José Miguel Maté

“No descartamos dar entrada en Tressis a un socio industrial”

“Me da una pena horrible que nos hayamos cargado las sicavs. Era una magnífica oportunidad para internacionalizar la economía española”

“Hay gente que está invirtiendo todo su dinero en criptodivisas. Hay que tener cuidado, puede estallar una burbuja”

José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis y socio fundador
José Miguel Maté, consejero delegado de Tressis y socio fundador

Tressis nació hace 21 años. José Miguel Maté es su consejero delegado y socio fundador. “Fue la primera firma de gestión de activos con agentes independientes en España y seguimos igual. Fuimos pioneros. Empezamos 4 socios, y hoy ya somos 120 personas trabajando en la firma y 55 agentes. Tenemos presencia en 16 provincias, gestionamos más de 7.000 millones de euros (un 35% más que un año antes), pertenecientes a más de 8.000 clientes”, explica este directivo, que antes trabajó en Banif, filial de banca privada de Santander, y en Santander Negocios.

Desde que en 2015 Morabanc alcanzó un acuerdo con Tressis para adquirir la mayoría de la firma, operación que la CNMV frustró en 2016, parece que las especulaciones sobre su venta se suceden.

Tressis, como hasta el momento, seguirá creciendo de forma orgánica, aunque no descartamos dar entrada a un socio industrial que quiera sumarse al capital, pero manteniendo los directivos de Tressis, el control de la entidad y su modelo de negocio enfocado a crear valor para los clientes. Estuvimos negociando con Morabanc en 2015, pero la operación no salió adelante, pese a que estuvo muy avanzada. También hemos mantenido conversaciones con otras firmas, pero no nos convencieron. Lo cierto es que se acercan muchas firmas interesadas en Tressis. En Tressis, desde una posición compradora, también hemos estado analizando varias opciones para comprar, pero no terminaron de convencernos, ya por precio, ya porque pensamos que no encajaba bien con nuestro modelo de negocio enfocado al asesoramiento con valor añadido. Pero nuestro foco ahora está en crecer organizadamente.

¿Está endureciéndose la competencia en la gestión de activos de grandes patrimonios? ¿Por qué?

Hemos barajado en varias ocasiones la opción de tener ficha bancaria, aunque no creemos que esta nos vaya a dar más valor

Sí, aunque el negocio de banca privada siempre ha sido muy goloso. No tira del balance de los bancos, por eso es más fácil de desarrollar; además, genera altos ingresos por las comisiones que lleva implícitas esta actividad en un momento en el que el negocio bancario no atraviesa por su mejor momento como consecuencia de los negativos tipos de interés, que presionan los márgenes. De ahí la fuerte y enorme competencia. Pero los costes son cada vez mayores, con más exigencias de capital, y las estructuras deben ser mayores al aumentar la regulación. Todo ello te obliga a tener mayor tamaño, y por eso se necesitan socios industriales, y se han producido últimamente varias operaciones corporativas, en un negocio, además, que está muy atomizado. Durante las dos décadas de existencia de Tressis, ha habido un gran proceso de concentración en la banca tradicional: se ha pasado de 70 entidades bancarias a menos de 10 en la actualidad. Entre los independientes, también está habiendo un proceso de concentración motivado por los argumentos citados. Para sobrevivir en la industria de la banca privada, además de margen y de eficiencia, es necesario tener un tamaño. La competencia es enorme y los márgenes son muy ajustados. 

¿Pero hay negocio para todos si el número de firmas de banca privada es aún elevado y la banca tradicional también compite en esta actividad?

Consideramos que todavía hay una cantidad ingente de clientes en la banca tradicional que no reciben el mejor asesoramiento. Hay unos 900.000 millones de euros en la banca tradicional en depósitos que reciben cero remuneración, o incluso se les aplican tipos negativos y tiene que pagar por tener su dinero en el banco. Por eso, creemos que hay negocio en el asesoramiento. Hay que asesorar a esos clientes. La cultura financiera en España sigue siendo muy baja. Aunque durante las dos décadas de trayectoria de Tressis hemos visto que se ha producido un cambio en la manera de afrontar el ahorro por parte de los ahorradores españoles desde el punto de vista de la internacionalización. Hace 10 años los fondos invertían en España y en Europa. Hoy, del medio billón invertido en fondos, casi el 50% está ya en fondos internacionales.

¿En alguna ocasión se han planteado convertirse en banco?

No hay país en nuestro entorno que tenga tantos cambios fiscales y regulatorios como España

Sí. Hemos barajado la opción de solicitar o hacernos con una ficha bancaria, pero ahora no creemos que esta nos vaya a dar más valor a lo que hacemos. Nuestro negocio no consiste en ofrecer créditos bancarios, sino en ofrecer productos de inversión, y la ficha bancaria supondría un mayor coste, de recursos, cumplimiento normativo… Pero sí, reconozco que la ficha bancaria contribuye en términos reputacionales porque, a pesar de todo lo que ha llovido, mucha gente equipara un banco a mayor solvencia y seguridad. Pese a ello, no vamos a ser un banco, de momento. 

¿Qué le parecen los cambios fiscales y regulatorios de las sicavs y de los planes de pensiones?

No hay país en nuestro entorno que tenga tantos cambios fiscales y regulatorios como España: planes de pensiones, sicavs, impuestos patrimonio, tratamientos de tipos fiscales, etc. Las sicavs eran una magnífica oportunidad para internacionalizar la economía española atrayendo capital de Latinoamérica, pero la echaron a perder. Me da una pena horrible que nos hayamos cargado este vehículo por una especie de complejo de hace años. Las sicavs daban trabajo a mucha gente. A la hora de invertir, siempre tienes que tener en cuenta la fiscalidad del producto.

Pese a que la cultura financiera en España es aún baja, ¿están cambiando los hábitos de los ahorradores, sobre todo, con los tipos de interés en negativo?

Sí, pero es derivado de que las opciones de los inversores están cambiando por los tipos de interés negativos y por la inflación.

¿Qué opinión tiene de las criptomonedas? ¿Tressis apuesta por este activo como inversión?

En todo momento, es importante que el ahorrador sepa el riesgo que va a asumir con cada producto. En España hay 10 millones de personas que invierten en criptos, con una inversión media de 6.000 euros: el 14% de inversores que tienen entre 35 y 60 años tienen su dinero en criptodivisas. Ahora parece que si no inviertes en criptomonedas te estás perdiendo una fiesta. Hay gente que está invirtiendo todos sus ahorros, por eso hay inversores que pueden perder todo. Hay que tener mucho cuidado con estas inversiones. Nosotros tememos que, al no estar reguladas ni supervisadas, tarde o temprano, estallará la burbuja y el inversor que pierda su dinero no tendrá dónde reclamar.

Y el inmobiliario, ¿sigue siendo el valor refugio de los españoles?

Se sigue pensando que el ladrillo siempre estará ahí porque se toca. Es un valor que debe estar en cualquier cartera, pero no debe ser el único. Invertir directamente en inmuebles tiene un coste elevado, lo mismo que su mantenimiento, y eso la gente no lo tiene en cuenta. 

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