El camino que le queda por recorrer al teletrabajo en las islas

Empresarios, Administraciones Públicas, sindicatos y expertos analizan las carencias aún existentes en el trabajo remoto en el archipiélago

Una mujer trabaja en una estancia de su casa.
Una mujer trabaja en una estancia de su casa.
Santa Cruz de Tenerife

La pandemia de Covid-19 aceleró la implantación del teletrabajo en el archipiélago. Pero el progresivo descenso en la incidencia de la enfermedad entre la población, y la consiguiente vuelta a la normalidad prepandémica, no ha hecho que el trabajo remoto se implante de manera similar en empresas privadas y Administraciones públicas en las islas, lo que provoca diferencias en su aplicación y la coincidencia general de que es necesario continuar avanzando en su desarrollo.

Desde la CEOE Tenerife, su secretario general, Pedro Alfonso, señala que si bien no cuentan con estadísticas fidedignas que permitan conocer en qué grado se aplica el teletrabajo en las empresas, al autorregularse de manera independiente cada una de ellas, sí reconoce que hay sectores en los que el teletrabajo es más factible que en otros. En el caso del sector turístico, principal motor económico de las islas, señala que “la del teletrabajo no es la mejor opción”, al necesitarse de un trato personalizado hacia el cliente. También admite que es necesario tener en cuenta, por un lado, la brecha que se puede producir entre empleados de la misma empresa cuando unos puedan teletrabajar porque su actividad así lo permita frente a los que no. Ello haría que los primeros tuvieran más capacidad de ingreso que los segundos, al no tener que gastar dinero en transporte o comidas fuera de casa. Por otro, incide en que el teletrabajo debe estar ligado a la productividad o al cumplimiento de unos objetivos establecidos para cada trabajador.

Por parte de la Confederación Canaria de Empresarios, su presidente, Agustín Manrique de Lara, admite que la pandemia ha hecho que el porcentaje de empresas que han implantado el teletrabajo aumente hasta en un 30% respecto al periodo previo al Covid-19, lo que representa “un salto a la modernización y a la organización del trabajo”. Un elemento positivo que contrasta con la percepción de lo que ocurre en las Administraciones públicas. “El sector público sigue ausente de sus puestos de trabajo en un porcentaje demasiado alto y no está resolviendo las ineficiencias del no regreso al trabajo de las personas que están teletrabajando”, afirma.

La nueva regulación autonómica establece la posibilidad de teletrabajar un día

El Gobierno de Canarias ha invertido desde la aparición de la pandemia seis millones de euros para la adaptación al teletrabajo, lo que incluye desde la compra de ordenadores a aplicaciones para llamadas, etc. El viceconsejero de Administraciones Públicas del Ejecutivo regional, Manuel Martínez, explica que, de los 72.000 empleados públicos de la comunidad autónoma, teletrabajan unos 3.500, y lo hacen entre uno y dos días a la semana (según datos referidos a junio).

Auditoría

Martínez explica que, a partir del 1 de noviembre, la nueva regulación autonómica establecerá la posibilidad de teletrabajar un día, con posibilidad de ampliarlo dependiendo de las circunstancias del Covid-19 y de si los niveles de alerta cambian. Con vistas al futuro, trabajan junto con los sindicatos para establecer las bases de ese teletrabajo fuera del periodo de pandemia.

En todo caso, el objetivo es que la eficacia y la disponibilidad del empleado público respondan a las necesidades de los ciudadanos, razón por la que anuncia la realización de una auditoría que permita conocer “si el sistema está funcionando”, a la vez que aboga por “asociar el teletrabajo a algún parámetro de calidad de prestación de servicios o cumplimiento de objetivos”.

Nacho Rodríguez, de Repeople, aboga por “la flexibilidad total"

Los sindicatos tienen también mucho que decir en la implantación del teletrabajo. Borja Suárez, secretario general de la Federación de Servicios de CC OO Canarias, explica que el teletrabajo genera más productividad y de ahí “la intención de potenciarlo negociadamente con las empresas para que los trabajadores cuenten con el material y equipos necesarios para desarrollarlo, además de que no les suponga un sobrecoste”. Reconoce que “lleva un tiempo, y reeducar a ciertas empresas, encorsetadas en un presencialismo que no tiene sentido”.

¿Y qué dicen los expertos? Nacho Rodríguez, CEO de Repeople, y uno de los más destacados referentes internacionales en trabajo remoto, indica que “es muy difícil” generalizar para establecer un modelo de teletrabajo ideal. Aboga por “la flexibilidad total, que no encorseten diciendo que tienes que ir los martes y jueves a la oficina y no puedas deslocalizarme un mes o dos meses”.

Trabajo a distancia voluntario

Legislación. El teletrabajo a nivel nacional está regulado en la Ley 10/2021, que entró en vigor el pasado mes de julio. Establece, entre otros aspectos, que el trabajo a distancia será voluntario y que se basará en el acuerdo entre empleados y empresarios.

Datos nacionales. Los datos de la última encuesta de población activa indican que algo más del 11% de las personas ocupadas en España teletrabajaron más de la mitad de los días en el primer trimestre de 2021, lo que contrasta con el 4,8% de todo 2019.

Canarias. El aumento el teletrabajo en la Administración Pública regional se pone de manifiesto en datos como que su personal público envió en los últimos 12 meses más de 63 millones de correos electrónicos desde cuentas corporativas, mientras que en el mismo periodo de tiempo recibió en estas cuentas 60 millones de correos electrónicos, según datos de la Dirección General de Telecomunicaciones y Nuevas Tecnologías.

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