Volkswagen cifra en 2.400 millones el coste de adaptar Seat Martorell a la producción de eléctricos

El grupo alemán establece una nueva hoja de ruta basada en cuatro ejes para completar su transformación en un proveedor de movilidad

Herbert Diess, presidente del grupo Volkswagen, habla en el 70 aniversario de Seat en Martorell (Barcelona).
Herbert Diess, presidente del grupo Volkswagen, habla en el 70 aniversario de Seat en Martorell (Barcelona). Reuters

El presidente del grupo Volkswagen, Herbert Diess, ha cifrado en 2.400 millones de euros el coste que requiere la transformación de la planta de Seat en Martorell (Barcelona) para adaptarse a la fabricación de modelos eléctricos.

Así lo ha dicho este martes durante la conferencia de prensa anual de la compañía y días después de que se conociera que la compañía ha adjudicado a la factoría catalana la producción de un coche eléctrico pequeño para toda la corporación.

Fue el rey Felipe VI quien dio a conocer la noticia con motivo de su visita a la planta catalana por el 70 aniversario de la compañía. Además, Seat, Volkswagen e Iberdrola impulsarán, junto con el Gobierno y otras empresas como Telefónica y CaixaBank, la primera fábrica de baterías en España.

Diess ha señalado que, en su opinión, el proyecto de producir modelos eléctricos y baterías en España está en un punto de "partida" y que "su ejecución dependerá de un compromiso claro de la Comisión Europea". La energética que preside Ignacio Sánchez Galán también suministrará energía renovable a las plantas del grupo en Navarra (Volkswagen) y Barcelona (Seat).

Si el grupo decidiera abrir una fábrica de baterías o de vehículos eléctricos en el este de Europa, podría asegurarse ayudas públicas de entre el 30% y el 35%, según ha explicado Diess. Asimismo, ha puesto de ejemplo a Tesla subrayando que la firma de eléctricos estadounidense ha recibido "miles de millones" de apoyo para la puesta en marcha de su gigafactoría cerca de Berlín.

A principios de julio del año pasado, Seat avanzaba que está preparando para el futuro con una inversión de 5.000 millones de euros en los próximos cinco años en nuevos proyectos de I+D para electrificar su gama y en nuevos equipos e instalaciones para las plantas de Martorell, Barcelona y Componentes.

Nuevos objetivos

El grupo Volkswagen pisa el acelerador en la carrera para liderar el mercado de coches eléctricos y ha establecido una nueva hoja de ruta para liderar la movilidad sin emisiones, digital y conectada para 2025. El plan se basa en cuatro plataformas: hardware, software, baterías y e infraestructura de recarga y servicios de movilidad.

En noviembre del año pasado, el consorcio alemán elevó de 60.000 a 73.000 millones de euros su inversión en electrificación, sistemas de propulsión híbridos y digitalización en los próximos cinco años. Dentro de dicha cantidad, el 63% [46.000 millones] se destinará tan solo a coches eléctricos e híbridos. En total, irán a bienes de capital e I+D para tecnologías futuras el 50% de las inversiones del grupo [150.000 millones de euros].

Volkswagen aspira así a que el 60% de las ventas de todo el grupo corresponda a modelos 100% eléctricos en Europa para 2030. Este año ya alcanzará un millón de entregas de este tipo de vehículos.

La multinacional alemana ha asegurado que reducirá la complejidad, aprovechará las economías de escala y las sinergias entre sus marcas. También ha subrayado que continuará con un enfoque de negocio basado en fortalecer su posición financiera que asegure las inversiones en tecnologías futuras.

"La electrificación y la digitalización están cambiando cambiando al automóvil de la forma más rápida y radical que nunca antes. Las economías de escala son absolutamente fundamentales. Nuestra hoja de ruta nos pone en una mejor posición para aprovechar al máximo el potencial de nuestro grupo", ha indicado Diess.

Volkswagen tiene la intención de lanzar al mercado 70 modelos 100% eléctricos para 2030, de los que 20 ya están en producción, y 60 híbridos. Así, planea una producción de 26 millones de eléctricos para 2030: unos 19 millones estarán basados en la plataforma modular eléctrica MEB y la mayoría de los siete restantes, bajo la plataforma PPE de alto rendimiento. El grupo también estima una fabricación de alrededor de siete millones de vehículos híbridos durante el mismo período.

Volkswagen avanzó ayer sus planes para reducir significativamente los costes de producción y la complejidad de las baterías y anunció acuerdos BP en el Reino Unido y Enel en Italia. Baraja construir hasta seis gigafactorías de baterías en Europa para finales de década con el objetivo de reducir hasta en un 50% el coste de fabricación y hacer así que los coches eléctricos sean más asequibles. Los centros tendrían una capacidad total de 240 gigavatios hora (GWh) al año.

Asimismo, la ofensiva de baterías de la corporación con sede en Wolfsburgo (Alemania) vendrá acompañada de una expansión a gran escala de la red de carga pública. La empresa espera operar alrededor de 18.000 puntos públicos de carga para coches eléctricos en Europa para 2025, lo que supone cinco veces más que el volumen actual.

Volkswagen también ha informado de que quiere convertir su división Car.Software en la segunda compañía de software más grande del continente europeo, con el objetivo de que alcance los 10.000 empleados, así como de que la factoría de Navarra detendrá su producción los días 24, 25 y 26 de marzo debido a la escasez de semiconductores.

Resultados 2020

El grupo Volkswagen obtuvo un beneficio neto atribuido de 8.824 millones de euros en 2020, lo que supone una caída del 37% en comparación con el año anterior, debido al impacto del Covid-19, que provocó un retroceso de sus ventas del 15,2%, hasta 9,3 millones de coches matriculados.

El consorcio alemán facturó 222.884 millones de euros el año pasado, un 11,8% menos en la comparativa interanual, y sufrió un retroceso del beneficio operativo del 43%, hasta 9.675 millones de euros.

Registró unos efectos extraordinarios de 931 millones por costes de reestructuración y el caso del software que alteraba las emisiones de algunos vehículos diésel cuando eran sometidos a pruebas de laboratorio, conocido como dieselgate, frente a los 2.336 millones de 2019.

En el informe anual del año pasado, la compañía se dirige a los accionistas y les asegura que la empresa tiene la intención de reducir sus costes fijos un 5% [unos 2.000 millones de euros] y un 7% los de las compras de materias primas para 2023. "La única forma de transformar Volkswagen con éxito en una empresa digital es maximiar el rendimiento de nuestro negocio tradicional", subraya.

La compañía ha comunicado que no ha cumplido su objetivo de emisiones de CO2 en Europa con unos 0,8 gramos por kilómetro, según sus últimos cálculos, actualizados respecto a los que había señalado en enero. El resultado final será publicado por la Unión Europea (UE) a lo largo del año.

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