Estrategia consciente en la carrera de los ODS

Zamora Company, propietaria de Licor 43 o Ramón Bilbao, presenta la memoria

de su nuevo plan estratégico

Carmen Giné, directora global de marketing de vinos y comunicación corporativa de Zamora Company.
Carmen Giné, directora global de marketing de vinos y comunicación corporativa de Zamora Company.

La empresa familiar Zamora Company, creadora y distribuidora de marcas como Licor 43, Ramón Bilbao, Martin Miller’s Gin, Lolea o Mar de Frades, reformuló en 2020 su modelo de empresa con el propósito de desarrollar una estrategia de innovación social que repercutiera tanto en la cuenta de resultados de la compañía como en el entorno socioeconómico y en el medioambiental. El modelo se ha definido como empresa consciente, fruto de la evolución en las últimas décadas de una compañía que cumple este año el 75 aniversario de su fundación.

“Llevamos trabajando con filantropía desde hace más de 20 años. Esta ha ido evolucionando hacia la sostenibilidad y luego a lo que es empresa consciente”, señala Carmen Giné, directora global de marketing de vinos de Zamora Company. “La llamamos empresa consciente porque tiene una visión de 360 grados. Ser consciente con el mundo en que vivimos; consciente con el medioambiente, pero también con las personas, con nuestros proveedores, stakeholders, con la sociedad, que al final es nuestro consumidor”, destaca.

El modelo se plasmó en un plan trienal, Plan de Empresa Consciente 20-22, como elemento vertebrador de la compañía, con tres ejes de actuación clave alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030: compromiso con el planeta, empoderamiento de los empleados y valor compartido con la comunidad social. Y ahora presenta la primera memoria de actividad relativa al ejercicio 2020. Esta incluye los logros en relación a los ODS –más de 70 acciones– de la empresa familiar con raíz en Cartagena (Murcia), relativos a la reducción de emisiones, la situación laboral de los empleados y las ayudas sociales y al sector de la hostelería en el contexto de crisis por la pandemia.

El plan tiene tres ejes: planeta, empleados y comunidad social

Pese a las dificultades económicas generadas por los efectos de la pandemia “la estructura del plan no se rompió, ni tampoco cambiaron los objetivos. Lo que hicimos fue variar el orden y dimos prioridad a algunas cosas que en principio eran más secundarias”, resalta la directora global de marketing de Zamora Company. “Priorizamos a las personas, con medidas de seguridad, y con teletrabajo, que se había estructurado un año y medio antes”. Así, el presupuesto, de 6,7 millones de euros, se mantuvo, y en estos primeros dos años llevan invertidos 5,5 millones. La compañía destina anualmente el 2,5% de su beneficio a acciones de filantropía.

Otra prioridad fueron los proveedores y “nuestros partners más importantes, la hostelería, que representa el 80% de nuestro negocio. Muchas veces no te piden ni siquiera ayuda económica, es ayuda de respaldo, apoyo psicológico. Y también ayudarles en la reapertura de sus negocios”, apunta la ejecutiva de Zamora Company.

Los tres meses de confinamiento se aprovecharon para la formación, comenta Giné, tanto de los propios trabajadores como de los hosteleros. “Creamos formaciones online sobre nuestros productos, sobre la cultura del vino, sobre los espirituosos, cómo desarrollar el negocio en redes sociales, formación que les puede ayudar”, detalla Giné. “Puede ser más o menos útil ese contenido, pero lo que fue claramente útil es el rellenarles un tiempo de su cabeza”.

Plantilla

Zamora Company tiene 507 empleados de 19 nacionalidades. De ellos, un 85% tiene contrato fijo y el 98% de los trabajadores cuentan con condiciones respaldadas por convenios colectivos. El empleo femenino representa el 35% de la plantilla, del que el 16% son puestos directivos y el 38% puestos intermedios. El objetivo en los próximos años es acercarse a una paridad plena, que como reconoce Giné, llegará por crecimiento, ya que “en la plantilla hay poca rotación, con empleados que llevan muchísimos años en la compañía”.

La compañía ha emprendido más de 70 acciones relacionadas con los ODS

Entre los hitos en protección medioambiental destaca la reducción de los residuos generados por las marcas de Zamora Company en más de 2 toneladas. “Las bodegas tienen un plan de residuo cero y todos los desechos se reutilizan o algunos se venden. Solo hay un 1% de desechos no se utilizan. Además, todos los cartones son reciclados”, describe Giné. Igualmente, las filiales han impedido la emisión de casi 28.000 kilos de CO2 a la atmósfera. Por otro lado, la empresa ha logrado su abastecimiento energético consumiendo un 60% de sus necesidades procedente de fuentes sostenibles –100% en el caso de la bodega Ramón Bilbao–. “Para todos estos logros es imprescindible la I+D”, recalca.

“Las 70 medidas puestas en marcha con el plan son de desarrollo continuo. Tras abastecernos con el 100% de energía verde, el siguiente paso es generar tu propia energía. Son 70 medidas que tienen hijitos, no solamente la misma se alarga, sino que le van saliendo spin-offs”, afirma.

“Nos dimos cuenta de que o empiezas a andar o jamás vas a correr”, enfatiza Giné sobre la estrategia de innovación social. “O te pones a caminar o jamás ayudarás o aportarás tu granito de arena. Vamos paso a paso”.

Legado de futuro

Empaquetado de Licor 43 en la fábrica de Cartagena (Murcia).
Empaquetado de Licor 43 en la fábrica de Cartagena (Murcia).

Carmen Giné, directora global de marketing de vinos de Zamora Company, destaca que en la compañía llevan en el ADN el legado de futuro. “Legado de futuro es para nosotros, que somos una compañía que tiene 75 años, tener una cierta responsabilidad y evolucionar con los tiempos para dejar un legado de futuro. No solamente como negocio, sino que si tú destrozas el mundo en el que estás trabajando, no vas a dejar ningún legado y no va a haber ningún futuro. Esas dos cosas se relacionan de alguna forma, la responsabilidad con nuestros stakeholders y con la familia dueña de la compañía de seguir dándoles valor, pero que ese valor sea compartido. Valor económico y beneficio para los trabajadores, para la sociedad, para el progreso; que haya un bienestar y al mismo tiempo que no destrocemos el planeta”.

Giné reconoce que “ese punto de equilibrio es complicado y es posible gracias al proyecto de los ODS, que te ayudan a nivel táctico, son una hoja de ruta, porque si no, estamos hablando de humo, casi. Lo difícil es desde ese humo, bajarlo a cada una de las plantas. Y sobre todo, cuando son proyectos transversales”.

Giné encabeza un equipo dentro de la compañía que lleva el seguimiento del plan estratégico con indicadores (KPI) y de forma estructurada, con “metas volantes, que nos sirven para ir reenfocando y afinando dónde estamos”.

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