Belén Linares: “Queremos ser protagonistas de la innovación”

Ha recibido el Premio CincoDías al proyecto empresarial más innovador en el campo tecnológico. Acciona y Enagás han ejecutado una iniciativa para descarbonizar las Islas Baleares y promover su independencia energética

Belén Linares, directora de innovación de Acciona Energía.
Belén Linares, directora de innovación de Acciona Energía.

En plena búsqueda de fuentes de energía más sostenibles, Acciona y Enagás se han unido para desarrollar Green & Digital Hydrogen Mallorca, un proyecto para descarbonizar e impulsar la independencia energética de las Islas Baleares a través de hidrógeno verde. La iniciativa fue reconocida este jueves con el Premio CincoDías al proyecto empresarial más innovador en el campo tecnológico. Al frente de la misma está la directora de innovación de Acciona, Belén Linares (Valencia, 1976), quien expone entusiasmada el potencial de esta tecnología.

¿Qué es el hidrógeno verde?

El hidrógeno es un combustible que se puede obtener de diferentes formas, algunas de las cuales emiten CO2 y otras no. El 94% de todo el que se consume es gris, que tiene la contrapartida de que emite CO2, lo que va en contra de la política de reducir estas emisiones. El verde es el que se produce a partir de energías sostenibles: mediante un proceso conocido como electrólisis, se coge el agua, el H2O, y se separa la molécula de hidrógeno de la oxígeno. Lo hacemos mediante energía fotovoltaica para que no haya emisión de CO2 en ninguna parte del proceso. Además, lo acompañamos de tecnología blockchain para garantizar su trazabilidad y demostrar en todo momento que el hidrógeno que producimos es verde.

¿Por qué han comenzado apostando por las Islas Baleares?

Por varias razones; la primera es que buscamos trabajar el concepto de independencia energética. No queríamos solo descarbonizar la isla, sino también que esta fuera más autónoma, más independiente de la Península. Además, el Gobierno balear es tremendamente sensible a los programas de descarbonización de las islas y, por supuesto, la colaboración público-privada es indispensable para poder desarrollar este proyecto industrial.

¿Qué impacto tendrá en el día a día de Mallorca?

El impacto socioeconómico radica en sus diferentes usos. Se van a convertir al hidrógeno verde cinco autobuses de la flota de Palma de Mallorca, que hasta ahora utilizaban gas natural, por lo que no emitirán ningún gas de efecto invernadero. También se van a instalar pilas en diferentes puntos de los municipios para usos muy variados, por ejemplo, calefactar la piscina municipal de Lloseta, donde se encuentra una de nuestras plantas. Una de las aplicaciones que tendrá más impacto, por el carácter turístico de Baleares, es la descarbonización de los hoteles, que están conectados a la red de gas natural. Vamos a inyectar un 5% de hidrógeno verde –lo máximo que permite la ley– en la red de gas ya existente. Por ejemplo, Iberostar a firmado un acuerdo con nosotros para descarbonizar este 5% todos los hoteles que tienen en la isla. Les agradezco mucho esta apuesta por el verde sabiendo que el gris es más barato. Es toda una apuesta por la innovación.

¿Cuál es el mayor reto del proyecto?

El primero es que el hidrógeno verde aún no tiene un precio de mercado, hoy por hoy no es posible. Pero confiamos en el desarrollo de esta tecnología y apostamos por que en el futuro sea un negocio rentable. Cabe recordar que la eólica tampoco lo era en su momento, pero la inversión en innovación nos ha permitido que sea una alternativa a las fósiles; además de que se pueda hacer negocio con ella, contribuye a un mundo más sostenible. Probablemente ese nivel lo alcancemos en 2030, pero lo que no podemos hacer es esperar a entonces para sumarnos, queremos ser protagonistas de la innovación y el desarrollo tecnológico, por eso queremos invertir ahora en innovación. La otra barrera es la regulación, que no existía. Nos aventuramos sabiendo que no existía una regulación específica, pero la innovación es siempre ir a la vanguardia. Si hubiera regulación, no estaríamos nosotros.

¿Cómo se innova dentro de una gran corporación?

Trabajamos con un esquema de innovación abierta, es decir, colaborativa. Así podemos incluir a otros agentes del ecosistema innovador que son más ágiles y más rápidos. Esto nos permite no tener necesariamente un laboratorio de I+D en Acciona, pero sí un equipo de gestión de la innovación que colabora constantemente con organizaciones públicas y privadas. Esto nos ha llevado a generar un sistema de incubadora de startups que nos permite desarrollar nuevas tecnologías muy rápido, encontrar soluciones innovadoras para el negocio. Es mucho más ágil.

Usted es ingeniera aeronáutica, ¿cómo incentivaría la presencia femenina en el ámbito tecnológico?

Efectivamente, el sector de la tecnología aún cuenta con muy poca presencia femenina. Venimos de una época en la que éramos pocas las mujeres en este tipo de carreras, pero cada vez vemos más cómo, desde la educación, se impulsa el talento sin género. La realidad es que eso es lo que funciona. En Acciona también trabajamos en programas de mentorazgo, sobre todo con cargos intermedios, para dar ejemplo. No hay nada mejor para incentivar la carrera que mostrar ejemplos a las estudiantes o a las trabajadoras, que vean ejemplos de mujeres que lo han logrado, que es posible hacerlo. Creo en estos dos pasos: por un lado, motivar a los estudiantes y, luego, dentro de la propia empresa, seguir incentivando el desarrollo de carreras tecnológicas y de liderazgo.

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