Susana Entero: “Nuestros cereales volaron en el confinamiento”

Aplica muchas de las lecciones del baloncesto a su cargo como directiva

Susana Entero, directora de Kellogg’s para España y Portugal.
Susana Entero, directora de Kellogg’s para España y Portugal.

Acaba de cumplir la mayoría de edad en la que, asegura, es la compañía de su vida. Primero, en el área comercial; ahora, como directora general para España y Portugal. La responsable de Kellogg’s Iberia, Susana Entero (Madrid, 1978), compatibiliza la dirección de la división, que factura cerca de los 128 millones de euros, con su pasión por el baloncesto, hasta que estalló la pandemia jugaba en el ADC Boadilla (en primera división autonómica). Recibe a CincoDías durante la presentación de Campus Social Basket Kellogg’s, un campamento de día para niños en situaciones desfavorecidas.

¿Cómo se ha vivido este año en Kellogg’s?

Ha sido un año diferente. Difícil a nivel emocional, así que hemos primado la salud y la seguridad de nuestros empleados. Puede que suene un poco a tópico, pero es la realidad. A partir de ahí, tenemos la suerte de trabajar en una empresa de alimentación y de poder llegar a muchas familias. La categoría de cereales, sobre todo, voló. Todo el mundo desayunaba en sus casas, la gente consumía cereales en las cenas, en las comidas... Las ventas de cereales han crecido exponencialmente. Pero, por ejemplo, Pringles ha ido bien dentro del hogar, pero nosotros vendemos también mucho fuera del hogar y ese se ha parado. No es que hayamos vendido poco, es que se ha parado por completo, no hemos vendido nada.

¿Por qué están apostando por el baloncesto?

Cuando empiezas a analizar cómo son tus marcas y ves que representan unos valores, para niños, de esfuerzo, de sacrificio, de compromiso, de ayudar al de al lado, de diversión... Cuando ves esto, te das cuenta de que no solo es importante tener una alimentación sana, sino también el deporte y la actividad física. El baloncesto es el segundo deporte de nuestro país y nos da muchas alegrías en España, así que nos pareció la alianza perfecta. Compartimos los mismos valores o el estilo de vida.

¿Cómo lo están haciendo?

Llevamos más de cuatro años con el programa Campus Gigantes. Son 1.400 niños cada verano en varias sedes. A mitad de la mañana hacemos una pausa y todos los niños acceden a los productos de Ke­llogg’s. La idea partió del programa Todos a desayunar, donde damos de desayunar a niños en situaciones no muy favorables en 12 colegios de España, un total de 150.000 desayunos, y decidimos extenderlo a los campamentos de verano con Campus Social Basket Kellogg’s. Nuestro propósito es que todo el mundo tenga un lugar en la mesa. Esto es la muestra de que no son solo palabras, sino un hecho.

Además, es jugadora.

Tengo mucha vinculación, sí. He jugado toda mi vida hasta la pandemia. Soy muy aficionada al deporte en general y al baloncesto en particular. Mis tres hijos juegan también, pero llegó la pandemia, se paró la liga, con lo que dejamos de entrenar... Ahora he retomado un poco con mis amigas y compañeras de equipo y creo que en algún momento volveré. Lo que pasa es que van pesando los años, pero soy muy apasionada. Y cuando trabajas en la empresa de tus sueños, que es Kellogg’s, y te permite hacer este tipo de cosas para ayudar a los demás a través del baloncesto, que es también parte de mi vida, ¿qué más puedo pedir?

¿Qué ha aprendido del baloncesto que use en el día a día como directiva?

Mucho liderazgo, pero sobre todo que uno no va a ninguna parte solo, que necesitas un equipo. Cuanto más sólido y más potente sea tu equipo, más lejos vas a llegar. Tienes que ir siempre con los mejores y ayudar a todo el mundo para que al final las cosas salgan. Otra cosa que he aprendido es el valor de la diversión. En la empresa hay que trabajar, hay que sacar resultados adelante, pero hay una parte muy importante que es cómo trabajo y cómo consigo los resultados.

¿Cómo fomenta esta diversión?

Si favorezco que el ambiente de trabajo sea distendido, abierto, alegre... que haya diversión, vaya, los resultados llegan. No es al revés: llegan los resultados y entonces lo pasamos bien. No. Nos lo pasamos bien como equipo y los resultados llegan. Soy una fiel creedora de esto, es un poco mi filosofía de trabajo. Lo he aprendido en el baloncesto y lo aplico también a la empresa.

Kellogg’s se ha propuesto alcanzar la paridad en 2025. ¿Cómo trabajan en ello?

En España ya lo tenemos. En el comité de dirección de España somos más mujeres que hombres, hay una representación femenina muy importante. En Europa tenemos el reto del 50% de mujeres y 50% de hombres para 2025, pero es algo que para Kellogg’s no es nada difícil, al contrario. Nosotros fomentamos que haya diversidad. Y una diversidad que va más allá del género, que también plantea la diversidad de pensamiento, porque eso es lo que enriquece a la empresa. Nosotros aquí lo tenemos, somos un equipo pequeño, de 100 personas, pero tenemos más de 10 nacionalidades. Cada uno trae su cultura y una historia diferente que nos enriquece. Es bueno compartir.

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