Superar la brecha de talento ‘cloud’ en los servicios financieros

En lugar de buscar expertos apresuradamente, las entidades pueden comenzar asociándose con proveedores que los tienen

A medida que las organizaciones aceleran su transformación digital, descubren que no hay estrategia empresarial exitosa sin la nube. Antes de la pandemia, los datos del informe DESI 2020 de la Comisión Europea ya desvelaban que el 38,5% de las grandes empresas españolas cuentan con servicios cloud avanzados, mientras cerca del 20% de las pymes se apoyan en algún servicio de nube. La pandemia también ha obligado a las empresas a ser creativas a la hora de crear y ofrecer productos y servicios digitales a empleados y clientes. Y el cloud constituye un importante catalizador, que permite maximizar la innovación a la vez que aporta agilidad de negocio y reducción de costes.

Sanidad, comercio, administración pública, telecomunicaciones, fabricación y servicios financieros son los sectores que más invierten en el cloud. Sin embargo, las empresas líderes están haciendo un cambio estratégico en el uso de la nube, pasando de diferenciador tecnológico a acelerador de negocio que facilita crecimiento, innovación, agilidad y experiencias optimizadas para clientes, trabajadores y partners.

Para aprovechar la nube como palanca de transformación, crecimiento e interacción con el cliente, es necesario tener experiencia. Pero, ¿dónde encontramos el talento para avanzar en la estrategia cloud? Acceder a estos profesionales no es fácil para la mayoría de organizaciones. Un estudio de 2020 muestra que el 94% tiene dificultades para encontrar el talento adecuado para la nube, mientras nueve de cada diez empresas consultadas reconocen una falta de habilidades en múltiples disciplinas cloud.

Según el informe DESI, España está por debajo de la media de la UE en indicadores de competencias digitales. Los especialistas en TIC representan sólo el 3,2% del total (3,9% en la UE). Además, una de cada cuatro empresas españolas no pueden encontrar el talento tecnológico adecuado, situándose en más de 70.000 profesionales el déficit estimado en el país.

Esto supone un enorme reto. Sin el talento adecuado, merma la capacidad de la industria de utilizar la nube para adoptar tecnologías emergentes para la innovación como IA y ML, aprovechar las tecnologías cloud nativas para DevOps, mejorar procesos bajo demanda y optimizar productos. La demanda de ingenieros y arquitectos cloud con experiencia en distintos dominios nunca ha sido tan urgente.

El sector financiero es uno de los más avanzados en digitalización. A finales de 2020, alrededor del 60% de sus clientes ya eran digitales en España, según los datos de los principales bancos. Esta tendencia –impulsada por la crisis actual– continuará en los próximos años debido al ahorro de costes y a la mejor posición de la banca para competir con las start-ups fintech y las grandes tecnológicas.

Las aplicaciones y los canales digitales son el alma de las empresas financieras, que también están empezando a ofrecer productos no financieros a sus clientes. Un reciente estudio desvela que el 86% de las entidades financieras consideran la nube híbrida el modelo operativo ideal, y casi seis de cada diez –el 54%– prevén aumentar su adopción (frente al 15% del año anterior) en los próximos cinco años.

Este informe también desvela que las organizaciones de servicios financieros tienen previsto reducir su dependencia de los centros de datos tradicionales –no basados en la nube– del 14% al 4% en el plazo de un año. No obstante, el sector financiero se enfrenta a un doble problema a la hora de atraer y retener el talento tecnológico. El primero es la cultura del sector, con la que los mileniales –el grupo de talento en alza en la actualidad– tienen dificultades para identificarse; y el segundo es la competencia combinada de las startups fintech y los gigantes tecnológicos como Amazon, Microsoft y Google.

El sector de servicios financieros tiene una solución: recurrir a sus partners tecnológicos para superar la brecha de talento. A su vez, los socios tecnológicos deben intensificar sus prácticas de contratación, mejora y reciclaje de conocimientos si quieren satisfacer la imparable demanda de competencias en la nube.

Esta demanda puede cubrirse creando una estrategia de generación de talento cloud a tres niveles: programas internos de reciclaje y mejora de las competencias (con módulos específicamente diseñados para AWS, Azure y Google Cloud) junto con cursos en IA, ML, automatización e ingeniería de la nube. Los programas deben adaptarse a medida en función de las nuevas necesidades de los clientes.

La contratación específica constituye el segundo pilar. Y el tercero se basa en hackathons, utilizando herramientas como Hackerrank y Codelity para evaluar con precisión las habilidades de los participantes, que luego pueden incorporarse a modelos hack2hire para alcanzar los objetivos específicos.

Todo ello con una mentalidad de ingeniería de producto –en contraposición a la de desarrollador puro– que ayuda a ofrecer productos SaaS y apoyar las distintas etapas de migración a la nube. Junto a los profesionales formados en cloud y otras muchas especialidades TIC con plenas competencias, los centros de excelencia y laboratorios de innovación contribuyen a transformar el talento en soluciones para todo tipo de empresas y sectores.

La necesidad de conocimientos avanzados de nube seguirá creciendo. Las empresas de servicios financieros saben que la falta de profesionales constituye un obstáculo para diseñar nuevos productos y mejorar la experiencia del cliente. En lugar de buscar talento apresuradamente, estas organizaciones pueden asociarse con proveedores que ya cuentan con especialistas altamente capacitados y certificados, superando este gap mientras la banca construye paulatinamente su propia reserva de talento interna.

Rahul Singh es presidente de Servicios Financieros en HCL Technologies