Saúl Craviotto: "Yo no sería nadie sin el apoyo de mis patrocinadores"

El piragüista, que quiere intentar estar en París 2024, afirma que cada vez tiene más presión por parte del exterior y dice que entiende perfectamente a Simone Biles

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Saúl Craviotto, medallista olímpico.

Saúl Craviotto (Lleida, 1984) llegó hace dos semanas de Tokio con la quinta medalla olímpica colgada del cuello. Una plata con la que iguala a David Cal y que le convierte en el español con más perseas logradas en unos Juegos Olímpicos. A la espera de hacerse el cuarto tatuaje, el abanderado español ( junto a Mireia Belmonte), atiende a Cinco Días para hablar de la pasión hacia un deporte al que piensa estar siempre ligado.

Es muy difícil estar en unos Juegos Olímpicos, ¿qué balance hace de la actuación de España?

El balance es bueno; evidentemente, siempre se quieren más medallas, superar todos los récords y ránkings, pero hay que reconocer que ha habido muchos cuartos puestos y bajas muy importantes como las de Carolina Marín o Rafa Nadal, por ejemplo. Me quedo con eso, y el hecho de ser diploma o estar entre los ocho mejores es una barbaridad y yo estoy orgulloso del trabajo que hemos hecho. De 47 millones de habitantes que hay en España, vamos 300 a unos Juegos. Es súper difícil ese embudo. Representar a tu país, estar en una final olímpica, y ya no te digo luchar por una medalla.

¿Es muy pronto para pensar en París 2024?

Me ha dado tiempo a pensar en las vacaciones, tengo unas ganas tremendas de poder descansar porque ha sido un ciclo olímpico muy duro. Pero sería de locos no intentarlo por lo menos, porque París está muy cerca, a tres añitos. De momento, me encuentro bien, fuerte, ilusionado; las lesiones me respetan, así que vamos a intentarlo.

¿Qué cambios de exigencia ha visto respecto a Juegos Olímpicos anteriores?

Ha sido todo mucho más complicado, más que físicamente, en lo psicológico. Ha sido un ciclo muy duro, con altibajos, “ahora hay Juegos, ahora no, ahora se atrasan un año, sale la noticia de que hay un pico en Japón y a lo mejor se suspenden”. Ha sido muy muy duro, pero ya está, ya han sido, pasamos página.

Ha hablado de la salud mental y de que entendía la situación de Simone Biles. ¿Tenía presión extra antes de ganar la plata?

Presión he tenido muchísima en estos Juegos, y conforme van pasando de unos a otros voy subiendo un escalón de presión. Todo el mundo esperaba que consiguiera medalla, en todos lados parecía que teníamos que ganar, y eso, al final, a nosotros nos llega, va sumando a esa presión, a ese nerviosismo. Es complicado, pero forma parte de este mundo y entiendo perfectamente a Simone Biles. Como deportista, me he podido poner en su pellejo. Somos seres humanos, tenemos derecho a fallar, a dudar, a flaquear; lo importante es la salud y que ella esté bien.

Hemos visto diferentes formas de asimilar el color de las medallas. En su caso, ¿con qué sabor de boca se quedó al saber que habían ganado la plata? 

Sinceramente, íbamos a por el oro, sabíamos que teníamos opciones de ganar a los alemanes, que eran los favoritos. La presión la tenían ellos en este caso. Durante la competición nos mantuvimos delante mucho tiempo, los primeros 30 segundos después de entrar por meta la sensación fue de rabia, de habernos quitado el oro en los últimos metros. Pero a los cinco minutos se nos pasó, porque hemos conseguido una medalla olímpica luchando cara a cara con los alemanes. Al final, los valores del deporte son estos, unas veces se gana, otras se pierde. Han sido mejores que nosotros y ya está, darles la enhorabuena y que lo disfruten.

¿Cómo de importante es tener una red de apoyo que le permita concentrarse en la competición?

Es básico y esencial. He sentido muchísimo apoyo a pesar de no haber público. Es verdad que allí te falta el calor de tu gente, pero hemos sentido el doble de cariño en la distancia gracias a las redes sociales, que ha sido de locos. Yo tengo un equipazo alrededor; mi agencia de representación, Brands Sports, me ha ayudado muchísimo en este camino para gestionar todo lo externo a lo deportivo, los patrocinadores, etc. Estoy súper agradecido.

En esta línea, ¿qué importancia tienen los patrocinios en la vida de un deportista?

No sería nadie sin el apoyo que mis patrocinadores (Adolfo Domínguez, Sanitas, Baume & Mercier, Rebook, etc) me han dado durante todos estos años. No están solo en lo económico y en la gestión del día a día, que nos permite dedicarnos exclusivamente al deporte, sino que también están en lo psicológico y moral. Saber que hay marcas que apuestan por ti, que te apoyan siempre, es una inyección de motivación para seguir luchando.

¿Cómo se puede potenciar la visibilidad de los deportes minoritarios como el piragüismo?

En el piragüismo tenemos el efecto montaña rusa. Mediáticamente se habla de nosotros cuando hay Juegos, y si tenemos éxito nos mantenemos surfeando la ola, pero luego hay dos años de sequía. Poco a poco, gracias a los logros y a las medallas se va hablando más, cada vez hay más gente practicando este y otros deportes minoritarios. Es importante abrir el abanico cultural y deportivo y no hablar solo de los dos o tres deportes de los que siempre se habla.

En un futuro, ¿piensa seguir ligado al mundo del deporte?

Mi pasión es el deporte, eso está clarísimo. No puedo vivir sin ello, sin el piragüismo. Me retire o no, siempre voy a estar ligado a mi pasión. Es importante que cada uno se dedique a lo que le guste, si no, sería una locura. No sé en qué proyecto me meteré, pero seguro que estará ligado al deporte.

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