Infraestructuras

Atlantia valora la oferta de CDP por Autostrade y aprecia incertidumbre en la de ACS

La entidad pública italiana mejoró ayer su propuesta hasta el entorno de los 9.300 millones por la concesionaria de autopistas

Tramo de la autopista italiana A1, entre las ciudades de Milán y Nápoles, operada por Austostrade per l’Italia.
Tramo de la autopista italiana A1, entre las ciudades de Milán y Nápoles, operada por Austostrade per l’Italia.

El consejo de Atlantia ha debatido hasta útima hora de este viernes la oferta vinculante mejorada de Cassa Depositi e Prestiti (CDP), en consorcio con Macquarie y Blackstone, por la mayor concesionaria italiana de autopistas, su filial Autostrade per l’Italia (ASPI). Y cada vez está más cerca de aceptarla, al apreciar cierta incertidumbre en la viabilidad del interés manifestado por ACS y querer evitar largos pleitos con el Gobierno para frenar la desinversión forzosa en ASPI.

El órgano de decisión de Atlantia viene a expresar que no tiene gran alternativa en esta compleja operación impuesta tras el hundimiento, en agosto de 2018, del viaducto Morandi en Génova. ACS mostró su apetito por ASPI el pasado 8 de abril, pero su precio de hasta 10.000 millones no es vinculante y aún debería someterse al escrutinio del Gobierno. También está sujeto a la aprobación del plan económico-financiero de ASPI, lo que podría demorarse. Y la valoración no difiere en exceso de la que Atlantia ya tiene amarrada.

Pese a preferir una desinversión en el mercado, el órgano de decisión de Atlantia es consciente de que la incertidumbre que pesa sobre su filial lastra el interés de potenciales inversores.

En este escenario, la compañía controlada por la familia Benetton ha convocado junta de accionistas para el 31 de mayo. Llevará la puja vinculante de CDP aunque el paso por esta reunión es meramente consultivo. El consejo tendrá aún una última cita, antes del 11 de junio, para ejecutar la operacion. Buscar la opinión de los accionistas se debe al peso de Autostrade en el perímetro de Atlantia y a la divergencia de posiciones entre distintos partícipes.

Los potenciales compradores enviaron el jueves una mejora de su oferta, confirmando los 9.100 millones anunciados el 24 de febrero, pero sumando ventajas que la sitúan en unos 9.300 millones. Una negativa del consejo podría haber dado margen a ACS para competir por ASPI. El plan de Florentino Pérez es compartir la operación con la propia CDP, para aplacar cualquier intento de oposición del Gobierno italiano. Pero el consejo de Atlantia no ha dado el portazo al capital público y ACS tiene difícil encaje.

Compensación extra

El alza en la puja de la entidad pública incluye un fee del 2% anual sobre el montante de la operación para compensar a Atlantia el plazo entre la firma de la compraventa y la autorización de la misma. De llevarse un año, el bonus sería de unos 200 millones. Y es que Atlantia ha manifestado que la compraventa podría estar culminada entre finales de este ejercicio y marzo de 2022.

Además, CDP ha rebajado de 1.510 millones a 871 millones el tope indemnizatorio que debería asumir la parte vendedora ante posibles litigios por el hundimiento del viaducto de Génova, siniestro que dejó 43 fallecidos. La cifra final de la transacción aumentaría en función de las ayudas que reciba Autostrade por el efecto de la pandemia en su negocio de peajes.

La entidad financiera CDP ya había prolongado la validez de la puja hasta el 31 de mayo para que Atlantia la sometiera a su junta. El movimiento del capital público italiano, con un 51% del consorcio ofertante, intenta vencer las resistencias de los principales accionistas del conglomerado de infraestructuras, entre ellos el fondo TCI (10%). Este último se ha mostrado contrario a una valoración que sigue alejada de los 11.000 a 12.000 millones en que tasa Austostrade.

Accionistas estables

CDP y sus socios aseguraron a través de un comunicado conjunto que su interés por ASPI es a largo plazo y garantiza la modernización de la red de 3.000 kilómetros de autopistas, así como la puesta en marcha del plan de inversiones. Este último está valorado en 21.400 millones hasta 2038, fecha en que expira la concesión.

La subida por el 88% de ASPI en manos de Atlantia, o por el 100% si los minoritarios ejercen su derecho de venta, tuvo eco entre casas de análisis como Bestinver, Equita Sim o Intesa Sanpaolo, según publicó la prensa local. Las dos primeras apreciaban espacio para el acuerdo, mientras que la tercera era más escéptica sobre el triunfo de CDP comprando a estos precios.

Esta última también está poniendo en valor ante el consejo de Atlantia su experiencia como uno de los mayores inversores de Italia en infraestructuras, con presencia durante años en Snam, Terna, Italgas y Open Fiber.

La acción de Atlantia cerró la jornada con un 0,31% de revalorización, después de ganar cerca de un 2% a media sesión al calor de los retoques en la oferta vinculante antes de su análisis por el consejo de Atlantia. Posteriormente la euforia se desinfló una vez que TCI reconoció ante los medios que CDP seguía intentando comprar barato.

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