Movilidad

Grupo Auro desconecta la flota de Cibeles con Cabify y esta interpondrá medidas cautelares

Su filial Cibeles, con más de 1.000 licencias VTC, rompe la exclusividad con Cabify y trabaja ya con Uber y Bolt. Cibeles representa el 20% de la flota de Cabify en Madrid, según esta compañía

Un vehículo VTC en la puerta de la sede de Cabify en Madrid.
Un vehículo VTC en la puerta de la sede de Cabify en Madrid.

La guerra entre Cabify y el Grupo Auro, una de las grandes flotas de VTC en España, se recrudece. Esta última compañía, que cuenta con unas 2.200 licencias VTC en el país, ha ejecutado finalmente la desconexión de parte de su flota con Cabify. La medida afecta en concreto a toda la flota de su filial Cibeles -que aglutina más del 55% de sus licencias VTC-, y la sociedad ha pasado a ofrecer un servicio multiplataforma en el que ya están integradas Uber y Bolt, los dos grandes rivales de Cabify en España, tal y como detallan desde Auro a CincoDías.

La decisión supone un duro golpe para la popular plataforma de movilidad, pues la flota de Cibeles operaba hasta ahora en exclusiva con ella. Según el Grupo Auro, la medida le supone a Cabify perder un tercio de su flota en Madrid, lo que afectará a su capacidad de competir. Desde Cabify, sin embargo, precisan que la flota de Cibeles representa el 20% de su flota en Madrid. Un porcentaje que baja a nivel nacional, ya que casi todas las licencias del Grupo Auro (unas 1.800) son para operar en Madrid. En cualquier caso, esta pérdida de oferta por parte de Cabify puede conducir a una transferencia de demanda a otras plataformas rivales si estas tienen capacidad para responder en menos tiempo a los clientes. 

“Con esta decisión nos convertimos en la única gran flota que opera en multiplataforma en España, y así va a seguir siendo de cara al futuro”, dice a este periódico el CEO del Grupo Auro, Jaime Banus. El directivo cuenta que el proceso de conexión de la flota de Cibeles con otras plataformas se llevó a cabo entre el jueves y el viernes de la semana pasada. “Ha sido un trabajo intenso, pero muy eficiente, pues pudimos hacer el onboarding en menos de dos días”, añade, al tiempo que agradece “la predisposición y trabajo” realizado por todos los empleados de la compañía, incluidos los propios conductores, que ya se han adaptado a la nueva multiplataforma.

Banus defiende que esta nueva apuesta se hace por “la democratización del sector de las VTC”. Y asegura que el Grupo Auro ha hecho todo lo posible para llegar a un acuerdo con Cabify. “Lamentablemente, no ha sido posible. En un principio, aceptaron nuestra premisa de trabajar en multiplataforma, pero finalmente no hubo acuerdo por el porcentaje de horas que querían que les asignáramos con nuestra flota frente a la competencia”.

La medida supone la rescisión unilateral por parte de Cibeles del contrato de exclusividad con Cabify, y para hacerlo la compañía se ha acogido a la cláusula de cambio de control, que según Banus se ha incumplido por la salida de directivos clave de la plataforma, como el ex director general y ex director financiero de Cabify, Juan Ignacio García, y el ex vicepresidente, Mariano Silveyra.

La reacción de Cabify no se ha hecho esperar. Fuentes de la compañía capitaneada por Juan de Antonio aseguran a este periódico que van a interponer medidas cautelares en el juzgado ante la desconexión de Cibeles. Justifican su decisión en que ambas compañías ya tuvieron un proceso arbitral que analizaba diversas cuestiones contractuales (entre ellas la terminación unilateral del contrato que Cibeles declaró también en marzo de 2020 y que le llevó a desconectar su flota de Cabify durante unos cinco meses) y cuyo laudo se emitió a finales de junio de 2021.

“La resolución fue favorable a Cabify en todos los puntos de discusión, y especificaba claramente que no concurrían las causas de terminación del contrato alegadas entonces por Cibeles (por lo que la desconexión de su flota de entonces era un incumplimiento contractual) y que las sociedades del Grupo Auro no pueden operar bajo ninguna plataforma de intermediación tecnológica distinta a Cabify”, continúan las mismas fuentes.

Pese a estas declaraciones, Banus asegura que se sienten “cómodos", porque la cláusula a la que se acogen ahora "es muy explícita, y estamos seguros de que cualquier acción acabará con resultado favorable al Grupo Auro”. Según el directivo, Cabify fue quien inició el arbitraje porque su compañía había lanzado su propia plataforma, Auro travel, y según denunciaron era algo que no permitía el contrato. “Pero, la realidad es que el laudo nos dio la razón, pues aunque no anuló la cláusula de no competencia, que nos impedía operar con otros rivales de Cabify, sí podíamos seguir operando nuestra app sin problema”, continúa.

El contrato entre Cibeles y Cabify, donde está incluida la cláusula de exclusividad, se firmó en diciembre de 2018 y constituye una novación de otro anterior firmado en julio de 2017.

Auro también avanza en su recurso ante el Constitucional

El enfrentamiento entre Cibeles y Cabify no es el único frente abierto entre el Grupo Auro y la plataforma de movilidad. Auro, la otra filial del Grupo, sigue operando con Cabify, pero también con Uber, pese a que el pasado noviembre una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) tumbó la decisión del tribunal arbitral de diciembre de 2020 y dio la razón a Cabify impidiéndole trabajar con Uber y otros rivales. El resultado de ese arbitraje había echado por tierra esa exclusividad.

Auro ya avanzó entonces a este periódico que iba a recurrir la sentencia al Tribunal Constitucional porque hay jurisprudencia de “que un laudo solo puede anularse por un fallo de procedimiento y, en este caso, el TSJM entró en el fondo del asunto y de la materia en cuestión”. Jaime Banus señala que están preparando el recurso, que lleva su tiempo, y que se presentará pronto. 

El directivo insiste en que Auro y Cibeles "no son viables si trabajan solo para una plataforma“ y remarca que ha sido Cabify quien se saltó el contrato que tenían ambas empresas". Banus sostiene que el contrato alcanzado entre ambas compañías en 2017 no habría cambiado si Cabify no se hubiera saltado lo pactado.

"Según el contrato, ellos se quedaban con un 19% de la facturación al cliente y Auro con el 81%, pero hace unos dos años decidieron cobrar un 4% más al cliente y quedarse íntegramente con esa cantidad en vez de compartirla, quedándose con el 23%", aseguraron directivos de Auro a este periódico el pasado noviembre. Desde Cabify, señalan por contra, que ellos han cumplido siempre escrupulosamente con los contratos firmados con sus proveedores.

La empresa de VTC fue fundada por Félix Ruiz (principal accionista de la compañía), Hugo Arévalo (ex Hawkers y actual presidente de ThepowerMBA) y José Antonio Parrondo, ex presidente de la Gremial del Taxi de Madrid entre 2007 y 2009. Entre sus accionista también están el fondo FJ Labs y GP Bullhound.

El grupo cuenta además con la compañía Closer Logistic que da servicio de paquetería y última milla a empresas como PC Componentes o Uber Eats, y  supone el 30% de su negocio (el 70% restante es por su actividad de transporte de pasajero). Igualmente, tienen su aplicación propia Auro, que actualmente ofrece su servicio en Madrid, Barcelona, Málaga y Valencia. Según Banus, el grupo espera facturar este año entre 90 y 100 millones de euros solo por su negocio de transporte de pasajeros.

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