Director de inversiones

Miguel Ángel García (Diaphanum): “Esperamos en primavera una corrección del 10% ó 15%”

Acaba de rebajar a infraponderar la exposición en Bolsa ante el alza de rentabilidades de los bonos

Miguel Ángel García, director de inversiones de Diaphanum
Miguel Ángel García, director de inversiones de Diaphanum

Su visión del mercado va ahora a contracorriente. Con larga experiencia en la gestión de activos, Miguel Ángel García, director de inversiones de Diaphanum, prefiere ser muy prudente con la renta variable, donde aprecia valoraciones excesivas. “No seguir a la manada muchas veces tiene sentido”, asegura. Prevé, de hecho, una corrección bursátil en primavera que servirá a esta firma de asesoramiento financiero independiente para poner de nuevo a trabajar la liquidez que ha atesorado recientemente y comprar a precios más bajos.

Comenzaron el año con una posición neutral en renta variable, ¿la mantienen?

Hace una semana hemos bajado a infraponderar la renta variable. La Bolsa de EE UU cotiza a 22 veces beneficios; las europeas, a niveles de 18 veces… Desde un punto de vista histórico, las valoraciones son bastante exigentes. La rentabilidad por dividendo también es más baja que la media histórica, puesto que las empresas están preservando caja. Se ve que las valoraciones están forzadas. Hemos considerado oportuno, después de los fuertes avances que ha habido, reducir en renta variable, pensando que puede haber un recorte.

¿No confían en el crecimiento económico ni de los beneficios?

Sí se va a producir la reactivación económica que está descontando el mercado. Dependerá mucho del ritmo de vacunación, pero sí esperamos una fuerte recuperación en el segundo semestre, gracias a los estímulos y a la reac­tivación del consumo. Las tasas de ahorro del último año han sido muy fuertes. Pero una de las cosas que nos ha llevado a la rebaja en la renta variable ha sido el movimiento en los bonos soberanos. Nos ha llamado mucho la atención la fuerte subida del bono de EE UU. Los bancos centrales evidentemente están por la labor de la reactivación económica, pero el hecho de haber dejado que se muevan las rentabilidades de los bonos a esos niveles puede ser un mensaje, en el sentido de no querer que los activos de riesgo sigan subiendo excesivamente.

¿En qué medida han rebajado su exposición a la Bolsa en los últimos días?

Hemos bajado un 15% el peso de la renta variable en cada uno de los perfiles de riesgo que tenemos. En la cartera equilibrada, donde está la mayor parte de nuestros clientes, la renta variable pesa ahora un 34%. Y en un perfil agresivo, el peso de la renta variable está en el 54%. La idea no es bajar más, sería irnos a mínimos, pero en el año sí pensamos que habrá oportunidades de recomprar más barato lo que hemos vendido.

"Hemos bajado un 15% el peso de la renta variable en cada uno de los perfiles de riesgo. En el agresivo está ahora en el 54%"

¿Y en qué momento llegaría esa oportunidad? ¿Para cuándo espera una corrección?

Se puede producir a partir de abril o mayo. Ahí habrá una subida muy fuerte de la inflación. Si el treasury se coloca en el 2% y el bund en el 0%, sería un mensaje claro por parte de los bancos centrales de que no quieren que las valoraciones de los activos sean tan altas. Si se va a una normalización de rentabilidades de los bonos, puede haber corrección.

¿De qué magnitud?

De entre un 10% o un 15%. Eso sería ir a niveles PER 20 de la Bolsa de EE UU, 16 de las europeas. Suavizaría bastante las valoraciones, que también serían altas desde el punto de vista histórico. Lo que hemos hecho en las carteras es un movimiento táctico, de aprovechar las subidas que ha habido a principios de año y consolidar parte de las rentabilidades. Es un movimiento coyuntural pero basado en la racionalidad de que las valoraciones están altas. Estamos incómodos con estas valoraciones. Y en que puede haber un susto, el comportamiento del mercado nunca es lineal y siempre te puede dar una oportunidad de comprar.

¿Cree que hay riesgo de inflación en el corto plazo?

Solamente por el efecto del petróleo vamos a tener una subida de la inflación, también vemos que vamos a tener escasez de materias primas y, si hay reactivación económica, subida del consumo. No creemos que en el medio plazo vayamos a tener problemas de inflación, pero en el corto plazo, coyunturalmente, la subida de la inflación podría ser interpretada por el mercado como síntoma de que los bancos centrales pueden dejar de ­apoyar a los mercados. No creo que lo hagan, pero ante ese miedo de mercado, puede haber oportunidades de compra más baratas. En todo caso, pensamos que hasta 2023 los bancos centrales van a seguir apoyando mucho al mercado y que muy probablemente volvamos al mundo sin inflación que teníamos con anterioridad a la pandemia.

¿En qué parte de la renta variable mantienen posiciones?

Hemos mantenido sin cambios la apuesta en emergentes, sobre todo Asia. Nuestra apuesta actual por emergentes asiáticos es superior a nuestra apuesta por Europa. Mantenemos una apuesta sectorial de la cartera que creemos le da consistencia, con tecnológicas, salud y consumo no cíclico. La mitad de la bajada de exposición a Bolsa ha sido en empresas de crecimiento europeas y la otra mitad en compañías de calidad de EE UU, donde también están empresas de tecnología y salud. Hemos retrocedido en sectores cíclicos y no cíclicos.

¿No están excesivamente caras las tecnológicas de EE UU?

Tienen valoraciones muy exigentes, pero después ves las cuentas de resultados y hay un crecimiento que lo justifica. Las FAANG tienen una posición de dominio de mercado de gran calibre. Están caras y probablemente seguirán caras porque el crecimiento de su cuenta de resultados lo permite.

¿Qué papel juegan en sus carteras los activos alternativos como el private equity?

Los activos ilíquidos demuestran históricamente que rebajan la volatilidad de la cartera y dan una rentabilidad adicional. Buscamos la descorrelación con el mercado, con expectativas de retorno de entre el 3% y el 5%.

¿Ha variado el perfil de riesgo de su clientela con la pandemia? ¿Es quizá más conservador?

Nuestro cliente medio no ha tenido una reacción de mayor aversión al riesgo. Lejos de eso, están bastante cómodos y confiados; en la cartera equilibrada logramos una rentabilidad del 7% en 2020. El máximo de renta variable lo tuvimos en 2019. En deuda soberana, solo hemos cargado de verdad la cartera en abril del año pasado. Utilizamos la tesorería para comprar renta fija corporativa y luego hubo un repunte muy importante del mercado. Hicimos una gestión bastante adecuada del riesgo en 2020.

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