Tribuna

El extraño empeño de España

El BCE lleva siete años intentando reanimar la economía europea con escaso éxito

"Si quieres cambiar tu vida, cambia tus deseos”, Agustín de Hipona.

Empeño: Tesón, constancia, perseguir con vehemencia alguna cosa…Hasta diez acepciones distintas nos sugiere la RAE. Empeñarse también tiene que ver con deudas.

Y pergeñando el vocablo me topé con un embrollo: ¿condonar su deuda España es ñapa o es justo empeño?

Si es así, ¿quién es su dueño?, ¿quién puede hacer el dispenso? y ¿cómo te afecta a ti?

Te cuento aquí que sí, podría ser posible eliminar la deuda pública española “en manos del BCE” (300.000 millones de euros) y eso nos situaría en una situación igual o aún mas delicada que la actual. Lo importante es que formes tu propia opinión al respecto e invitarte a la acción en lo que a ti te atañe. Allá vamos.

Era el año 2015. El BCE lleva siete años intentando reanimar la economía europea con escaso éxito.

Hasta esa fecha el Banco Central dirigía la economía decidiendo el precio del dinero (tipos de interés), y fijándose para ello en el precio de las cosas (inflación).

  • Si la inflación sube mucho, sube el precio del dinero para que sea más caro pedir préstamos. Así gastamos menos y apetece más ahorrar.
  • Cuando la inflación es muy baja, el BCE baja el precio del dinero: si conseguir dinero es barato, ¿a quién le apetece ahorrar? La gente gasta más y los precios de las cosas acaban subiendo de nuevo.

Pero en 2015 el BCE lleva ya varios años regalando dinero (tipos de interés al 0%) y la economía no crece. Toca inventar nuevas herramientas. Y, en un intento desesperado, decide utilizar la famosa “ máquina de fabricar dinero”.

Si fabricas dinero y empiezas a gastarlo como si no hubiera un mañana, cada vez el dinero valdrá menos. El oro es más caro que la arena porque es mucho más escaso.

El BCE fabrica desde el 2015 una cantidad ingente de dinero nuevo cada día. ¿Y qué hace con él? Se lo presta a empresas y gobiernos de la Unión Europea… Con un pequeño matiz:

Si alguna de las empresas que recibe el dinero tiene problemas en devolverlo, cada país de la UE perdería su proporción del dinero prestado. Casi todas las grandes empresas cotizadas europeas están recibiendo dinero por esta vía: Heineken, Shell, Iberdrola, Nestlé…

En deuda española el BCE tiene más de 300.000 millones, casi un 30% del total emitido. Esta cantidad es casi el triple de la emisión neta de 2020 y 15 veces lo que emite el Tesoro en un año “normal“ como 2019.

¿Quién compra realmente estos bonos? ¿Y quién es su dueño?

La respuesta es única: el Banco de España.

Esto implica que si en algún momento no se pagan los bonos españoles, quien pierde el dinero es: ¡¡la propia España!!! Es muy difícil encontrar esta información en las páginas del BCE, pero lo que te cuento es cierto y riguroso.

Y esto ¿qué significa? ¿ Qué implicaciones tiene para nuestra economía? ¿ Y para ti?

1 Condona-acción.

Hace un par de meses, un grupo de economistas europeos firma un manifiesto pidiendo la condonación de la deuda de sus respectivos países en manos del BCE “ para recuperar las riendas de nuestro destino”.

Una buena noticia: ya tenemos esas riendas, ya que la deuda está en manos de cada estado. Y otra no tan buena: si la deuda se cancela, el efecto es nulo inicialmente (desaparece de nuestra riqueza y de nuestros “deberes”).

2. Con-fianza.

Mientras el Estado dispara su endeudamiento, la riqueza neta de las familias españolas alcanza máximos históricos.

En parte, por la creciente preocupación por el futuro de su economía. También, sin duda, por los cierres de hostelería y comercios en estos tiempos raros. ¿Podemos aprovechar esta situación a nuestro favor?

3. Con-ciencia.

No es probable que la situación de nuestras finanzas públicas mejore a corto plazo. La comisión Europea prevé un empeoramiento hasta el año 2030. Tampoco parece que los fondos europeos vayan a rellenar este parche. A medida que pasa el tiempo el impacto de estas ayudas sobre nuestra economía parece menos importante. Sin duda son un alivio, pero no la única solución.

4. Respons-habilidad.

Con tantos interrogantes sobre nuestras finanzas públicas, cada vez parece menos probable que las pensiones y prestaciones futuras sean parecidas en cuantía y permanencia a las actuales.

Una buena noticia: tú sí puedes mejorar tu salud financiera presente y futura. Empezar a construir (o reforzar, si ya empezaste) una buena base de ahorro con los fondos que estos meses no has gastado es un Plan B muy recomendable para no depender exclusivamente de ayudas y decisiones externas impredecibles.

"Soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma", W. Henley.

Maena González, especialista en Finanzas