Casado carga contra el "populismo" de Vox y el PSOE exige cordón sanitario en toda España

Sánchez abre la puerta a la abstención si el PP corta con Abascal a nivel nacional

Pablo Casado y Alfonso Fernández Mañueco, en el Comité Ejecutivo Nacional del PP.
Pablo Casado y Alfonso Fernández Mañueco, en el Comité Ejecutivo Nacional del PP.

Los resultados de las elecciones de Castilla y León, como no podía suceder de otra manera, siguen dejando mensajes en clave nacional de los principales partidos políticos de España. A la espera de que se inicien las negociaciones para formar gobierno en Valladolid, PP y PSOE ya empiezan a marcar sus posturas y a dejar claras sus intenciones. Sin embargo, mientras que en el PSOE parece haber acuerdo para una eventual abstención que permita gobernar a Alfonso Fernández Mañueco en el caso de que el PP cierre la puerta a Vox, en la formación que lidera Pablo Casado vuelven a abrirse poco a poco dos frentes.

Por lo pronto, el presidente popular cargó ayer contra el “populismo”, en referencia a Vox, del que dijo que está más preocupado por sustituir al PP que por cambiar al Gobierno de Pedro Sánchez. Casado reivindicó el centro derecha frente al radicalismo y advirtió de que no renunciarán a sus principios para pactar.

Así lo afirmó durante su intervención en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional de su partido, convocado para analizar los resultados de las elecciones en Castilla y León que dieron a Mañueco la victoria con 31 procuradores.

Casado no mencionó directamente en ningún momento a Vox, pero sí cargó duramente contra este partido advirtiendo de que la semilla del populismo siempre es amarga y no produce progreso. “Nuestros principios son nuestras condiciones y no vamos a renunciar a ellos nunca”, dijo.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dejó caer sin embargo otra posibilidad. Subrayó que formar gobierno en Castilla y León le corresponde exclusivamente al propio Mañueco, pero sí señaló que su recomendación es no pactar “con el sanchismo”.

Para la dirigente madrileña, lo que hay que hacer es “no escuchar a la izquierda y no escuchar a aquellas personas que desprecian a todo aquello que no está dentro de su arco parlamentario” y que niegan incluso a algunos partidos la presencia “en las propias instituciones”, sugirió en referencia a Vox.

El cruce de declaraciones se produjo el mismo día en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abrió la puerta a una abstención en Castilla y León siempre y cuando el PP rompa con Vox en todo el territorio nacional, incluyendo Andalucía, Madrid y Murcia. “Si dicen que son un peligro, a lo mejor nos podemos entender”, aseguró en el Senado.

Por su parte, el partido de extrema derecha, según recoge Efe, no va a ceder ni un milímetro en sus exigencias de entrar en el gobierno regional y va a llegar hasta el final, incluso si hay que repetir las elecciones en esta comunidad, y reclama tener el mismo peso que tenía Ciudadanos en el gabinete, “ni más ni menos”.

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