El mercado inmobiliario chino afronta una mayor nacionalización

Evergrande admite que puede incurrir en un impago formal: la solución china es traspasar más viviendas al Estado

El mercado inmobiliario chino afronta una mayor nacionalización

Los constructores privados de viviendas de China podrían tenerlo muy difícil para mantener su condición de privados durante mucho más tiempo. Evergrande, el promotor más endeudado del país, ha reconocido que podría suspender pagos oficialmente. Con el vencimiento de 10.000 millones de dólares en bonos inmobiliarios solo en enero, los funcionarios están presionados para evitar que el sector se derrumbe, pero no quieren suavizar las duras exigencias en lo relativo a niveles de endeudamiento.

No es extraño que China Evergrande no pueda conseguir el dinero. El presidente Hui Ka Yan incluso ha recurrido a su patrimonio personal, según un informe de Reuters. Pero hasta ahora, solo unas cuantas empresas más pequeñas han dejado de pagar oficialmente en el mercado público. Ahora Evergrande afirma que ha recibido una solicitud de pago en virtud de una obligación de garantía de 260 millones de dólares, tras no haber pagado ya 82,5 millones de dólares en cupones. El periodo de gracia de 30 días termina el lunes, y en ese momento Evergrande habrá incurrido oficialmente en impago por primera vez.

Los reguladores financieros emitieron declaraciones el viernes en las que sostenían que Evergrande es un caso aislado. Esa tarde, el primer ministro Li Keqiang anunció un próximo recorte del coeficiente de reservas obligatorias, mientras que el gobierno provincial de Evergrande en Guangdong envió un grupo de trabajo para supervisar la gestión de riesgos. Es algo parecido a lo que le ocurrió al conglomerado de aviación HNA antes de una reestructuración. Pero mientras que HNA era algo único, Evergrande es solamente el peor miembro de una tripulación con problemas, con 1,5 billones de dólares en préstamos pendientes en septiembre. Solo en enero necesitan encontrar 10.000 millones de dólares para el vencimiento de bonos nacionales y en paraísos fiscales, según datos de la consultora China Index Academy.

El relajamiento de la política monetaria ha sido tibio. Las autoridades del banco central han afirmado que los bancos no deben restringir demasiado el crédito a los promotores, y hay indicios de que se está permitiendo a algunos emitir bonos nacionales y valores respaldados por activos. Pero los beneficiarios han sido principalmente promotores controlados por el Estado, como Poly Developments y China Merchants Shekou. Un ejecutivo del sector inmobiliario declaró a Breakingviews que algunos banqueros le informaron de que les habían recomendado mantenerse alejados de las inmobiliarias privadas.

Mientras empresas privadas como Kaisa y Sunac, que son los mayores emisores de bonos en dólares después de Evergrande, intentan conservar liquidez, tienen dificultades para completar sus proyectos vendidos con antelación y pagar a sus proveedores. Aquí es donde reside el riesgo de contagio, y Pekín tiene que atajarlo. A medida que el capital fluya hacia los promotores estatales, estos serán los primeros en intervenir para ayudar, y otra parte de la economía privada china, antes vibrante, quedará bajo un control estatal cada vez mayor.