La tregua comercial entre EE UU y la UE abre la puerta a un frente antichino

Hace tiempo que Biden debe demostrar que, a diferencia de Trump, valora a los aliados

Banderas de la UE y de EE UU en Bruselas, en una visita del entonces vicepresidente estadounidense Mike Pence, en 2017.
Banderas de la UE y de EE UU en Bruselas, en una visita del entonces vicepresidente estadounidense Mike Pence, en 2017. reuters

La escaramuza comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea perjudica su frente antichino. Washington y Bruselas han acordado un alto el fuego parcial para evitar que la disputa por los gravámenes al acero de la era de Donald Trump empeore. Las más rocosas relaciones con Pekín hacen que ambas partes necesiten el apoyo de la otra. La eliminación de los aranceles les ayudaría en su lucha principal.

La distensión anunciada el lunes se queda corta. La UE dijo que aplazará la duplicación al 50% de los aranceles sobre productos estadounidenses como el bourbon de Kentucky y las motocicletas Harley-Davidson. Esos impuestos fueron la respuesta a la imposición por parte de Trump de aranceles al acero, tanto a sus rivales como a sus aliados, en un intento en 2018 de frenar la avalancha de acero barato procedente de China. En lugar de eso, la UE y Estados Unidos mantendrán conversaciones sobre el exceso de capacidad y las “políticas de distorsión del comercio” de Pekín.

Los productores estadounidenses se han visto perjudicados. Desde que se impusieron los aranceles, las exportaciones de whisky estadounidense a la UE han caído casi un 40%, y más del 50% las que van al Reino Unido, según los legisladores estadounidenses. Harley-Davidson, que dijo el año pasado que recortaba 700 puestos de trabajo, trasladó parte de la producción de Estados Unidos a Tailandia.

Mientras tanto, el llamado acuerdo comercial de fase uno entre Estados Unidos y China se está quedando atrás. En un pacto firmado en enero de 2020, Pekín se comprometió a comprar 200.000 millones de dólares adicionales en productos estadounidenses durante dos años. Pero el año pasado la República Popular solo alcanzó el 58% de ese compromiso, según el Peterson Institute for International Economics.

También está en tierras movedizas un acuerdo de inversión entre la UE y China. A principios de este mes, la Comisión Europea suspendió los esfuerzos para ratificar el pacto tras las sanciones relacionadas con las críticas al tratamiento de las minorías uigures por parte de China.

Es cierto que Joe Biden tiene que hacer un cálculo político, ya que la industria siderúrgica estadounidense está situada en estados del Cinturón del Óxido, ricos en votantes, como Pensilvania. Pero el sector solo ganó 1.100 puestos de trabajo de 2018 a 2020, según el Departamento de Trabajo. Mientras tanto, se perdieron 75.000 empleos en el sector manufacturero debido al aumento de los precios del acero, según un estudio de la Reserva Federal de 2019.

Hace tiempo que Biden debe demostrar que, a diferencia de Trump, valora a los aliados. Eliminar los aranceles al acero de Estados Unidos sobre la UE permitiría a ambas partes centrarse en sus esfuerzos compartidos contra China. Es un trueque que vale la pena hacer.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías