Los grandes hoteles preparan fuertes ajustes de plantilla en Madrid

Palace e Intercontinental siguen a NH y plantean un ERE, mientras que la justicia tumba una modificación sustancial de salarios y derechos en el Meliá Castilla

Fachada del hotel Intercotinental en Madrid
Fachada del hotel Intercotinental en Madrid

Las grandes cadenas hoteleras siguen sin ver la luz al final del tunel. Y uno de los destinos más afectados ha sido Madrid, donde se ha producido la tormenta perfecta. A la falta de turismo nacional por las restricciones al movimiento se han unido la ausencia de viajeros de negocios por la prohibición de interacción social y la desaparición del turismo extranjero por los vetos a viajar. Un coctel que ha provocado que Madrid cerrara el pasado ejercicio con una ocupación del 31,9% frente al 76,4% de 2019 y un beneficio por habitación disponible de 28 euros frente a los 88 euros registrados doce meses antes, según el último barómetro de Cushman & Wakefield. Ni la ampliación de los ERTES de fuerza mayor hasta el 31 de mayo ha convencido a las cadenas, que preparan fuertes ajustes de plantilla ante lo que avanzan como una ausencia prolongada de ingresos, tras un año de inactividad. La gran mayoría de hoteles dan por hecho que la recuperación del segmento urbano será más lenta y que no llegará al menos hasta 2023 y por ello han optado por adelantar los ajustes.

La primera que se significó fue NH, que presentó a principios de marzo un ERTE que podia afectar a 400 personas en sus servicios centrales, la gran mayoría radicados en Madrid, aunque finalmente optó por retirarlo en la Central de Reservas, con 94 empleados, mientras que en el resto de unidades de negocio se redujo el número de despidos hasta los 200. Luego le han seguido el hotel Palace (propiedad del fondo Archer Hotel Capital), que ha anunciado a los representantes de los 420 empleados que va a iniciar la negociación de un despido colectivo, y el Intercontinental, perteneciente a la británica IHG, la cuarta mayor hotelera del mundo, que también ha iniciado la tramitación de un ERE.

Miguel Ángel Ortiz, responsable de hospedaje de la Federación de Servicios de CC OO, recalca que las empresas no solo buscan rebajar las plantillas, si no también reducir los salarios y las condiciones de los trabajadores. Y expone como ejemplo la última sentencia del Juzgado de lo Social número 31 de Madrid, que da la razon a la organización sindical en el pleito que mantenía con el hotel Meliá Castilla por lo que consideraba un cambio sustancial de condiciones de trabajadores, al querer acabar con un contrato de adhesión que incluía mejoras laborales.

Ortiz asegura que existe una acción sospechosamente concertada entre las empresas, coincidiendo con la negociación de un nuevo convenio provincial, denunciado por la patronal en plena pandemia. Desde los sindicatos presentes en la mesa de negociación consideran casi nulas las posibilidades de renovar un acuerdo y denuncian que el objetivo de la patronal podría ser esperar a que venza el año de ultraactividad del convenio y aplicarle a los nuevos trabajadores las condiciones inferiores que fija el Estatuto General de los Trabajadores.

En el otro lado, la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) está a la espera de recibir contestación sobre el plan de rescate que ha solicitado al Gobierno central para compensar el desplome de ingresos registrado desde marzo de 2020. A la Administración central le reclama una bonificación del 100% en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y un aplazamiento del pago en Sociedades, una reducción del IVA turística del 10% al 7%, la ampliación de los ERTE hasta el 31 de diciembre de 2021 o disponer de tres años adicionales para la devolución de los créditos ICO. La otra parte sustancial del rescate recae sobre el Ayuntamiento de Madrid, al que solicita una bonificación del 100% en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y en la Tasa de Paso de Vehículos.

El regreso a niveles precrisis llegará entre 2023 y 2024

Encuesta. Un estudio realizado por Cushman & Wakefield en diciembre mostró que el 46% de los hoteleros en localidades de sol y playa consultados preveía recuperar los ingresos previos al covid ya en 2022. El 35% lo retrasaba a 2023 y el 17% a 2024.

Urbanos. El pesimismo era mucho más evidente entre los propietarios de hoteles urbanos en Madrid. Solo un 23% preveía recuperar los ingresos precrisis en 2022, la mitad que en el caso de los destinos de sol y playa. El porcentaje de respuestas subía al 48% para 2023 (13 puntos más que en los vacacionales) y al 27% para 2024 (10 puntos más que los de sol y playa). Ambas estadísticas coincidían, sin embago, en que un 2% auguraba la vuelta a los ingresos precrisis en 2025.

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