También Carlyle y Metro Bank lo dejan

El 'private equity' vuelve a encallar en sus intentos de comprar bancos británicos

Sucursal de Metro Bank en Londres.
Sucursal de Metro Bank en Londres. reuters

La larga gira del private equity por la banca británica no ha dado resultado. Carlyle puso fin ayer a las conversaciones con Metro Bank, que cayó un 18% en Bolsa. En octubre, los supermercados J Sainsbury decidieron no vender su unidad de servicios financieros, en el punto de mira de Centerbridge Partners. Y en 2020, las conversaciones entre The Co-operative Bank y Cerberus no llegaron a ninguna parte.

 Los pequeños bancos podrían crecer con la ayuda de un grupo de compras. Pero para conseguir una rentabilidad tipo private equity es necesario entrar en categorías de préstamos más arriesgadas y hacer enormes recortes de costes. Y podría decirse que las bajas valoraciones del sector dificultan las operaciones. Metro cotiza a 0,2 veces su valor contable. Con una prima de oferta típica del 30%, los accionistas cobrarían a 0,3 veces. Mas sus jefes pensarán que pueden llegar a eso con sus propios planes. Eso significa que las expectativas de los consejos de las entidades y sus pretendientes están muy lejos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías