Los grandes grupos de distribución anticipan el final de la crisis de consumo

Aunque la vuelta a la normalidad todavía tiene que consolidarse, las ventas de las compañías más internacionalizadas superan las registradas antes de la pandemia

El fin de los estados de alarma y el levantamiento de buena parte de las restricciones a la movilidad en las principales economías del mundo están propiciando una pronta reactivación del consumo y alentando una recuperación que puede llegar a ser más rápida de lo previsto. Los datos de facturación que están registrando las grandes empresas de distribución apuntan en esa dirección, como primeras señales de una vuelta a la normalidad que todavía tiene que consolidarse, pero de la que comienzan a verse ya prometedoras pistas, especialmente en los números de las compañías más internacionalizadas. Es el caso de Inditex, que ha presentado unos muy buenos resultados del primer trimestre de su ejercicio fiscal, y también ha adelantado algunas cifras sobre lo que está ocurriendo con el arranque del segundo. En mayo, las ventas del grupo fueron un 5% mayores que en el mismo periodo de 2019, antes siquiera de que el grueso de la opinión pública supiera situar Wuhan en un mapa. Y todo ello aunque ha reducido el número de tiendas en varios centenares y no tiene disponibles todas las horas de venta por las restricciones que persisten en algunos mercados. También El Corte Inglés aseguraba hace algunos días haber alcanzado ya niveles de venta similares a los de marzo y abril de 2019; una circunstancia que afectaba también a Mercadona, aunque en este caso tiene más carácter de normalidad por tratarse de una cadena centrada principalmente en alimentación.

Estos datos apuntan a una evidente recuperación de la demanda de consumo y a un desperezamiento de la actividad económica, que muy probablemente se irá consolidando en los próximos meses si la crisis sanitaria continúa bajo control, aunque con cifras de incremento de ventas más pausadas que las actuales, dado que estas recogen la demanda embalsada durante la pandemia. En los números de las grandes compañías de distribución ha jugado un papel relevante el crecimiento del comercio online –que en Inditex ha aumentado un 67% en el primer trimestre–, lo que dibuja un cambio en los patrones de consumo que posiblemente haya llegado para quedarse.

Pese a ello, el patrón de recuperación de las ventas de las multinacionales no puede extrapolarse al conjunto del tejido empresarial, que está mayoritariamente compuesto por pymes, y que no solo continúa sufriendo los rigores de un año de crisis virulenta, sino que en muchos casos no ha acometido la migración a un modelo de negocio omnicanal y con presencia en web. Esos cientos de miles de pequeñas empresas, viables pero aún en dificultades, necesitan una política económica que pueda ayudarlas a sobrevivir hasta que la recuperación se capilarice y riegue todos los rincones de la economía.