IFM, a los accionistas de Naturgy: "Tenemos vocación de permanencia"

El fondo australiano traslada a la energética que apoyará una política de dividendos sostenible

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, en la junta general de accionista de la energética, este martes.
El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, en la junta general de accionista de la energética, este martes.

Naturgy ha trasladado a sus accionistas las intenciones de IFM por si finalmente prospera la opa parcial. La energética ha asegurado que el fondo australiano tiene vocación de permanencia como accionista a largo plazo y que apoyará una política de dividendos sostenible.

La compañía ha celebrado este martes su junta general ordinaria de accionistas y ha sido el secretario general del consejo de administración, Manuel García Cobaleda, quien ha detallado que IFM aspira a tener representación en el consejo de administración, así como que su intención es mantener a la empresa en Bolsa y con sede social en España.

El pasado 26 de enero IFM lanzó una opa por el 22,69% de Naturgy por 5.060 millones, dirigida a inversores institucionales y minoritarios, y afirmó que no quería desplazar al principal accionista de Naturgy, Criteria [la sociedad holding que gestiona el patrimonio empresarial de la Fundación Bancaria La Caixa], con un 24,8% del capital.

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, ha señalado que el consejo de administración debe pronunciarse sobre la oferta cuando se abra el plazo de aceptación de la misma. En todo caso, ha subrayado que "los principios de las sociedades de capital cotizado residen en la libertad de sus accionistas". "La última decisión será de todos y cada uno de los accionistas de la compañía. El consejo dará y publicará su opinión. Seremos transparentes y se enterará bien de nuestras recomendaciones en este sentido", ha apuntado.

Además, el presidente de Naturgy ha afirmado que, "a día de hoy", no es consciente de que la propuesta de IFM "tenga implicación" de una posible salida de Bolsa del grupo. La CNMV ha admitido a trámite la oferta parcial, después de que el pasado 5 de febrero el inversor lo solicitara al supervisor, pero la operación necesita el visto bueno del Gobierno. A la espera de conocer el resultado de la opa, la compañía ha decidido aplazar la presentación de su nuevo plan estratégico.

En la junta, que se ha celebrado vía telemática por el Covid-19, los accionistas también han aprobado los resultados del año 2020, en el que sufrió pérdidas de 347 millones de euros, frente al beneficio de 1.401 millones de un año antes. El grupo llevó a cabo una revisión del valor de los activos que tuvo un impacto de 1.363 millones de euros, derivado del nuevo escenario de menor demanda de gas, así como el nuevo marco regulatorio en España.

Asimismo, han dado luz verde al pago de un dividendo de 0,63 euros con cargo a los resultados del curso pasado, que se abonará el 17 de marzo. De este modo, la remuneración de los accionistas por el año 2020 alcanza los 1,44 euros por título, un 5% más que un año antes. Los dividendos a cuenta pagados ya durante el ejercicio precedente fueron de 0,31 y 0,5 euros por acción.

Reynés ha dejado en el aire las metas de dividendo marcadas en el plan estratégico presentado en 2018 para el ejercicio 2021 y 2022, de 1,51 y 1,59 euros, respectivamente. "Aún no tenemos un nuevo plan estratégico y las cifras las daremos a conocer dentro del plan. No hay estrategia sin dividendo, que es uno de los pilares de generación de valor para el accionista, pero el grupo se encuentra en un proceso de elaboración de un nuevo plan y, teniendo en cuenta todas las circunstancias, propondrá un plan en el cual el dividendo dará una visibilidad mayor a largo plazo de 2022 y tendrá en cuenta las consideraciones del entorno previsto", ha argumentado.

También ha salido adelante el plan de remuneración para los directivos en el periodo 2021-2023 y el nombramiento de KPMG como auditores de cuentas de la sociedad y de su grupo consolidado hasta 2023, en sustitución de EY.

Proyectos a los fondos europeos por 14.000 millones

Reynés ha explicado que la empresa ha presentado proyectos al programa europeo Next Generation por valor de 14.000 millones de euros. La mayor parte, unos 6.300 millones, estaría destinada a la generación eléctrica renovable, con iniciativas en el ámbito de las baterías, centrales hidroeléctricas de bombeo y energía eólica y fotovoltaica marina y mareomotriz.

Por su parte, aspira a movilizar 3.900 millones de euros para invertir en gases renovables; 1.500 millones para destinar a digitalización, 1.400 millones para gastar en eficiencia energética y otros 900 millones para lograr una transición energética "justa" y alcanzar una movilidad sostenible, mediante la instalación de hidrogeneras, gasineras y puntos de recarga para coches eléctricos.

Naturgy ya ha propuesto al Gobierno un megaplan para la construcción de una red nacional de repostaje de hidrógeno, en el entorno urbano e interurbano. Por otra parte, Reynés ha destacado que los planes de recuperación económica ponen de manifiesto la necesidad de acometer inversiones superiores a 23.000 millones de euros hasta 2030 en el sistema eléctrico español. Según el directivo, esto supondría para Naturgy invertir más de 3.500 millones de euros en el periodo solo en España.

Salida de Egipto

Reynés ha indicado que la compañía prevé cerrar esta semana su salida de Egipto y poner fin así al conflicto de la planta de licuefacción de Damietta. "Se van a cerrar todos los acuerdos y Naturgy "a cobrar la parte que corresponde. Podremos decir que el problema habrá acabado definitivamente", ha aseverado.

A finales del año pasado, Naturgy llegó a un acuerdo con la italiana Eni para zanjar la disputa sobre Unión Fenosa Gas (UFG), la joint venture que ambos tenían al 50% para operar en Egipto. Mediante esta operación, Naturgy obtuvo 600 millones de dólares (493,2 millones de euros) y la mayor parte de los activos de UFG fuera de Egipto, excluyendo las actividades comerciales de UFG en España.

Otra consecuencia derivada del pacto es que Naturgy queda liberada de un contrato de aprovisionamiento de gas anual de alrededor de 3,5 bcm (3.500 millones de metros cúbicos) para suministrar a ciclos combinados en España y que acababa en 2029.

El directivo también ha recordado que la empresa prevé cerrar la venta del 96% de la chilena CGE en el segundo trimestre del año, una operación que reportará unas plusvalías en torno a los 400 millones de euros y que implicará reducir la deuda neta del grupo en 3.886 millones de euros. No obstante, ha admitido que se perderán 250 millones de ebitda o beneficio operativo.

En la última presentación de resultados, Reynés avanzó que el grupo invertirá este año alrededor de 1.000 millones de euros en proyectos renovables, de los que el 30% irá a España, el 30% a Australia, otro 30% a EE UU y el 10% restante a Chile.

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