Tres respuestas para las grandes dudas sobre los mercados

La inflación, la volatilidad de las criptomonedas y las perspectivas en EE UU son los focos de atención ahora mismo

¿Qué grandes preocupaciones están rondando ahora por la cabeza de los inversores? A continuación, abordamos las tres grandes preguntas que se está haciendo el mercado en el entorno actual:

1. ¿Se ha exagerado la narrativa de la inflación? Es el miedo al miedo. Ese es el foco de los mercados. Y lo más importante es lo que se descuenta en los niveles actuales. Cuando observamos el dato de la inflación de los precios al consumo que se publicó hace varias semanas aquí, en EE UU, los bonos del Tesoro tuvieron una reacción algo apagada, dado el punto exagerado de la inflación. El rendimiento de referencia a 10 años no pudo eclipsar el retroceso generalizado de finales de marzo y aún hoy nos encontramos cómodamente por debajo de ese nivel.

Y si nos fijamos en los mercados periféricos, como el espacio de las materias primas, estamos viendo que los principales metales industriales y básicos se están desplomando. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿qué parte de la subida del conjunto de las materias primas, que contribuyó a alimentar la narrativa del miedo, fue una demanda real frente a una especulación en torno al comercio de la inflación? ¿Estaban los participantes en los mercados financieros comprando materias primas como pura cobertura contra la inflación? La debilidad en este ámbito de las commodities apunta ciertamente a que la narrativa de la inflación se está desinflando. Si combinamos la debilidad de las materias primas con un rendimiento del Tesoro estadounidense en un rango limitado, podemos afirmar que el miedo a la inflación puede estar descontado en los niveles actuales y que se necesitará un contexto de inflación cada vez peor para mover la aguja. Tal vez hayamos alcanzado el punto máximo del miedo al miedo.

2. ¿Es el aumento de la volatilidad procedente del espacio de las criptomonedas un riesgo para el mercado en general? Parece que bitcóin está actuando actualmente como un indicador del apetito por el riesgo. Hacemos notar que muchos de estos temas están entrelazados: bitcóin podía utilizarse para comprar un Tesla y Tesla, al mismo tiempo, invertía en bitcóin. Y muchos de los aficionados a las criptomonedas son inversores en temas que se solapan, como las NFT y las empresas tecnológicas innovadoras. Así que no es de extrañar que algunos de estos mercados se muevan en tándem.

La volatilidad dentro del sector de las criptomonedas no es ciertamente sorprendente dado el apalancamiento que se ofrece a muchos inversores a través de sus plataformas de negociación. Estas minicorrecciones que estamos viendo seguramente conducirán a margin calls que engendrarán ventas, lo que aumentará la volatilidad. Pero el punto clave es que el apalancamiento del mercado de criptomonedas no es generalizado ni sistémico. No está extendido por todo el sistema bancario con productos apalancados sobre otros productos apalancados vinculados a las criptomonedas, como en la crisis hipotecaria. Sí, los inversores y los minoristas pueden haber cargado fuertemente estas inversiones, pero su apalancamiento no está en el corazón del sistema bancario. Por lo tanto, esperaríamos que la volatilidad dentro de este espacio se mantuviera algo confinada, sin que suponga un riesgo más amplio para los mercados globales y el sistema bancario más importante.

3. ¿Cuáles son sus perspectivas para los mercados estadounidenses y cuáles son los riesgos? Somos optimistas para la segunda mitad del año. Hay que tener en cuenta las correcciones continuas que hemos visto durante el primer trimestre: las empresas tecnológicas, de crecimiento, energéticas y de pequeña capitalización sufrieron caídas del 10% o más. Más recientemente, algunas de las partes más especulativas del mercado han experimentado algunas presiones: SPAC, criptodivisas, tecnología de innovación y materias primas. A pesar de estas correcciones, el S&P 500 aguanta en sus máximos históricos o cerca de ellos. Las rotaciones son el alma de los mercados alcistas y esto es exactamente lo que estamos viendo. El telón de fondo sigue siendo benigno: la política monetaria acomodaticia mantiene su vigor; la política fiscal es favorable; las condiciones financieras son laxas; el Covid se desliza por el retrovisor; los fondos del mercado monetario rezuman efectivo, y el sentimiento parece haberse restablecido a niveles más bajos. A corto plazo, pensamos que el sector cíclico funciona, ya que la reapertura económica está cobrando fuerza.

No cabe duda de que habrá altibajos en el camino: tras el cierre de la economía, no debemos esperar que se pulse el interruptor y todo vuelva a la normalidad. Pero la trayectoria va en la dirección correcta. ¿Pico de crecimiento? Más bien un pico de impulso. No debemos confundir el pico de crecimiento con el pico de impulso. El nivel absoluto de crecimiento seguirá siendo sólido. Sin duda, la inflación podría ser más fuerte y persistente de lo que esperamos. No es nuestro escenario base, pero tomamos nota del riesgo. No obstante, nos centramos en las orientaciones futuras de la Reserva Federal como riesgo clave.

El mercado está en desacuerdo con la autoridad monetaria y no quiere creer o comprar el nuevo esquema de objetivos de inflación media. Por ello, los mensajes de la Fed serán cruciales, ya que tendrán que gestionar las expectativas del mercado sobre el calendario y el ritmo de la retirada de la política acomodaticia en el futuro. Cualquier error en este sentido hará que el mercado reaccione de forma exagerada a la baja. Este es un riesgo que estaremos vigilando atentamente.

Jack Janasiewicz es gestor y estratega de carteras en Natixis Investment Managers