Los nuevos emplazamientos del plan 5G del Gobierno atraen a las grandes torreras

En el sector se contempla el modelo de redes compartidas

Bruselas deberá dar el visto bueno a la financiación de distintos proyectos

Los nuevos emplazamientos del plan 5G del Gobierno atraen a las grandes torreras
Getty Images

Los planes de despliegue de redes móviles 5G puestos en marcha por el Gobierno, que supondrán el despliegue o renovación de más de 14.500 emplazamientos, van a atraer el interés de las grandes torreras europeas. Cellnex, Vantage (controlada por Vodafone), American Tower, que adquirió las torres de Telxius (Telefónica), y Totem (filial de Orange) se han convertido en los principales actores del sector en el Viejo Continente, con amplia presencia en el mercado español.

De momento, las compañías están estudiando los proyectos, encuadrados en los planes europeos de recuperación, que aún deben ser definidos por el Gobierno. Los planes incluidos en los Presupuestos Generales del Estado en la parte del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, incluyen unas partidas de 1.405 millones de euros en tres años: 235 en 2021, 600 en 2022, y los restantes 570 en 2023.

Los proyectos contemplan un aumento de la capacidad de la red para elevar la cobertura en las zonas no cubiertas por las obligaciones impuestas en las subastas de espectro. Así, se habilitarán al menos 7.000 nuevos emplazamientos y se adaptarán un mínimo de 3.500. La intención es desplegar 5G en determinadas zonas para lograr la cobertura del 75% de la población en 2025.

Además, incluyen la aceleración del despliegue del 5G en los principales corredores de transporte (carreteras y ferrocarriles) nacionales y transfronterizos. Así, se potenciarán los corredores entre España y Portugal y España y Francia con 4.000 emplazamientos, como mínimo.

Según fuentes del sector, las compañías van a analizar los procesos en torno a las adjudicaciones, que todavía deben ser definidas. Y apuntan a que lo más probable, al llevarse a cabo despliegues en zonas poco pobladas, con escasa o nula rentabilidad para los operadores, se opte por un modelo de infraestructuras compartidas.

“Sería paradójico que se optase por modelo vertical, en el que cada compañía desplegase su propia red móvil, como sucedió en anteriores despliegues”, dicen estas fuentes, que recuerdan que el 5G supone una mayor densificación de red.

Otras fuentes precisan que a las operadoras de infraestructuras podrían no interesarles el conjunto de los proyectos, y advierten de que, al margen de las ayudas para las redes pasivas, si no se subvenciona el equipamiento activo de la red, distintos planes de 5G podrían no materializarse. Estos expertos creen que los números siguen sin salir, y añaden que una de las cuestiones que se tendrían que resolver es lograr el permiso de la Comisión Europea para las partidas destinadas a la parte activa de la red, que hasta ahora han tenido la consideración de ayudas de Estado.

Bruselas

Otras fuentes de las compañías señalan que las autoridades españolas están trabajando en la definición de una documentación precisa para que se garantice la aprobación comunitaria de estas ayudas, tanto para la red activa, como para los costes recurrentes de la red pasiva, como los alquileres o la energía necesaria para el funcionamiento. Estas fuentes insisten en que si no se aprueba será complicado que los proyectos continúen adelante, porque no tendría sentido poner los hierros en un emplazamiento si no hay respaldo en los costes posteriores.

En el sector se mantiene una visión positiva, puesto que en Alemania ya se ha conseguido la aprobación comunitaria en casos similares. España tiene amplia experiencia en lograr el visto bueno de Bruselas, como así ha sido en los planes de despliegue de fibra con presupuestos públicos.

De cara a la ejecución de los despliegues, otra de las opciones que se maneja en el sector sería el posible reparto territorial por compañías, para que cada uno de los grupos se encargase de una parte de la red.

Otra alternativa pasa por la optimización de las redes existentes. Y es que hay muchos emplazamientos en carreteras que, con una adaptación, podrían contribuir a la mejora de la cobertura móvil en los pueblos cercanos. A su vez, en las zonas más remotas, con muy escasa población, se podría optar por tecnologías como el satélite.

En cualquier caso, los grupos de infraestructuras están dispuestos a ampliar su actual cartera. Un ranking que encabezada Cellnex, con cerca de 11.050 emplazamientos, y American Tower, con 11.300 torres en España. A su vez, Vantage Towers cuenta con 8.800 emplazamientos en el mercado español, por cerca de 8.000 de Totem.

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