Las tendencias que han hecho brillar a los mejores fondos de 2021

Algunos vehículos especializados en la industria petrolera han rentado más del 50%

Las tendencias que han hecho brillar a los mejores fondos de 2021

El ejercicio que ahora concluye ha estado marcado por una gran disparidad en la evolución de los activos financieros. Mientras que la inversión en compañías petroleras o en Bolsa estadounidense ha generado retornos por encima del 25%, la inversión en deuda soberana o en compañías cotizadas de China ha provocado importantes pérdidas.

Manuel Gutiérrez-Mellado, responsable del negocio institucional y de gestoras de fondos de BlackRock en España y Portugal, explica la gran anomalía que ha habido este año con los bonos y las acciones, y que se podría mantener en 2022. “En el ejercicio 2021 hemos visto cómo, en general, subía la renta variable y caía la renta fija. Lo mismo pasó en 2020. Nunca había habido dos años consecutivos en esta situación en cinco décadas, y el año que viene podríamos ver lo mismo”, explica.

El cóctel explosivo para este resultado viene del intento de los bancos centrales por dinamizar las economías para salir de la crisis del Covid-19. Las colosales políticas monetarias y fiscales desplegadas han animado a los mercados bursátiles, pero han contribuido a mantener congeladas o bajo cero las rentabilidades de la deuda soberana. Nadège Dufossé, jefa de multiactivos de la gestora Candriam (filial de New York Life, que administra 150.000 millones de dólares), recuerda que casi todos los bonos soberanos han perdido valor en 2021. “...la deuda alemana, la estadounidense, los fondos de deuda corporativa de alto riesgo, la deuda corporativa europea... Ha sido un año difícil para la renta fija”.

En cambio, la inversión en acciones ha funcionado muy bien. Las Bolsas de Estados Unidos, Francia o Suiza han subido con fuerza en el año. También las de India o Vietnam. En general, las pequeñas y medianas compañías europeas se han revalorizado con fuerza y también las compañías petroleras y gasistas, impulsadas por el fuerte encarecimiento de estas materias primas.


Sector energético

Los fondos dedicados a invertir en la industria petrolera y gasista han sido los grandes ganadores. Este sector, que ha estado denostado por el auge de la inversión sostenible, se ha revalorizado con fuerza al dispararse el precio del petróleo y del gas. El fondo Schroders International Selection Fund, que invierte en productores de crudo como Royal Dutch Shell, BP o Eni, ha subido en el año un 50%. Un avance similar al BlackRock World Energy Fund (con Exxon, Chevron y Total en cartera).

En cambio, los fondos dedicados a las energías renovables han tenido un ejercicio más modesto. Después de haberse disparado en 2020, por la fuerte apuesta de Estados Unidos y Europa para desarrollar este tipo de energías menos contaminantes, la industria ha vivido una cierta normalización en sus valoraciones. El mejor de la categoría ha sido el Pictet Clean Energy, que ha rentado en el año un 18,4%. Pero hay otros que acabaron en pérdidas. “Creemos que aquí no se trata de un tema de modas o de inversiones estratégicas, la transición hacia una economía de cero emisiones es imparable. Se crearán muchas oportunidades de inversión en las compañías que están liderando este cambio”, apunta en un informe Paul Bodnar, jefe de inversiones sostenibles de BlackRock.


Países emergentes

Otra de las claves de los mercados este año ha sido el colapso de la Bolsa china. Después de varios años de fuertes crecimientos, el mercado bursátil del gigante asiático ha dado un susto a los inversores. Primero, porque el Gobierno chino ha empezado a adoptar medidas más estrictas con las grandes corporaciones, y eso ha afectado a grandes grupos de distribución, como Alibaba, o de los medios y las redes sociales, como Tencent. Además, la inmobiliaria Evergrande, una de las mayores del país, lleva meses al borde de la suspensión de pagos, lo que despierta dudas sobre el grado de endeudamiento y la fiabilidad de las cuentas de las grandes corporaciones.

Anton Brender es el economista jefe de Candriam. A su juicio, “las autoridades chinas han decidido apostar por un crecimiento más inclusivo, más prudente. Esto puede hacer que el país crezca menos en el corto plazo, pero a largo plazo será un crecimiento económico más sólido, lo que beneficiará a la economía mundial”.

