Cómo la preocupación verde afecta a los sectores de la economía

En Europa, con el decidido impulso de las autoridades, algunas actividades se enfrentan a una redefinición completa de todo lo que han venido haciendo en las últimas décadas

Viviendas construidas bajo el criterio de sostenibilidad y respeto rn por el entorno.
Viviendas construidas bajo el criterio de sostenibilidad y respeto por el entorno. GBCe

El impacto en la inversión está claro, el interés por lo sostenible no hace sino crecer, eso sí, con diferentes velocidades en cada zona del mundo. En Europa, en un contexto en el que las autoridades han impulsado de forma decidida la conciencia sobre la sostenibilidad, el cambio se da a pasos agigantados. En la inversión está claro, pero sector a sector, el paradigma verde también deja su particular huella. Si bien llega a prácticamente todos los rincones, no en todos la intensidad del cambio es la misma.

La industria automovilística, el sector del petróleo y el gas, la logística, el inmobiliario. Las actividades sirven de motor económico y son algunas de las que se encuentran en un proceso de conversión más intenso. Suzanne Senellart, portfolio manager de Mirova, la gestora especializada en inversión sostenible que forma parte de Natixis IM, se pregunta en primer lugar qué es exactamente esta corriente verde. “Es sobre energía, energía y energía. Sobre cómo podemos abandonar la adicción a los combustibles fósiles. La primera revolución siempre va de la mano de la energía sostenible. A día de hoy tenemos fuentes renovables como la energía eólica o la solar a un precio muy competitivo. Ese es el primer punto de ruptura de la carbonización de la economía”.

La experta resalta que lo bueno, es que ese punto de ruptura ya ocurrió. Hace diez años los precios eran más caros y la energía limpia necesitaba de subsidios para evolucionar. Senellart dice que ya no es así y que la economía ha entrado de lleno en la siguiente fase: el transporte sostenible. “Para abatir de verdad el nivel de contaminación en todos los campos y abandonar el combustible fósil, tendremos esta tendencia del transporte verde. La movilidad urbana, el transporte pesado y los vehículos de transporte ligero serán más y más verdes gracias, por supuesto, al apoyo de las fuertes regulaciones”.

A modo de ejemplo de fuertes regulaciones, Senellart cita a la Unión Europea y a China, país que, según la experta de Mirova, está adoptando las mismas normas que el Viejo Continente en algunas de las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad. “También tenemos 15 estados dentro de Estados Unidos que han promovido una regulación medioambiental contundente, como, por ejemplo, California”.

Industria automovilística

Golpeado por la pandemia, en medio de una transición tecnológica que requiere de inversión y bajo la presión regulatoria de la sostenibilidad. El sector del automóvil tiene varios frentes abiertos. Los últimos datos de ventas que maneja la Organización Internacional de Fabricantes de Vehículos a Motor (OICA, por sus siglas en inglés) corresponden a los nueve primeros meses de 2020. Por aquel entonces, el dato acumulado de ventas en el conjunto del sector mostraba una caída del 20% respecto al mismo periodo del año anterior.

En referencia al efecto de la conciencia sostenible en el negocio, OICA explica en un apartado dedicado específicamente a ello dentro de su página web que las autoridades están abordando el asunto desde una perspectiva un tanto limitada. “Hay una tendencia en la legislación de estar exclusivamente centrada en las emisiones de CO2 de los nuevos vehículos en lugar de seguir un acercamiento integral que incluya a todas las partes relevantes”.

La asociación sugiere centrarse en varios aspectos a la vez. De un lado, efectivamente, la tecnología de los vehículos. “Mejorar el rendimiento de los nuevos automóviles y camiones para reducir su media de emisiones de CO2”. Por otro lado, apuestan por el uso de fueles alternativos, apoyar la producción y facilitar las infraestructuras que posibiliten un uso masivo. OICA señala que es necesario educar a los conductores de cara a lograr conducciones más eficientes en términos de emisiones, mejorar las infraestructuras para evitar congestiones de tráfico innecesarias e impulsar un sistema de impuestos que sea capaz de influir en la decisión de los compradores de vehículos para que apuesten por las opciones menos contaminantes posibles. Precisamente, el último punto es objeto de polémica. Algunos Gobiernos, por ejemplo, el español, han planteado en algún momento gravar con mayor contundencia el uso de combustibles fósiles como el diésel, un movimiento que despertó suspicacias entre parte de la población.

La asociación aporta datos de cuánto supone su actividad en términos de contaminación. Según OICA, el transporte rodado representa cerca de un 16% del total de emisiones de CO2 obra de la actividad humana.

Energía, petróleo y gas

De todos los sectores, el del petróleo y el gas es, probablemente, el más afectado por el giro sostenible. Teniendo en cuenta los datos de emisiones de CO2 de OICA, la generación de electricidad y de calefacción supone un 44% del total de emisiones humanas. Las empresas están en el ojo del huracán y se afanan por convertir por completo un negocio que lleva décadas asentado y que ha sido clave para el desarrollo económico mundial al proveer de energía barata durante la mayor parte del tiempo. Coincidiendo con la fecha que se fijó la Unión Europea, múltiples petroleras de todo el mundo pretenden ser compañías con emisiones netas de CO2 neutrales para 2050.

