Canarias

No solo plátanos y tomates: las islas, también tierra de olivares

Las cerca de 600 hectáreas de superficie en producción en las islas en 2020, 175 más del año anterior, revelan el auge que vive este cultivo en el archipiélago

Agroturismo la Gayría, en Fuerteventura.
Agroturismo la Gayría, en Fuerteventura.
Santa Cruz de Tenerife

Hablar de agricultura en Canarias es, a menudo, hacerlo de productos como el plátano o el tomate, dos de los más importantes cultivos de las islas. Pero no son, desde luego, los únicos. Entre aquellos que en los últimos años se están haciendo un hueco cada vez mayor está el olivo. Sus cerca de 600 hectáreas de superficie en producción en las islas en 2020, lo que supone 175 más que el año anterior, revelan el auge que está experimentando en archipiélago. Un crecimiento potenciado por la facilidad de su tratamiento y el valor añadido que aporta el producto estrella que se extrae de él, el aceite de oliva.

La consejera Agricultura del Gobierno de Canarias, Alicia Vanoostende, ahonda en las causas del aumento de la superficie cultivada de olivares en las islas: “Es un cultivo bastante rústico que se adapta bien a las zonas de medianías de Canarias hacia el sur, bastante soleadas, y en las que hay mucho terreno abandonado. Además, no exige muchos requerimientos de agua ni de tipo de suelo”. Gran parte del éxito también es achacable al aceite que producen, “de gran calidad, de kilómetro cero, que lo convierten además en un producto gourmet”, añade. Aunque no se trata, por el momento, de una actividad a la que los agricultores se dediquen de manera exclusiva, sí que supone “un complemento de renta”, admite, que contribuye a favorecer una economía circular, gracias a que se trata “de un producto con un valor añadido muy alto y con una vida útil larga que favorece su comercialización”, apunta.

Uno de los municipios de Canarias en los que este cultivo está en franca progresión es Agüimes, integrado en la Asociación Española de Municipios del Olivo. Cuenta con unas 50 hectáreas de olivares, según el Mapa de Cultivos del Gobierno de Canarias, y con unos 230 agricultores, la mayoría de ellos con ejemplares dispersos en sus parcelas y con producción destinada al autoconsumo. La concejala de Desarrollo Rural, Jessica Santana, explica que el Ayuntamiento comenzó hace casi dos décadas la recuperación del olivar en el municipio, cuando se decidió apostar “por la comercialización y regularización de las plantaciones, por la modernización y la profesionalización del sector”. De acuerdo con los datos disponibles, la evolución en los últimos años se pone de manifiesto de forma notable. Así, la almazara municipal pasó de recibir 15.000 kilos de aceitunas de la campaña 2015 a los 54.000 de la campaña 2018, con una producción de aceite que alcanzó los 6.800 litros de aceite solo ese año.

Cosecha en Agüimes
Cosecha en Agüimes

Una de las principales producciones en Agüimes es la de Oro Canario. Rita Hernández, su propietaria, recalca el carácter ecológico de su producción, en la que con unos 1.500 olivos produce unos 3.000 litros de aceite de oliva al año, que distribuye en Canarias, resto de España y países como Alemania. “Aquí trabajamos cuatro miembros de la misma familia. Cogemos las aceitunas a mano, que después van directamente a la maquinaria para ser molidas en una sola prensada antes de su envasado”. Un proceso que garantiza la calidad de un aceite 100% ecológico, especifica.

En Tenerife, la marca Oleoteide, de la Sociedad Cooperativa Cumbres de Abona, se ha alzado con el primer premio del Concurso de Aceite de Oliva Virgen Extra Agrocanarias 2021 fallado a principios de mes. En el año 2000 plantaron los primeros olivos y en 2005 produjeron su primer aceite. Hoy, más de 200 socios de esa cooperativa cuentan con plantaciones de olivos, que suman unas 20 hectáreas y más de 8.000 árboles. Alba González, su ingeniera agrícola, admite que el sector “está creciendo a un gran ritmo, y nuestro reto es seguir profesionalizándonos y sacar la máxima calidad y rendimiento posible de este cultivo”. Apunta también a otros beneficios, más allá de los económicos, que supone este cultivo: “Creamos paisaje, que se ve sin tierras abandonadas”.

Fuerteventura y La Palma

No solo plátanos y tomates: las islas, también tierra de olivares

Además de Gran Canaria y Tenerife, en otras islas del archipiélago también ha calado este cultivo. Desde El Hierro, pasando por La Palma o Fuerteventura. Pepe Santana es el presidente de Olivafuer, que agrupa a unos 200 socios en esta última isla, que suma unos 30.000 olivos. “Hace unos 15 años, el Cabildo de Fuerteventura empezó a traer árboles y se empezaron a plantar para hacer zoco para parar el viento. Después se comenzaron a cultivar, y hoy, aunque la mayoría de agricultores cuenta con entre 10 y 20 olivos, hay una quincena que son profesionales y viven en parte de ello”, indica. En las seis almazaras de la isla, una pública y otras cinco privadas, se produjeron en 2019 unos 20.000 litros de aceite de oliva. “Un aceite de calidad mejor que muchos de los que vienen de fuera”, explica. Santana añade que, aunque de momento ninguno de los agricultores de la isla vive exclusivamente del aceite, “puede ser un sector rentable en Fuerteventura si hacemos las cosas bien”.

En La Palma, el olivo también está ganando peso. “Es un tipo de árbol que se adapta bien al tipo de suelo y condiciones de la isla”, manifiesta el consejero de Agricultura del Cabildo, José Adrián Hernández. “Desde que unos agricultores fueron pioneros en Fuencaliente, al sur de la isla, empezamos a recibir demanda sobre este cultivo, contactamos con los interesados y, junto con los técnicos de la corporación insular, ha cristalizado la reciente creación de la Asociación de Olivicultores de La Palma Olipalma, donde ya hay unas 60 personas con cultivos o con interés en hacerlo”. El consejero añade que el siguiente reto es el de crear una almazara pública, y reconoce que, aunque no puede considerarse como alternativa a producciones tan importantes en la isla como los plátanos o los aguacates, si puede ser “un producto complementario”.

Las cifras de una actividad

Explotaciones. En 2020, según el Registro General de la Producción Agrícola del Gobierno de Canarias, las islas contaban con 46 explotaciones de olivar registradas, 36 en la provincia de Las Palmas y 10 en la de Santa Cruz de Tenerife. Los municipios con producción en el caso de la primera son los de Agüimes, Antigua, Haría, Mogán, Pájara, Puerto del Rosario, San Bartolomé de Tirajana, Santa Lucía de Tirajana, Teguise, Tejeda, Tías, Tinajo y Tuineje. En el caso de la provincia occidental, los de Arico, Güímar, Arafo, El Pinar de El Hierro y Fuencaliente.

Producción. La producción de aceituna de mesa pasó en Canarias de las 126 toneladas en 2019 a las 206 en 2020. En el caso de la de aceite, el incremento saltó de 372 a 530 en esos mismos dos años.

Superficie. Las hectáreas en producción en el archipiélago también experimentaron una notable evolución de 2019 a 2020. Los olivares de aceituna de mesa, de 97 a 145; los de aceituna de aceite, de 328 a 419

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