Infraestructuras

Raquel Sánchez salva la primera línea del ‘Mitma’ y buscará zanjar el pulso por la vivienda

Ofrece continuar a los altos cargos, incluidos los presidentes de Aena, Adif, Renfe y Puertos

La ministra de Transporte, Raquel Sánchez, junto a su antecesor José Luis Ábalos.
La ministra de Transporte, Raquel Sánchez, junto a su antecesor José Luis Ábalos.

No es casualidad que la nueva ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, centrara ayer en la vivienda su primera intervención pública. El mensaje fue de acercamiento al socio de Gobierno, Unidas Podemos, con el que el ministro saliente José Luis Ábalos mantuvo tensiones, especialmente por la falta de consenso sobre la forma de limitar los precios del alquiler. El reto es desencallar la ley de vivienda.

Sánchez se refirió a su futura acción como garante de un derecho: “Sin vivienda no hay libertad, intimidad, inclusión ni seguridad”, señaló en el acto de traspaso de cartera. Durante su etapa de alcaldesa de Gavà defendió la imposición de límites a los arrendamientos.

La portavoz de Podemos, Isa Serra, fue preguntada por el relevo en Transportes, y la valoración es positiva. “Es una buena noticia, significa que las propuesta de Unidas Podemos para garantizar el acceso a la vivienda deberán extenderse al todo el Estado”.

La ministra identifica la rehabilitacion como oportunidad de negocio estable para la construcción

Entre los que recibieron a la ministra hay quienes echaron de menos alguna referencia a la obra pública, con problemas como el encarecimiento de las materias primas o la lentitud de los procesos de contratación; algún guiño a la colaboración público-privada, donde las empresas ofrecen inversión a cambio de un mayor rendimiento que el previsto por la Ley de Desindexación, o una reflexión sobre la recuperación de la movilidad.

A cambio, Sánchez trufó su discurso de referencias a un urbanismo con menor espacio para los vehículos privados, la necesidad de reducir el consumo de carburantes fósiles o de automatizar el transporte de mercancías y la logística.

La titular del Mitma sí afirmó que su departamento liderará la gestión de los fondos de la UE y la transformación de la economía hacia un modelo verde, digital y basado en la cohesión. Desde el departamento de la inversión se limitó a identificar la rehabilitación como horizonte estable de negocio para las constructoras, “pero hay que hacerlo bien”, advirtió.

Ábalos ya había iniciado la legislatura anticipando un cambio de paradigma: se pasaba de construir mucho a conservar más.

El paso por la gestión municipal fue remarcado por la ministra como base para desplegar una política centrada en el ciudadano. También subrayó su condición de mujer, convicción ecologista y el origen catalán. Incluso puso en valor el federalismo como modelo de mejor encaje en España. Sale un ministro de perfil político y a su sustituta no le falta. Nada de tecnócratas.

Por ello habrá apostado por preservar la estructura del Mitma. Las fuentes consultadas dicen que cuenta con los altos cargos, incluido el subsecretario, el jefe de Gabinete y los secretarios generales. También ha ofrecido continuidad a los presidentes de Aena, Adif, Renfe, Puertos o Ineco. Y tiene la disponibilidad de Pedro Saura como número dos. Viene la lluvia de fondos europeos, además de la citada ley de Vivienda, el pago por uso en autovías, la integración de Iberia y Air Europa, la adaptación de la red ferroviaria a la liberalización, el plan para potenciar el ferrocarril de mercancías o un nuevo quinquenio regulado para el sector aéreo.

Ábalos se reivindica como transformador del ministerio

A José Luis Ábalos hubo que leerle ayer entre líneas para apreciar su malestar y sorpresa. Se queda fuera del Gobierno y de la primera línea del PSOE, pero en la despedida remarcó que solo se trata de dejar atrás “esta función”, por la de ministro. Se entrevé que podría seguir en la escena.

Quien acompañó al presidente en la travesía del desierto, lamentó haber sido la figura en la que han recaido los golpes.

Ábalos resaltó que el grueso del trabajo en el Mitma está hecho. A su llegada encontró “estructuras anticuadas, déficit de recursos y numerosos problemas, y ahora tenemos el contrato programa de Renfe, los planes estratégicos de Renfe y Adif, se han desbloqueado muchas situaciones... y viene el plan europeo. El escenario es distinto”.

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