“En diciembre de 2019, Repsol se convirtió en la primera compañía de su sector en fijarse la meta de ser una compañía cero emisiones netas en el año 2050. Este objetivo no solo fue refrendado, sino ampliado en sus objetivos intermedios de reducción de su indicador de intensidad de carbono. El pasado 26 de noviembre, durante la presentación del nuevo plan estratégico 2021-2025, fijamos una disminución de la intensidad de carbono del 12% para 2025, del 25% para 2030 y del 50% para 2040”, detallan fuentes de la empresa. Solo en el periodo comprendido entre 2021 y 2025, Repsol destinará a inversiones de la transición energética 18.300 millones de euros. “Con los avances tecnológicos hoy previsibles, Repsol anticipa que se pueda alcanzar al menos el 70% de reducción de emisiones netas para 2050 y se compromete a aplicar las mejores tecnologías para elevar esta cifra. Adicionalmente, en caso de que ello no fuera suficiente, compensará emisiones mediante reforestación y otras soluciones climáticas naturales para alcanzar cero emisiones netas en 2050”, adelantan esas mismas fuentes.

En el lado puramente eléctrico, Iberdrola es un ejemplo de cómo estas empresas están a día de hoy liderando la revolución verde. La compañía cuenta con una hoja de ruta que prevé la inversión de 150.000 millones en una década. Iberdrola es el principal productor de energía renovable en España y en escasos cinco años prevé casi duplicar su producción.

Logística

La pandemia disparó los envíos a domicilio, pero no ha sido el único cambio que ha vivido la logística. Desde hace ya años se viene impulsando la economía de proximidad, que no es otra cosa que fomentar el consumo local con el fin de ahorrar emisiones contaminantes y revitalizar la economía de cada zona.

DSV Panalpina es una firma logística con presencia global en 80 países que gestiona envíos por tierra, mar y aire. “En el sector logístico es ya una realidad esta mayor concienciación, desde edificios sostenibles hasta vehículos menos contaminantes y alternativas híbridas para el transporte de mercancías. Para el sector de la paquetería, se espera que los vehículos sean 100% eléctricos para entregas en zonas urbanas y confiamos en que los Gobiernos apuesten por nuevas infraestructuras ferroviarias para el transporte de mercancías”, afirman desde el comité de sostenibilidad de DSV España. Mientras llega esa electrificación, DSV ha apostado por vehículos híbridos que en el caso de España contaminan un 23% menos que los comparables de su segmento. La empresa es pionera en el uso ferroviario para envíos de media y larga distancia y en agosto de 2020 batió el récord de la mayor distancia recorrida por un tren de mercancías, con 14.133 kilómetros desde Qingdao a Madrid. Asimismo, han impulsado políticas de compensación de emisiones, como plantar bosques mediterráneos en la comunidad de Aragón.

Inmobiliario

Suzanne Senellart cree que este sector es una de las grandes áreas en las que más impacto puede tener la revolución verde. “El 36% de las emisiones de CO2 tiene su origen aquí”. Tanto Vía Célere, una de las promotoras de referencia en España, como Green Building Council España, principal organización de edificación sostenible en el país, coinciden en señalar un aumento del interés dentro del sector por la sostenibilidad en los últimos años. “Las políticas europeas sin duda marcan un compromiso creciente en materia medioambiental, con el objetivo estrella de la descarbonización total de nuestra economía para 2050. Este mensaje por sí mismo está revolucionando el mercado inmobiliario. Si a esto sumamos el nuevo marco de la taxonomía europea que define de manera concienzuda lo que son las inversiones sostenibles, y por lo tanto orienta las inversiones que se pueden hacer con dinero europeo, la edificación sostenible es la única apuesta segura de futuro en el mercado inmobiliario”, sentencia Dolores Huerta, directora general de Green Building Council España.

“Se está avanzando hacia un modelo en el que el requisito será que los nuevos edificios deberán ser considerados de consumo casi nulo. La realidad es que el sector inmobiliario es una de las actividades económicas cuyo producto final tiene una vida útil más larga, por lo que es fundamental que las nuevas construcciones sean lo más respetuosas posible con el medioambiente. En este sentido, desde Vía Célere tratamos siempre de adelantarnos a la normativa y apostar por la innovación para que nuestros edificios sean lo más eficientes energéticamente posible, lo que también repercute de forma positiva en el ahorro de nuestros clientes, con facturas de la luz mucho más reducidas”, añade al respecto José Ignacio Morales Plaza, consejero delegado de Vía Célere.

Por qué cuesta lograr viviendas sostenibles

Desde el Green Building Council español advierten de que no es sencillo conseguir la sostenibilidad. “Con una situación de crecimiento estancado de la población que demanda menos vivienda nueva, el parque ya construido supone el grueso de nuestra huella ecológica como sector. Recientemente se publicó la actualización de la estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España, que identifica claramente las líneas de trabajo para los próximos años. Se trata de una transformación radical del sector, ya que tradicionalmente se ha dedicado a la nueva construcción”. Dolores Huerta cuenta que en España se rehabilitan una media de 30.000 viviendas al año (un 0,12% del parque construido), mientras que en Europa la media es del 1% anual. “Ambas cifras están lejos del 3% que deberíamos alcanzar si realmente queremos una Europa descarbonizada para 2050”.

La sostenibilidad en la vivienda no es sencilla, pero sí rentable. El coste de potenciar la sostenibilidad de una casa ya construida oscila entre 15.000 y 30.000 euros, dependiendo mucho del tamaño y la ambición del proyecto. Morales Plaza hace una estimación del ahorro. “Por ejemplo, un piso de 100 m2 en Madrid, con calificación energética A, supone un ahorro anual de 640 euros al año respecto a una vivienda con una calificación energética E. Estaríamos hablando de 6.400 euros de ahorro en 10 años y de casi 20.000 euros en 30 años, la duración aproximada de una hipoteca. Es un ahorro muy significativo para las familias”.

El consejero dele­gado de Vía Célere desvela que la clave para la mayor eficiencia en la vivienda es mejorar el aislamiento, los sistemas eléctricos internos y el uso de energía re­novable.

Normas
Entra en El País para participar