Ingeniería retributiva: el arte de optimizar el salario

A través de esta estrategia la empresa consigue no solo reducir el gasto total destinado al salario de los trabajadores, sino también fidelizar a su plantilla

salarios

A menudo el ahorro de costes en la contratación de trabajadores se convierte en un quebradero de cabeza para las empresas. Decía Benjamin Franklin que “un centavo ahorrado es un centavo ganado”, y parece que la gestión de la mano de obra no escapa de la sentencia del padre fundador. Pero cuando a la misión de reducir el gasto empresarial se suma la de incrementar la satisfacción de los trabajadores, los sistemas de retribución ordinarios quedan obsoletos, y debe apelarse entonces también al ingenio.

En este artículo, los profesionales de LABE Abogados estudian la ingeniería retributiva como herramienta para congeniar la reducción del gasto en la gestión de la mano de obra con la satisfacción del personal que presta sus servicios en la corporación. Como herramienta, al fin y al cabo, para optimizar el salario.

La gestión de la mano de obra, más que números

Se entiende por ingeniería retributiva el conjunto de estrategias dirigidas a reducir el coste de empresa en cada trabajador, manteniendo su salario a percibir. En este sentido, los sistemas de retribución flexible basados en el pago de una parte del salario en especie, o la provisión de determinados servicios sobre los que la Seguridad Social o la Agencia Tributaria aplican condiciones más ventajosas, constituyen mecanismos esenciales para lograr este ajuste entre bruto y neto a percibir.

El objetivo es conseguir que el empleado pueda mantener su retribución y, aprovechando los beneficios que la ley ofrece en materia de fiscalidad y cotización, reducir el gasto aparejado a su salario. Además, este tipo de sistemas salariales permiten al trabajador acceder a servicios o ventajas que redundan en su propio beneficio y que, por tanto, incrementan su satisfacción y compromiso con el proyecto empresarial. A través de las estrategias de ingeniería retributiva, la empresa consigue no solo reducir el gasto total destinado al salario de los trabajadores, sino también fidelizar a su plantilla.

El ahorro de coste salarial a través de la retribución flexible

Hablamos de retribución flexible para referimos a la reestructuración de conceptos retributivos, armonizada por trabajador y empresario, que tiene como objetivo actuar bajo el paraguas de un tratamiento más ventajoso en materia fiscal y de Seguridad Social. Beneficiarios en el sentido de que se trata de percepciones salariales que, por su falta de inclusión en la base de cotización o tributación, permiten al empresario optimizar el gasto salarial y al trabajador conseguir una mayor retribución neta.

La política retributiva aplicada por la empresa en estos supuestos parece clara: consiste en diseñar la nómina del trabajador de tal manera que la relación motivación-salario vayan cogidas de la mano. Es decir, apuntalar el salario emocional.

De todas las posibles herramientas utilizadas para posibilitar la mencionada ingeniera retributiva, diversas son destacables por su alcance en la vida habitual del trabajador. Se trata de retribuciones en especie tales como el ticket restaurante, los gastos de locomoción, gastos de manutención y estancia, o vivienda habitual y vehículo; todas ellas emanadas del día a día de un trabajador del mundo laboral actual.

Es aquí donde entran en juego el salario emocional y el papel negociador del empresario, encargados de proporcionar al trabajador un beneficio adicional a la retribución: la satisfacción de gastos provocados por la jornada, horario y funciones realizadas por el trabajador que solo pueden ser ocasionadas por la prestación de sus servicios. Ambas partes resultan beneficiadas, pues se trata de retribuciones en especie que tienen exenciones favorables en materia de Seguridad Social y fiscal y, por tanto, suponen un menor coste.

Salario emocional: una inversión a futuro

El rendimiento del personal que conforma la empresa no solo es sinónimo de cantidad, siendo necesario el fomento de un clima de motivación en la misma, con el objetivo de mejorar la calidad de la productividad. Nos referimos pues a la motivación del trabajador como objetivo asumido por el empresario en aras a incidir en el nivel de compromiso con la empresa y en la calidad de tareas que se ejecutan.

Para ello, además de la retribución en especie dirigida a compensar al trabajador por los gastos ordinarios ocasionados por la prestación de sus servicios, la empresa puede apostar por ofrecerle ventajas que le generen un valor añadido. Es decir, apelar al salario emocional del trabajador.

A título de ejemplo, resulta interesante la retribución de una parte del salario en especie en concepto de formación académica del trabajador. De esta manera, la empresa invierte en el aprendizaje de su equipo, cuya contraprestación viene dada por una mayor productividad del personal –que se encuentra académicamente formado–, así como por la seguridad de una permanencia del trabajador en la empresa hasta un máximo de dos años.

Con todo, en el mundo laboral existe un amplio abanico de medidas tendentes a la consecución de un rendimiento de mayor calidad en la empresa, y que al mismo tiempo comporte un beneficio fiscal o en materia de Seguridad Social, como son la entrega de productos a precio de mercado, seguro médico, servicios educativos o las stock options. En este sentido, para asegurar el éxito de la empresa en la optimización del salario, es esencial contar con un adecuado asesoramiento legal que le permita identificar las necesidades, fortalezas y oportunidades en la gestión de sus recursos humanos.

En definitiva, en una realidad laboral en la que la gestión de la mano de obra trasciende del pago de un salario por la prestación de un servicio, se exige el recurso a mecanismos más inventivos e ingeniosos, que permitan ajustar el gasto empresarial y, al mismo tiempo, incrementar la satisfacción de los trabajadores. Y es que solo así puede la empresa lograr el equilibrio entre la máxima del padre fundador y la fidelización de su capital humano.

LABE Abogados es una firma 360º que cuenta con expertos en asesoramiento laboral y en gestión de recursos humanos. Desde este prestigioso despacho, con sede central en Paseo de la Castellana 30, se advierte de la necesidad de contar con expertos que orienten a firmas de todos los sectores en la materia de cara a optimizar los recursos humanos y la correspondiente partida de gasto retributivo.

Sofía Granados y Jesús Vidán, asesora laboral y abogado de LABE Abogados.

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