retorno del capital, marcada por la creación de Hispam, división que agrupa sus filiales en el continente, con excepción de Brasil.

En los últimos meses, Telefónica ha procedido a la ejecución de la simplificación del porfolio en la región y la cristalización del valor con distintas desinversiones. Entre ellas figuran la venta definitiva de las filiales en Costa Rica y El Salvador con un múltiplo EV/ OIBDA por encima de siete veces, así como la venta de activos de fibra a socios en países como Brasil, Chile o Colombia, a los que podría unirse Perú.

Fibra

Según explicó Telefónica en la reciente presentación de resultados de 2021, el nuevo modelo operativo en estas divisiones latinoamericanos, ya en vigor, junto con la optimización del capex, incluyendo los citados vehículos de fibra óptica en Chile y Colombia, junto con la mayor asignación de deuda en moneda local, han contribuido a una reducción del capital empleado del 22% interanual y una menor volatilidad.

Precisamente, otra de las herramientas de calado que utiliza Telefónica para reducir el riesgo país pasa por compensar parcialmente los activos con pasivos, no garantizados por la matriz, en las filiales latinoamericanas, de tal forma que una eventual pérdida de los activos esté acompañada de una reducción de los pasivos.

La operadora indica que, al cierre del pasado año, tenía un volumen de deuda financiera neta, no garantizada por la matriz, de 1.265 millones de euros, un 4,9% sobre el total de la deuda financiera neta del grupo (en algunos países, como es tradicional en Venezuela, existe una posición neta de caja en lugar de un pasivo neto).

Este porcentaje ha ido creciendo durante los últimos tres años. En 2020, la deuda no garantizada por la matriz era de 1.273 millones, un 3,6% del total, mientras que, en 2019, era del 3,3%.

Crecimiento de Hispam y Brasil

Hispam volvió a aportar crecimiento al grupo Telefónica durante 2021, tras un periodo de grandes dificultades por la crisis económica y sanitaria. Así, los ingresos aumentaron un 5,1% orgánico en el conjunto del año (un 6% en el trimestre), gracias al crecimiento del 2,9% de los ingresos por servicios y del incremento del 18,8% de la venta de móviles. La teleco destacó que Chile y Perú a pesar de la fuerte competencia, registraron crecimientos de doble dígitos, apalancados en los ingresos del móvil de contrato y de la fibra. A su vez, el Oibda de Hispam subió un 3,4% orgánico en el ejercicio.

También Telefónica Brasil elevó sus ingresos un 2,8% en 2021 en términos orgánicos, gracias al negocio móvil y la fibra óptica, con un aumento del Oibda del 1,8%.

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