Infraestructuras

OHLA obtiene un beneficio de 24,5 millones tras cinco años de pérdidas

Con 3.700 millones, logra la mejor cifra de contratación en el último lustro

El presidente de OHLA, Luis Amodio, y el CEO, José Antonio Fernández Gallar.
El presidente de OHLA, Luis Amodio, y el CEO, José Antonio Fernández Gallar.

La reestructuración financiera cerrada en junio del año pasado, distintas desinversiones de activos que califica como no estratégicos y una política más estricta en el análisis de la contratación, han llevado a OHLA a la senda del beneficio y saneamiento de la cartera de obra. La compañía controlada por los hermanos Amodio ha declarado esta mañana un resultado neto de 24,5 millones al cierre de 2021, después de perder 151 millones en 2020. Se rompe de este modo una racha de pérdidas durante los últimos cinco años que había puesto en serias dudas la viabilidad de la empresa.

Los números negros, sin embargo, han mermado desde los 57 millones declarados en el tercer trimestre, cuando sí se avistaba una positiva tendencia en la contratación que se ha confirmado a final de año.

El presidente de la firma de construcción, Luis Amodío, ha recordado ante analistas e inversores que en mayo se cumpirán dos años de la entrada de su familia en el capital como primera accionista y ha reiterado que su presencia es "firme, sólida y a largo plazo". También ha desglosado unos resultados "con los que hemos superado nuestras mejores expectativas".

Los ingresos han sido de 2.778 millones (80% procedentes de la construcción), un 1,8% inferiores a los de 2020 y por debajo de la horquilla fijada (de 2.900 a 3.000 millones), y el ebitda de 91,2 millones crece un 35,1% en comparación con el de 2020. Se trata del mejor resultado bruto de explotación para el grupo desde 2016, colocándose por encima de los 80 millones, que era la estimación interna. El margen de ebitda es del 3,3%, casi un punto superior al de hace un año.

Preocupada en los últimos años por el margen de su negocio principal, el de construcción, el del cierre del pasado ejercicio se ha colocado ya en un 4,5%, dos puntos por encima del cosechado en 2020. También se ha disparado la contratación, hasta los 3.700 millones sobre un presupuesto inicial de 3.000 millones de euros. Este volumen mejora en un 34% en el último año y representa el mejor registro de los últimos cinco. "La contratación en 2021 es muy relevante, a pesar de encontrarnos en una pandemia, y sostiene nuestras expectativas de incrementar la producción e ingresos", ha señalado el consejero delegado del grupo, José Antonio Fernández Gallar.

La cartera de contratos tiene un nivel de 5.807 millones, lo que representa un alza del 17% y la vuelta a cifras de 2018. De esa reserva de obras, el 37,2% reside en Estados Unidos, un 36,4% debe ejecutarse en Europa, y el 25,8% ha sido firmado en Latinoamérica.

Por actividades, Construcción pierde ingresos en un 4,9% (2.233 millones), pero su ebitda se dispara un 61,6%, hasta los 100,5 millones. Servicios ingresa un 20,4% más (361 millones), mientras su resultado bruto sube un 1,9% (15,8 millones).Y la división Industrial ha tenido un comportamiento plano en ventas (165 millones) mientras pierde peso en ebitda (de 10 millones en 2020 a 0 en 2021).

Colchón de liquidez

La liquidez con recurso de OHLA es de 841 millones al cierre de 2021, lo que incluía el cobro de 135 millones de la Comunidad de Madrid como compensación a las inversiones realizadas en la concesión fallida del ferrocarril Móstoles-Navalcarnero (Cemonasa).

La empresa remarca que los proyectos deficitarios del pasado no han tenido impacto en el ebitda, quedando por salir unos 30 millones de caja en los próximos años. Las iniciativas de reducción de costes dejan el consumo de caja ordinario en 66 millones anuales, lo que implica un ahorro del 86% en comparación con 2018.

La deuda bruta del grupo marca 523 millones, con un descenso del 30%. Entrado ya 2022, OHLA ha anunciado la reducción del endeudamiento en cerca de 100 millones con la amortización del saldo vivo del crédito avalado por el ICO (54,5 millones) y la recompra de bonos por 43,2 millones. De este modo, la deuda bruta quedará en unos 425 millones en el mes de marzo.

Con todo, OHLA habrá recortado su apalancamiento en unos 275 millones entre 2021 y los primeros meses de este 2022, gracias al citado acuerdo con la Comunidad de Madrid o a la venta de activos como la concesión del Hospital de Toledo, Aguas de Navarra y el complejo hotelero londinense Old War Office.

En el escenario a corto plazo, la amortización de deuda sigue estando en el objetivo, fijándose el objetivo de estar en diciembre de este año por debajo de los 400 millones. Otras estimaciones de OHLA implican superar los 3.000 millones en ingresos, los 110 millones de ebitda y volver a contratar más de 3.500 millones en obras. Además, se pretende reforzar el área concesional con dos proyectos. En este último campo se buscarán oportunidades en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. El presidente Luis Amodío también ha anticipado que OHLA buscará su entrada en líneas de negocio relacionadas con las infraestructuras inteligentes.

La nueva OHLA Energy buscará la remontada del área industrial

La división industrial de OHLA ha cerrado un discreto ejercicio tras mantener sus ventas en los 165 millones y reducir a cero el ebitda. La empresa habla de un dato afectado por la conclusión de proyectos deficitarios llave en mano, así como de la menor rentabilidad en dos proyectos renovables en Chile (planta fotovoltaica La Huella y planta eólica La Estrella), con sobrecostes por la pandemia.

La cartera apenas es de 75,8 millones (cinco meses de ventas) en medio de la inflación de las materias primas. En este contexto, la compañía ha creado la filial OHLA Energy con la intención de intensificar su presencia en el desarrollo y promoción de plantas de energía renovables. Este nuevo foco se asienta, según Luis Amodio, sobre los roles de contructor y desarrollador de proyectos.

Normas
Entra en El País para participar