Fridman advierte de los riesgos de una transición ecológica demasiado rápida

El dueño de Dia, inversor también en energía, defiende en el 'FT' combinar las renovables con el gas

Mijail Fridman, en una entrevista con Cinco Dias.
Mijail Fridman, en una entrevista con Cinco Dias.

El multimillonario ruso Mijail Fridman, dueño de Dia, advierte en una entrevista en el Financial Times de que pasar demasiado rápido del gas a las energías renovables sería "peligroso e irresponsable", argumentando que la reciente crisis energética puede achacarse en parte a la infravaloración del sector.

Fridman dice que invertiría más en energías alternativas para reducir el impacto del carbono de su imperio del petróleo y el gas, pero advierte de que no se debe cortar el suministro de gas demasiado rápido, afirmando que la reciente subida de precios reflejaba una falta de inversión por parte de las empresas, dada la "enorme presión pública por la descarbonización", y la señal que esto daba a los inversores y a los bancos "para cortar la relación con el negocio del petróleo y el gas".

Prevé que el gas será importante en el mix energético durante "decenas de años". LetterOne, su holding (propietario de los supermercados Dia), tiene más de 10.000 millones de dólares para invertir, y la semana que viene anunciará su último acuerdo con una empresa de reciclaje británica.

El mayor negocio de LetterOne es su división de energía. Por ejemplo, posee un tercio de Wintershall Dea, la mayor empresa independiente de gas y petróleo de Europa. El accionista mayoritario es el grupo alemán BASF.

Fridman quiere apoyar el negocio del gas, enormemente rentable, junto con la inversión en negocios de energías renovables y tecnología que "disminuya el daño ambiental negativo".

Dice que el ambiente general en el Reino Unido para los oligarcas se había "deteriorado debido al enfrentamiento entre Rusia y Occidente", pero añadió que "a nivel personal, se ha vuelto un poco más amable, porque la gente distingue entre la etiqueta general de los oligarcas rusos y nosotros personalmente". Aun así, dice que hay una "especie de desventaja competitiva como ruso" que requiere "esfuerzos adicionales para convencer a la gente de que estamos haciendo las cosas bien".

Añade en la entrevista con el FT que no tiene intención de dar a sus cinco hijos nada de su riqueza, califica de "peligroso" heredar tanto dinero y añade que es importante que se abran camino por sí mismos. A diferencia de otros oligarcas rusos, él no es una "persona glamurosa" con "talento" para gastar dinero. "No tengo yates. No tengo aviones. Tengo una casa en Londres. Tengo una casa en Moscú".

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