Francisco Gómez: “El ‘low cost’ es una mala opción en la cirugía”

Su periodo al frente de la asociación coincide con lo peor de la pandemia, que ha cambiado el tipo de operaciones y pacientes

Francisco Gómez, presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica.
Francisco Gómez, presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica.

La Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (Aecep), que reúne a los 155 cirujanos plásticos especializados en cirugía estética más prestigiosos y mejor formados de España, nombra un nuevo presidente cada dos años. Al doctor Francisco Gómez Bravo (Madrid, 1972) le ha tocado presidir la asociación en un periodo especialmente complicado, el de 2020-2021, marcado por la crisis del coronavirus. Sin embargo, la pandemia no ha lastrado al sector tanto como imaginaban y ha llegado a suponer incluso una oportunidad para el negocio, ya que ha traído nuevas tendencias y perfiles de cliente.

¿La pandemia ha hecho que la gente se opere más o que se opere menos?

Lógicamente ha habido una disminución de pacientes que han preferido evitar los hospitales por miedo a un posible contagio. Pero eso se ha visto compensado por varios motivos, como estar en casa y no tener que viajar, ya que muchos de nuestros pacientes son ejecutivos o ejecutivas que viajan todos los meses y encontrar un hueco en esas agendas era complicado. También ayuda el tema de la mascarilla, el poder llevar un poco más tapada una zona que puede estar inflamada ha animado a pacientes a aprovechar esta época para hacerse cirugía. Y el otro factor que ha intervenido es que, al no poder viajar, no han gastado el dinero destinado normalmente a ello y se han encontrado con la opción de poder plantearse la intervención.

¿Cuáles son las intervenciones que más se demandan ahora?

Una de las cirugías que está aumentando mucho recientemente es la de rejuvenecimiento cervical, del cuello, lo que llamamos neck lift, para corregir problemas de papada o de zona submandibular. Las cirugías faciales también están aumentando mucho por el tema de la mascarilla. Una de las que está subiendo mucho es el lip lift o una elevación del labio superior. Y también las rinoplastias. Además, está aumentando mucho la cirugía en hombres y en gente joven, que antes eran muy reticentes. En el caso de los hombres está creciendo mucho la lipoescultura de alta definición, donde se está consiguiendo definir el contorno de los músculos abdominales o de los pectorales de un modo muy preciso y eficaz.

¿A qué se debe ese cambio de actitud?

La responsabilidad de ese cambio la están teniendo en buena medida los resultados que se están obteniendo. Antes había una reticencia a la hora de someterse a este tipo de intervenciones por los problemas de que pudiera notarse que uno está operado. Conforme ven que los resultados son muy buenos y naturales, se abren mucho más. La peculiaridad de los jóvenes es que son más confiados, ven menos riesgo y se guían simplemente por un tema de dinero. Su única prioridad a veces es buscar el low cost que, desde luego, es una mala opción en este sector. Hay que investigar un poco quién es el profesional que va a llevar a cabo la intervención sobre ti porque es un tema muy serio que puede tener consecuencias muy negativas si la operación no tiene el resultado que uno espera.

Por eso la Aecep cuenta con un código ético que garantiza la profesionalidad de sus miembros.

Sí, y es muy exigente. Nosotros no podemos llevar a cabo intervenciones quirúrgicas que no tengan una finalidad terapéutica. Solamente operamos dentro de un marco médico, no hacemos modificación corporal. No podemos operar a alguien, por ejemplo, que nos pida un tamaño muy grande de implante de pecho porque puede hacer que la clienta tenga problemas de espalda. No es aceptable que nos pidan parecerse a un felino o a un actor. Tenemos que decir no a muchas personas. No estamos trabajando en un centro de modificación corporal o de tatuajes, sino que realmente buscamos mejorar la calidad de vida de los pacientes.

¿La cirugía estética tiene beneficios psíquicos además de físicos?

Es claramente terapéutica. Esta parte psicológica, desgraciadamente, en nuestra sociedad se aparta un poco de la medicina porque parece que el bienestar psicológico no es tan grave como otras partes y realmente tiene mucha importancia. Vemos con nuestros pacientes cómo les cambia la actitud en muchos aspectos de su vida, de sus relaciones, de su pareja, de su trabajo. El tener esa confianza para llevar un puesto incluso de liderazgo dentro de su empresa y sentirse con fuerzas, con energía. Verse y sentirse bien, como realmente muchos se sienten por dentro pero que por fuera a lo mejor no les acompaña. Cuando equiparan la sensación interna a la externa, realmente el beneficio que hay para la salud y para todo el entorno de la vida tanto personal como profesional es impactante.

¿Qué diferencia a los cirujanos plásticos españoles de los de otros países?

La ventaja que tenemos es que en España la formación en medicina es tradicionalmente muy buena y el profesional español es, en general, muy creativo. El problema de otros países es que no tienen una mente tan abierta. La especialidad de cirugía estética tiene un componente creativo, innovador y artístico muy importante, y la tradición española en ese sentido nos aventaja respecto a otros países porque tenemos el gusto, el estilo, el saber conocer lo bonito. Esa tradición y esa cultura trascienden al especialista en cirugía plástica y estética y por eso somos un país con muy buenos profesionales. Pero insisto en que es muy importante que dentro de que haya países que son potencias en cirugía plástica estética, y España lo es, hay que informarse antes. Para eso están estas asociaciones.

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