Diálogo social

Próximos frentes del Gobierno con la patronal: cotización de autónomos y planes de pensiones

Además, la negociación de la reforma de pensiones deberá abordar también la reforma de la pensión de viudedad y la cotización de los becarios

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (centro), acompañado de otros miembros del Ejecutivo, recibe a los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez (quinto por la izquierda) y de CCOO, Unai Sordo (4 por la izquierda).
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (centro), acompañado de otros miembros del Ejecutivo, recibe a los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez (quinto por la izquierda) y de CCOO, Unai Sordo (4 por la izquierda).

Los grandes ausentes del desayuno de trabajo convocado esta mañana en La Moncloa por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han sido el presidente de las patronales CEOE, Antonio Garamendi, y de Cepyme, Gerardo Cuerva. El motivo de este encuentro era escenificar públicamente el acuerdo al que llegaron ayer los responsables de la Seguridad Social con los sindicatos CC OO y UGT --cuyos líderes sí han desayunado con Sánchez-- para establecer un mecanismo de equidad intergeneracional en el sistema de pensiones que incluye un aumento de 0,6 puntos de las cotizaciones para costear el aumento del gasto que generarán las pensiones de los nacidos en el baby boom.

La ruptura que se produjo ayer en el diálogo social entre el Gobierno y los empresarios sería la cuarta que se registra en esta legislatura después de que la patronal no respaldara los reglamentos de igualdad retributiva, la ley del teletrabajo y la última subida del salario mínimo. Y podría no ser la última en materia de protección social, ya que dentro de las principales cuestiones de la primera fase de la reforma de pensiones que quedan por negociar en el diálogo social para desarrollar el acuerdo tripartito entre el Gobierno y los agentes sociales el pasado 1 de julio, están dos asuntos muy espinosos para los empresarios. Se trata del número régimen de cotización de los trabajadores autónomos, por el que pasarían a cotizar a la Seguridad Social con un sistema de tramos según sus ingresos reales y, en segundo lugar, se debe cerrar el nuevo plan de pensiones de empleo de promoción pública.

La implantación de un nuevo sistema de cotización para los autónomos en el que estos trabajadores dejen de poder elegir su base de cotización –más del 80% paga la cuota mínima independientemente de sus ingresos– y tengan que adecuarla a sus rendimientos no va a ser una tarea fácil de acordar con las asociaciones del colectivo.

Mientras que la aprobación en el Parlamento del nuevo plan de pensiones de promoción pública cuyo anteproyecto de ley ya está redactado por el Gobierno tampoco se presenta un camino de rosas ante los peros que ya han puesto los empresarios, por la posibilidad de tener que aportar dinero a estos fondos para las pensiones de sus trabajadores, sin los incentivos que reclaman para ello.

Junto a estas dos cuestiones, el Gobierno, la patronal y los sindicatos también deberán negociar las reformas de la pensión de viudedad y las compensaciones de cotización de los becarios. Y, por supuesto, la reforma laboral también está pendiente y la fecha límite de su negociación también se acerca, con las posturas bastante alejadas aún.

Todas estas negociaciones se abordarán en un clima cada vez más enrarecido que se ha dejado ver claramente en el plante patronal de ayer y que hoy, los empresarios siguen justificando. El presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, ha rechazado vehementemente la medida acordada ayer para aumentar los ingresos de la Seguridad Social al calificarla de "trágala" que los empresarios no podían aceptar.

Cuerva, en declaraciones a Telecinco, ha respondido al ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, quien acusó ayer a las patronales de no presentar propuestas en la negociación del mecanismo de equidad intergeneracional, reprochándole que "lo que él llama negociación es presentar una propuesta una semana antes de que finalice el plazo de negociación y decirnos que son lentejas".

Por su parte los empresarios vascos de Confebask han mostrado igualmente su rechazo al acuerdo sobre pensiones porque supone un "aumento de las cargas empresariales" y ha lamentado que se insista en "poner plomo a las alas de la contratación y la recuperación", según han manifestado fuentes de la patronal vasca a Europa Press.

 

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