Innovación

Las EdTech y sus respuestas ante el reto de mantener la calidad online

Go4Clic enfatiza la interacción entre todos los actores de un curso online

Innovamat apuesta por vídeos y tareas basadas en ellos

Captura de la página web de Innovamat.
Captura de la página web de Innovamat.

A medida que la tecnología entraba en la educación, nuevas empresas vieron en esta tendencia toda una oportunidad de negocio. Las EdTech, acrónimo inglés por el que se conoce a las startups dedicadas a la transmisión de conocimiento, no solamente proponen llevar las clases al terreno digital sino, por el camino, también impulsar nuevos métodos para la enseñanza.

Si en el informe educativo de 2021 elaborado por GoStudent y Kantar se detectaba que las matemáticas eran la asignatura que más costaba seguir a distancia a los alumnos de distintos países de Europa y que el principal reto en esta modalidad de aprendizaje desde el hogar era la falta de interacción social, ya desde antes de la pandemia había empresas especializadas precisamente en estos problemas. Es el caso de las plataformas españolas Innovamat y ­Go4Clic.

Aprender interactuando

En choque frontal con la concepción clásica y mayoritaria del aprendizaje a distancia, Leo Giménez, CEO de Go4Clic, parte de la base de que aprender cosas nuevas es algo eminentemente social. “Entendemos que el proceso de aprendizaje es multidireccional, que la interacción es una excusa para aprender. Si un compañero hace una pregunta al profesor y el alumno la puede ver, aprende de la pregunta. Si el alumno da una respuesta ante una pregunta del profesor, los compañeros aprenden también con ello. Si hay 100 alumnos en un espacio virtual que permite interactuar, entonces habrá 100 posibilidades de aprender frente a la concepción tradicional del e-learning, donde cada alumno va a su ritmo en un carril cerrado”, argumenta Giménez.

Go4Clic es una plataforma que diseña itinerarios de aprendizaje. Esto es, una especie de curso a medida en el que se diseñan distintas tareas y materiales para que los asistentes aprendan nuevas competencias. Sus servicios son demandados por empresas.

Al estilo de una especie de Pinterest, la plataforma agrupa comentarios y permite interactuar tanto con otros estudiantes como con los profesores. Más allá de este formato, que busca acabar con el aislamiento del aprendizaje online, el sistema se fundamenta en una serie de retos que pretenden estimular al estudiante. “Se trata de que el alumno tenga un rol activo, que se tenga que mover para hacer que ese aprendizaje ocurra. Ya no es un rol pasivo. No es un vídeo de tres horas. Si el alumno no actúa, no se resuelve. Es un sutil cambio de posición que le proponemos al alumno. Cuando se muestra el valor que tiene un aprendizaje, se enciende una chispa en el participante, que se da cuenta de que el proceso de aprendizaje es para él. Nosotros le ponemos tecnología a esa metodología”, resume el directivo.

Resolviendo la ecuación

Dando servicio a más de 1.300 colegios, la EdTech Innovamat, dedicada a reforzar a los profesores de matemáticas de educación infantil hasta secundaria proporcionándoles materiales, consejo y una aplicación propia, preparó varias respuestas a la incógnita de la pandemia.

De un lado, ofrecieron formaciones para guiar a los maestros sobre cómo enseñar matemáticas a distancia y, por otro, coincidiendo con la tesis de Go4Clic de que es mejor que el alumno adopte un rol activo, prepararon materiales audiovisuales con tareas asociadas. “De esta manera el maestro podía aprovechar el momento de reunión no para enseñar de manera magistral, sino para comentar lo que ya se había dado en los vídeos”, detalla Albert Vilalta, experto en didáctica de Innovamat.

Vilalta asevera que un error en el que los maestros caen fácilmente es el de afrontar la enseñanza online como si se estuviera en la clase física, pero a distancia. “El medio cambia y, por lo tanto, hay que adecuar el mensaje. No puedes hacer como si estuvieras en clase, sacar una pizarra y hacer lo mismo. Si no se cambia y se usan los mismos métodos en una situación que es nueva, en realidad se está poniendo un parche”, opina.

Con el método de los vídeos y las tareas asociados a ellos Vilalta cuenta que se conseguía aprovechar la videollamada de la clase para lo que realmente está pensada una videollamada: para interactuar. “La videollamada no es buena para enseñar materiales escritos o una pizarra, hay que sacar el escrito de la ecuación y mantener una conversación”, razona.

Preguntado sobre por qué cree que las matemáticas fueron las que más sufrieron al irse al online, Vilalta tiene clara una explicación. “El problema de las matemáticas en el marco del confinamiento es que son una ciencia abstracta, y lo son cada vez más a medida que se avanza; como ciencia abstracta que son, requiere entender las cosas sin poderlas ver ni poderlas tocar. La didáctica moderna tiene el método de romper la abstracción aterrizando sus conceptos, cosa más difícil a distancia”, concluye. 

¿Pueden quedarse los profesores obsoletos?

Albert Vilalta cuenta que uno de los aprendizajes que se pueden extraer de la pandemia es que el miedo que tiene el maestro con todo este cambio es el de quedarse desfasado e, incluso, quedarse obsoleto. “Esto no es general, pero sí algunos lo han comentado, el miedo a que con un vídeo que lleva la clase, que se puedan hacer preguntas a través de un vídeo, que se gestiona todo a través de una aplicación, que permite hacer informes de evaluación… ¿Dónde queda el maestro aquí?”.

El experto cree que no hay motivo para ese miedo. “El maestro es la piedra angular de todo. Solo ayudando a los profesores, dándoles formación y apoyo, es como se consigue que luego puedan afrontarse contingencias como el confinamiento. Es para ayudar a los profesores, no para sustituirlos”.

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