Los secretos desconocidos del Paisaje de la luz

El eje de Prado-Retiro, en Madrid, es el primer sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO de la capital, pero entre sus más de 21 bienes de interés cultural hay rincones que pasan desapercibidos

Palacio de Cristal.
Palacio de Cristal.

Los 21 países miembro del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO coinciden. El Paisaje de la luz, que incluye el conjunto urbano donde se articulan el parque del Retiro y el paseo del Prado, merece estar en su lista de Patrimonio Mundial. Así, la capital española ha dejado de ser la única en Europa que no contaba con este reconocimiento. Más de 21 son los bienes de interés cultural que se concentran este espacio. Muchos, como el Museo del Prado o la plaza de Cibeles, sobradamente conocidos. Otros, en cambio, pasan más desapercibidos.

La directora general de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, Elena Hernando, considera que “muchas veces no valoramos adecuadamente lo que tenemos cerca y ahora lo vamos a poder mirar con otros ojos”. Uno de los rincones que destaca es el Real Jardín Botánico, conocido por su gran variedad de plantas y árboles. Sin embargo, lo que Hernando recomienda no se encuentra en el exterior, sino en el interior del propio centro: “Tiene un archivo maravilloso que es bastante desconocido, pero ahí se conservan documentos y láminas de las expediciones botánicas que se hacían a nuevo mundo. Es un archivo que no existe en otro lugar del planeta y que tiene una riqueza documental y nos aporta una información que es esencial para conocer lo que se encontraron en las expediciones en cuanto a fauna y a flora”, explica.

Real Jardín Botánico.
Real Jardín Botánico.

Otro de sus secretos se encuentra en el Real Observatorio de Madrid, un edificio de Juan Villanueva que alberga una réplica del telescopio del astrónomo William Herschel, de 60 cm de diámetro y 25 pies de distancia focal. Para el subdirector general de Protección y Conservación de la Comunidad de Madrid, Lucas García, tanto el inmueble como la réplica merecen una visita. “En su momento, a finales del siglo XVIII, fue el mejor telescopio del mundo. Con la invasión de los franceses fue destruido y más adelante se volvió a construir”, detalla.

Telescopio de Herschel.
Telescopio de Herschel.

A veces, lo curioso está en el pasado de los lugares. Es lo que ocurre con El Palacio de Cristal, ubicado en El Retiro. Actualmente, es uno de los sitios favoritos de los turistas para hacerse fotos, pero pocos saben que fue concebido para alojar una exposición de flora tropical de las Islas Filipinas. Lo chocante, cuenta García, es que, durante la época del colonialismo, también se utilizó como “zoo humano”: “Llevaron entre 40 y 50 indígenas y los expusieron como si fuese un zoo para que las personas los visitaran y los observaran con un planteamiento antropológico totalmente desfasado”, cuenta.

Pieza del Museo Nacional de Antropología.
Pieza del Museo Nacional de Antropología.

Ese suceso ha sido objeto de exposición en el Museo Nacional de Antropología, otra de las propuestas de García en pleno Paisaje de la luz, más allá de los museos clásicos como el Prado, el Reina Sofía y el Thyssen. “Se ha convertido en un lugar de encuentro entre culturas, que también aporta al paseo ese elemento de diversidad”, defiende.

Fuente de Apolo.
Fuente de Apolo.

La popularidad también difiere en lo relativo a las fuentes del enclave. La de Cibeles o la de Neptuno suelen llevarse el protagonismo, sobre todo en las celebraciones del Real Madrid y el Atléntico de Madrid, respectivamente. Pero hay otros ejemplos igual de atrayentes. “La fuente de Apolo es uno de los bienes que se incluyen en el reconocimiento y que me hace especial ilusión porque parece que está a la sombra de Cibeles y Neptuno, es mucho menos reconocida y, sin embargo, data del mismo momento histórico (siglo XVIII)”, asegura la fundadora de Experimenta Madrid, Julia Soria.

La empresa de tours turísticos nació con el objetivo de dar a conocer la ciudad no al turismo internacional, sino principalmente al turista nacional y, más concretamente, al local. Desde este domingo, 8 de agosto, la compañía arranca un nuevo recorrido centrado, precisamente, en el Paisaje de la luz. “Vamos a dar un paseo de aproximadamente dos horas conociendo toda la historia de estos bienes de interés cultural, pero, sobre todo, dando un contexto porque considero que este eje de Prado-Retiro es una forma de ver la evolución de la ciudad”, aclara Soria. Tal vez, el reconocimiento sirva para abrir más los ojos al pasear por la ciudad.

Normas
Entra en El País para participar