Sin perder a China del radar

China tiene los mayores mercados después de Estados Unidos, pero los inversores occidentales siguen teniendo posiciones poco significativas

Si miramos lo que aporta cada país al crecimiento económico mundial, China sería la primera potencia. En 2019 creció más del triple que Estados Unidos y en 2020 es la única economía, dentro de las grandes, cuyo PIB aumentó. Estados Unidos sigue siendo el primer productor, China el segundo y entre los dos suman casi la mitad de la economía mundial. La suma de toda Europa, incluido el Reino Unido, todavía produce un poco más que China, pero parece que pronto nos superará.

La semana pasada, en un webinar con profesionales españoles que viven en China, nos ilustraban sobre su desarrollo tecnológico con imágenes de una espectacular terminal de metro en Shanghái. El techo, de cuidado diseño, era de paneles solares de los que se obtenía la energía. En esa ciudad ya están usando 5G y el objetivo es que, para junio de este año, el grado de penetración sea del 20% del total de consumidores de móviles, en un país con 1.400 millones de habitantes. China va a la cabeza de consumo vía apps. En un gráfico de barras, que nos mostraron como ejemplo del tamaño, la barra de ingresos en un solo día (Singles’ Day) dejaba enana la que sumaba el Black Friday y el Ciber Monday. Parece claro que China ha dejado atrás el modelo de crecimiento basado principalmente en fabricar barato y exportar.

Si China puede acabar siendo la primera economía del mundo y los mercados se suelen adelantar ¿no debería ser la principal posición en nuestra cartera de fondos?

Para responder a esta pregunta permítanme que les hable, aunque sea brevemente, sobre cómo se mide el tamaño y la evolución de los mercados de valores. En el índice mundial de acciones más utilizado como referencia por los gestores de fondos, Estados Unidos sigue siendo el líder indiscutible, los valores cotizados en sus mercados suponen nada más y nada menos que dos tercios. Si solo se tuviera en cuenta la capitalización de mercado, el peso debería ser del 40%. Y si fuera por tamaño de su economía, el 25%.

Mientras, China tiene compañías cotizadas en mercados públicos con un valor de mercado cercano al 20% del total. Su capitalización tiene una importancia relativa comparable a la de su economía, pero sus acciones cotizan en varios mercados, no solo en la China continental. Y en el índice de mercado mundial tiene un peso poco relevante.

La ponderación de USA en el índice bursátil mundial (más del 65%) frente al tamaño relativo de su economía (25% de la global) ¿es indicativo de que está caro? ¿deberíamos tener más China y menos USA?

En el diseño y la composición de los índices más seguidos, además del valor de mercado de las compañías o el volumen de deuda emitido, se tiene en cuenta la libre circulación y otros parámetros, como el volumen de negociación. En el caso de los valores chinos, la inclusión en los índices mundiales se está haciendo de forma paulatina, ya que hasta hace poco no eran fácilmente accesibles al inversor extranjero. Por el contrario, los mercados de valores americanos están muy desarrollados.

Por otro lado, independientemente de donde esté la sede de una compañía o el mercado en que cotice, las grandes empresas, y muchas pequeñas, hacen negocios en todo el mundo. Así que yo no estoy muy de acuerdo con aquellos que, para ver lo caro que está Estados Unidos, miran la capitalización de su mercado frente a su producción interior. En ese país cotizan multinacionales que no solo venden fuera, además, tienen en otros países buena parte de su producción. Mirando otros parámetros, como el precio pagado por beneficio o por ventas, las gigantes chinas están más atractivas, en general, que las americanas, pero siguen siendo más volátiles y hay otros factores a tener en cuenta.

En nuestro país son ya muchos los partícipes de fondos con valores de todo el mundo. Hace tiempo que, en los vehículos colectivos de inversión comercializados en España, se superó el sesgo doméstico, incluso en los fondos de gestoras españolas. El peor comportamiento relativo de nuestro mercado bursátil y el hecho de que las mayores compañías de la bolsa mundial nos resultan muy familiares, ¿quién no conoce Apple, Amazon, Facebook o Microsoft? hacen inusual ver una cartera de fondos donde España sea la posición principal.

En lo que respecta a la renta fija, el comportamiento relativo a largo plazo de nuestra deuda no ha tenido nada que envidiar a la global, a pesar de la crisis del euro, superada ya. En fondos de bonos, los gestores españoles sí suelen tener un mayor sesgo doméstico. Aunque también se tiende a globalizar.

La aparición de acciones chinas en las carteras de los inversores, sobre todo a partir de 2020, empieza a ser habitual. Es fácil encontrarse en fondos globales con las gigantes Tencent o Alibaba. ¿Qué se echa en falta todavía? Acciones del mercado doméstico, también conocidas como A, aunque hay que soportar mayor volatilidad, y valores de renta fija. Los profesionales afincados allí, nos confirman que el regulador chino está poniendo medidas para aumentar la transparencia y el control del endeudamiento. Por tanto, preferiblemente de la mano de un experto, se puede empezar a invertir más en China.

Marta Díaz-Bajo es Directora de análisis de fondos de Atl Capital