Los fondos de inversión especializados en China han sufrido mucho este año. El fondo de la prestigiosa boutique francesa Carmignac China New Economy, especializada en el país asiático, ha perdido un 32%, y el UBS China Opportunity, un 20%. Ahora bien, este último vehículo llevaba un nivel de revalorización tan grande que su retorno medio anual en los últimos cinco años supera aún el 10% (los mejores fondos de Bolsa española no llegan al 8% de retorno medio anual en cinco años).

La gran sorpresa dentro de los países emergentes han sido las Bolsas de la India y de Vietnam. Los fondos especializados Nomura Funds India o el Vietnam Equity han rentado en el año un 44% y un 65%, respectivamente. También han volado los fondos dedicados a la Bolsa de Taiwán, como el de JP Morgan, que ha subido en el año un 40%.

Igualmente, han causado furor los fondos dedicados a los llamados países frontera, aquellos que están en vías de desarrollo, pero que no tienen el tamaño o la economía para considerarse países emergentes. El fondo HSBC Frontier Markets ha logrado retornos del 48% este año invirtiendo en bancos de Baréin, Kazajistán o Rumanía. También Schroders tiene un vehículo similar, que ha conseguido una rentabilidad del 38%.

Ahora bien, el mundo de los emergentes y los países frontera siempre implica considerables riesgos y las Bolsas de países como Brasil cerrarán el año con importantes caídas. Los mejores fondos especializados en Latinoamérica solo han logrado retornos del 11%, como el Renta 4 Latinoamérica (pero otros han perdido más de un 15%, como los de Bestinver o EDM).


Pequeñas compañías

Una constante que se ha repetido en varios mercados bursátiles del mundo es que las compañías de pequeña y mediana capitalización han tenido un buen desempeño, especialmente en Europa. Hay varios fondos españoles especializados en este segmento del mercado que han tenido un año excelente. Es el caso del True Value Small Caps, que se había revalorizado un 39% hasta el 17 de diciembre. De hecho, el vehículo tuvo que cerrar y no aceptar más aportaciones, tras haber alcanzado su tamaño objetivo. El fondo Magallanes Microcaps ha rentado en ese periodo un 43%.

En Japón, el fondo M&G Japan Smaller Companies ha rentado un 30%. Y en Suiza, el fondo de BlackRock Swiss Small & MidCap Opportunities ha ganado un 32%.

En Estados Unidos, el índice S&P 500 ha subido mucho, pero sobre todo por la evolución de los gigantes tecnológicos, como Alphabet (Google), Nvidia, Apple o Tesla. Las pequeñas y medianas compañías, pertenecientes a sectores más diversos, aún siguen afectadas por algunas restricciones e inercias provocadas por la pandemia.

Con todo, algunos inversores se muestran convencidos de que, a medida que el virus vaya quedando atrás, muchas industrias y sectores van a normalizar su actividad y se recuperará la cotización de muchas empresas de EE UU. “Las compañías con perfiles más cíclicos, y las de pequeño tamaño, llevan años haciéndolo peor que las grandes y más tecnológicas en Estados Unidos, pero en 2022 creo que llegará definitivamente su momento”, apunta Gerard O’Reilly, director de inversiones de Dimensional Fund Advisors.

De hecho, al ser un universo muy grande, algunos gestores han conseguido en 2021 retornos notables, como el fondo T. Rowe Price US Smaller Companies, que ha logrado un 20% de revalorización, el doble que el índice de referencia. El equivalente de Artemis ha rentado un 19%.


Firmas de calidad

En el mundo de la inversión hay firmes defensores de la inversión en valor (value investing), una estrategia que consiste en comprar compañías baratas que tienen un valor oculto que no percibe el mercado. Otra estrategia es invertir en acciones denominadas de crecimiento, empresas en fase de expansión y que se espera que sigan creciendo mucho en los años siguientes (como las grandes tecnológicas). Sin embargo, en los últimos años se va consolidando la inversión en compañías de alta calidad: son empresas que no son baratas, pero que han demostrado un capacidad sostenida de generación de beneficios.

Esta es la política de Javier Galán, que este año ha logrado un 19% de retorno con su fondo Renta 4 Valor Europa, o el Abante Global Funds European Quality, de Josep Prats, con un 24% este año. “La inversión en calidad busca invertir en los pocos negocios que escapan a los ciclos del capital debido a sus ventajas competitivas”, explica Tomás Maraver, que acaba de lanzar el fondo Nartex con este enfoque.

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