Djokovic y Serbia complican el sueño europeo del coche eléctrico

El rechazo de Belgrado al proyecto de litio de Rio Tinto en Jadar reduce las opciones de suministro para las baterías

Rio Tinto Jadar
Un fan se hace una foto ante un cartel de Novak Djokovic en Melbourne (Australia). REUTERS

Novak Djokovic le ha devuelto la jugada a Australia. Una semana después de que las autoridades de Canberra deportaran al as del tenis serbio, Belgrado ha rechazado un proyecto de litio de 2.400 millones de dólares dirigido por el gigante minero anglo-australiano Rio Tinto. La decisión pone en juego la reputación de Serbia como destino de inversiones y el sueño de Europa de asegurarse el suministro local de materias primas para las baterías de los vehículos eléctricos.

La batalla por la mina de litio de Jadar, en el oeste de Serbia, lleva meses gestándose, con grupos ecologistas y comunidades que se quejan de la posible contaminación de los ríos locales. En diciembre, Djokovic se puso del lado de los manifestantes en un post de Instagram, lo que elevó el nivel de exigencia para la primera ministra Ana Brnabic, que se enfrenta a elecciones en abril. Las andanadas de retórica malhumorada entre Serbia y Australia sobre la situación de la vacunación contra el virus Covid-19 de la estrella redujeron aún más su margen de maniobra.

Belgrado ha rechazado un proyecto de litio de 2.400 millones de dólares dirigido por el gigante minero anglo-australiano Rio Tinto

Novak Djokovic a su llegada al aeropuerto de Belgrado
Novak Djokovic a su llegada al aeropuerto de Belgrado AP

Sin embargo, la caída del 3% de las acciones del grupo de 106.000 millones de euros en la mañana del viernes parece una reacción exagerada. Rio debería de ser capaz de suavizar las cosas con Belgrado tras las elecciones, al tiempo que aborda las preo­cupaciones locales con planes para un tratamiento más riguroso de los residuos mineros. El coste para Serbia de dejar los 2,3 millones de toneladas de carbonato de litio de Jadar en el suelo para siempre es probablemente demasiado grande. Rio calcula que el proyecto supondría un aumento del 4% en la economía del país balcánico, de 53.000 millones de euros.

Sin embargo, la disputa es un revés para el consejero delegado de Rio, Jakob Stausholm, que está desesperado por alejar a la empresa del mineral de hierro, que representa dos tercios de sus ingresos, y dirigirla hacia metales como el cobre, el cobalto y el litio, que son fundamentales para una economía mundial sin emisiones de carbono.

Según los precios actuales del litio, la producción anual prevista de 58.000 toneladas de Jadar habría generado unos ingresos de 1.900 millones de euros. Eso supone alrededor del 5% de las previsiones a largo plazo de Rio, según las estimaciones de los analistas recopiladas por Refinitiv.

Empresas como Volkswagen, que va a invertir 30.000 millones de euros en plantas para fabricar baterías para vehículos eléctricos, también estarán observando con nerviosismo. Aunque Australia y Chile son los principales productores mundiales de mineral de litio, las empresas chinas controlan el 80% del suministro del metal refinado. Jadar suavizaría ese dominio produciendo lo suficiente como para alimentar un millón de coches al año del gigante automovilístico, valorado en 119.000 millones de euros. La sextuplicación de los precios del litio desde mediados de 2021 apunta a una grave escasez de suministro. Djokovic puede haber empeorado las cosas para la industria automovilística europea.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías