Carlos Pérez Parada (Singular Bank): “El inversor con mucha deuda es quien arriesga más a corto plazo”

Cree que la Bolsa es el activo con más potencial

Carlos Pérez Parada, director general de inversiones y productos de Singular Bank.
Carlos Pérez Parada, director general de inversiones y productos de Singular Bank.

Carlos Pérez Parada (Ciudad Real, 1960) ha desarrollado una extensa carrera en la banca privada, pasando por Barclays Wealth Management, JP Morgan Private Banking y Andbank. Hace dos años se incorporó a Singular Bank, liderado por Javier Marín (ex consejero delegado del grupo Santander) y por el fondo Warburg Pincus. El proyecto, que intermedia activos por un volumen cercano a los 5.000 millones de euros, surgió en 2018, con la adquisición del banco online Selfbank a Société Générale. Después vinieron las compras de Quintet Private Bank y de la gestora Belgravia. El objetivo a medio plazo es salir a Bolsa.

¿Por qué decidió unirse a Singular Bank?

Es un proyecto muy ambicioso, que combina a la perfección un servicio digital propio de los neobancos, con una amplísima plataforma de fondos ideal para nuestra arquitectura abierta y un potente equipo de analistas y de banqueros privados.

¿El grupo va a seguir con las compras? ¿Comparán la cartera de clientes de UBS Banca Privada?

Tal y como ha explicado el consejero delegado, Javier Marín, nuestra vocación es crecer tanto orgánicamente como inorgánicamente, con operaciones que tengan sentido. En poco tiempo hemos comprado una prestigiosa gestora de fondos, como es Belgravia, el negocio de gestión de carteras de MG Valores y Quintet Private Bank.

¿Cuál es su propuesta de negocio?

Para aquellos clientes que quieren tomar sus propias decisiones financieras, tenemos una plataforma tecnológica con la que es muy sencillo contratar más de 10.000 fondos de inversión. También pueden comprar bonos o acciones. En este caso, cobramos por la ejecución, con comisiones muy competitivas. Además, disponemos de un servicio de asesoramiento y otro de gestión discrecional de carteras, en el que nosotros nos encargamos de todas las inversiones por cuenta del cliente.

¿Tienen también fondos de inversión?

Sí. Tenemos los fondos perfilados Singular Multiactivos, con cinco compartimentos, que van desde el más conservador, con menos de un 20% de renta variable, al más agresivo, que puede llegar al 100% de Bolsa. El subyacente de estos fondos son principalmente fondos cotizados, fondos indexados y algunos fondos de gestión activa, para ciertos segmentos en los que vemos que el gestor sí puede aportar valor.

¿Cómo ven ahora la inversión en renta variable?

Teniendo en cuenta el prolongado periodo de bajos tipos de interés de la renta fija, creemos firmemente que la Bolsa es el activo que presenta mejor relación rentabilidad-riesgo. De hecho, creemos que los perfiles más conservadores, que tienen mucha renta fija, son los que asumen ahora mayores riesgos a corto plazo.

¿En qué tipo de activos invierten en Bolsa?

Estamos muy volcados en las megatendencias. La antigua aproximación por geografías nos parece algo obsoleto. En cambio, nos parece más inteligente invertir en tendencias que tienen un crecimiento secular, impulsadas por cambios demográficos, económicos o tecnológicos. Es el caso de la tendencia hacia la digitalización, o las generadas por el progresivo envejecimiento de la población. Junto con la adopción de la inteligencia artificial o el uso masivo de datos. Este tipo de temáticas seguirán creciendo con independencia de la evolución del ciclo económico.

¿El cliente de banca privada entiende este enfoque?

Sí, mejor que el anterior. Nuestra propuesta de valor se basa en las cuatro ‘e’: escuchar al cliente, entenderlo, ejecutar la inversión y explicar lo que hemos hecho. En este último punto, es mucho más fácil transmitir por qué estamos invirtiendo en compañías dedicadas a las videollamadas, cuando nuestros propios clientes han hecho un uso intensivo de las videollamadas durante la pandemia. O nuestra apuesta por la biotecnología cuando ven en su propio entorno el progresivo envejecimiento de la población.

¿La banca privada tiene que cambiar?

Creo que sí. Hay muchas entidades estancadas en el pasado. Aunque todas dicen tener el centro al cliente, muchas de ellas, antes de escuchar y entender bien su caso, tienen ya su propuesta de inversión realizada. Esto genera una gran desafección en los clientes. Además, tienen la sensación de que cuando cae el mercado, su cartera cae más que la media, y cuando sube la Bolsa, que la revalorización de su posición es menor.

¿Qué están haciendo en renta fija con los tipos tan bajos?

Al final, los clientes han hecho toda la transición. Desde invertir fundamentalmente en deuda soberana, que poco a poco fue perdiendo su rentabilidad hasta rondar ahora el 0% de retorno. Pasando por la deuda empresarial de máxima calificación, y luego la que no tiene la máxima calificación crediticia, los bonos ‘high yield’. Pero llega un momento en que ninguna inversión en renta fija ofrece una rentabilidad que compense el riesgo asumido.

¿Y qué están proponiendo a los clientes más conservadores?

En primer lugar, hemos reducido mucho la duración de los bonos que tenemos en cartera, hasta una horquilla de dos a tres años. Así nos protegemos contra el riesgo de subidas de tipos. Además, hemos buscado algunos activos que suplan parcialmente la función que tenían los bonos en cartera.

¿Cuáles son?

Por una parte, fondos de inversión líquidos alternativos, con estrategias descorrelacionadas de la evolución del mercado. En estos casos nos fijamos mucho en que la volatilidad sea muy baja. Además, recomendamos invertir en fondos de inversión alternativa reservada [RAIF] de Luxemburgo, que se dedican a comprar préstamos titulizados emitidos por empresas. Es un formato que implica sacrificar algo de liquidez, pero que tiene unos retornos muy interesantes.

¿La inflación que estamos viendo es coyuntural o estructural?

Vemos que hay una parte que es estructural, sobre todo por la inflación en la oferta, especialmente en el gas y las materias primas. Considero que la inflación de los próximos años va a ser algo más alta que la de la última década.

Normas
Entra en El País para participar