BBVA Research alerta de que la baja inversión en la innovación lastra el bienestar social en España

El bienestar social del país sería un 15% superior al actual de haber mantenido un nivel de inversión en I+D del 2% desde 1960

España se enfrenta al reto de aumentar su capacidad de innovación.
España se enfrenta al reto de aumentar su capacidad de innovación. GETTY

El peso de la inversión sobre el total de la economía española ha caído dramáticamente en los últimos 11 años, al pasar de representar el 28% del PIB en 2008 al 20% en 2019, así lo ha señalado este lunes el director de BBVA Research y economista jefe de Grupo BBVA, Jorge Sicilia, en su presentación durante el South Summit 2021. La inversión previa a la pandemia se situó dos puntos por debajo de la zona euro, cuya formación bruta de capital fijo fue del 22% del PIB. Esta disparidad se acrecienta cuando se analiza hacia qué tipo de activos fue el dinero; mientras la zona euro invirtió en intangibles el 23,5% del total, España sólo destinó el 16,1%. Se trata de una diferencia de más de siete puntos porcentuales.

Uno de los grandes problemas que acarrea España en opinión de Sicilia, es la mala gestión de estos activos intangibles. Sin ellos es imposible el crecimiento de las pequeñas empresas y la recuperación económica de la crisis provocada por la pandemia. Además, ha advertido que pese a la tasa de paro tan elevada que hay en España, existe un déficit de trabajadores cualificados en este campo. Según las estimaciones de BBVA, el paro estructural que sitúan en el 15%, podría reducirse hasta el 6% si los españoles tuvieran mayor formación digital (bancos de datos y programas informáticos) o fueran más innovadores (propiedad intelectual).

España gastó en investigación y desarrollo el 6,2% de la inversión fija que tuvo en 2019; en programas informáticos y bases de datos el peso fue mayor: del 8,7%. Sin embargo, en el resto de productos de propiedad intelectual la inversión fue apenas del 1,4%, según estimaciones que ha elaborado BBVA a partir del Instituto Nacional de Estadística (INE). La misma investigación apunta a que el bienestar social del país sería un 15% superior al actual de haber mantenido un nivel de inversión en I+D del 2% desde 1960. El banco lo compara con 2017, cuando fue de 0.8 sobre uno.

Otro problema al que se enfrenta el país es que el mercado se encuentra muy segmentado, con empresas demasiado pequeñas y una elevada regulación de ellas. Destaca que el 70% de las empresas concursadas en 2019 y 2020 eran micro; además, según explicó Sicilia, la mayoría eran del sector servicios. El responsable de BBVA Research ha recalcado que España necesita crear más empresas y fomentar su crecimiento para generar productividad, empleo y un mejor nivel salarial. Esto siempre respetando un mercado donde se favorezca la competencia entre compañías.

En opinión de Sicilia, “estos retos son más relevantes si acaso tras el Covid, por factores como el efecto de las ayudas europeas”, de las que criticó la inexistencia de un calendario detallado y metas de implementación “poco creíbles”. Pese a ello, BBVA ha asegurado que los 70.000 millones del Plan de recuperación son suficientes para sacar la economía española de la crisis. El diagnóstico fue menos positivo con el anteproyecto de ley de startups que aún está en discusión. Según el banco, se trata de un “avance tímido” que “se basa en instrumentos tributarios que son poco relevantes para este tipo de empresas”. Además, faltan políticas complementarias como subsidios directos y menor carga regulatoria.

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