El ‘intruso’ de Vodafone añade la esperanza a las armas de los activistas

El accionista Cevian Capital echa en falta palancas evidentes para impulsar los resultados de la teleco de 36.000 millones de libras

El ‘intruso’ de Vodafone añade la esperanza a las armas de los activistas

El inversor activista de Vodafone se encomienda al poco convencional método de cruzar los dedos para impulsar el valor del operador británico. Cevian Capital, que ha adquirido una participación no especificada en la empresa de 36.000 millones de libras, quiere que el CEO, Nick Read, impulse aún más la consolidación en los mercados saturados. La estrategia depende, y esto es preocupante, del beneplácito de las autoridades de control de la competencia.

No es extraño que Vodafone haya acabado en los radares de los activistas. En los últimos cinco años, la empresa ha obtenido una rentabilidad total, incluidos los dividendos, de -4,7%, frente al 28% del índice de referencia FTSE 100.Pero los activistas no parecen tener a mano soluciones rápidas claras. La escisión total de la unidad de torres de telefonía móvil de Vodafone, que acaba de salir a Bolsa, no aportaría mucho valor. La empresa es demasiado grande para ser un objetivo de compra, salvo para los depredadores de muy gran tamaño.

Al igual que sus rivales, Vodafone está lidiando con la enorme inversión que requieren las nuevas tecnologías (más recientemente las redes móviles 5G y la banda ancha de fibra óptica) combinada con unos mercados finales muy competitivos. Arreglar lo primero es difícil. La atención se centra por tanto en la consolidación en los principales mercados europeos de Vodafone. La unión con otro operador en Italia, España o Reino Unido reduciría el número de competidores en esos países de cuatro a tres, recortando costes y mejorando el poder para fijar los precios. Los informes que hablan de una alianza entre Vodafone Italia y la unidad local de Iliad, de Xavier Niel, son una indicación de que Read ya ha captado el mensaje. También tendría sentido un acuerdo con MasMovil, propiedad de KKR, en España, o con Three, de CK Hutchison, en Reino Unido.

Todo esto da por sentado que las autoridades de la competencia en Londres y Bruselas estarán de acuerdo. Cevian tiene razón al instar a Read a que se esfuerce más, pero en última instancia, la decisión no está en sus manos.