PSOE y Podemos seguirán negociando para intentar cerrar la ley de vivienda en marzo

Retomarán las conversaciones la semana que viene

Sánchez asegura que habrá consenso entre los dos socios de Gobierno

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, este martes.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, este martes. MONCLOA

El segundo encuentro de la semana entre el secretario general de vivienda del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), David Lucas, y la secretaria de Estado de Agenda 2030, Ione Belarra, se ha saldado este miércoles "sin avances sustanciales" para dar forma a la futura Ley de Vivienda, explican fuentes del departamento que dirige José Luis Ábalos. Los equipos del PSOE y Unidas Podemos, prosiguen estas fuentes, volverán a reunirse la siguiente semana para seguir trabajando en la futura norma con el objetivo, añaden desde Unidas Podemos, de "intentar tener el texto en el mes de marzo".

Este nuevo plazo, sostienen desde la formación morada, "está muy alejado de aquel al que los socios se comprometieron en el acuerdo de Presupuestos y que implicaba llevar el texto al Consejo de Ministros a finales de enero". 

Esta semana, de nuevo a costa de la vivienda, han vuelto a saltar chispas en el seno del Gobierno de coalición. El lunes, el ministro Ábalos se posicionó en contra de "imponer" un control de precios del alquiler en la futura Ley de Vivienda y apostó por una regulación basada en otro tipo de fórmulas con el fin de movilizar vivienda hacia el alquiler asequible. "Creemos que es más positivo y más eficaz promover que imponer", resumió, sugiriendo que en su departamento prefieren optar por otras herramientas como los incentivos fiscales.

En su opinión, hay que evitar imponer medidas que puedan provocar "una detracción del mercado" y que muchas viviendas en alquiler se pasen al mercado de la compraventa. También hay que dotar al texto de "seguridad jurídica", porque la vivienda "es un derecho, pero también es un bien de mercado que genera actividad económica".

Al otro lado del Ejecutivo, sin embargo, las palabras de Ábalos se recibieron como un intento de "traicionar" el acuerdo programático de Gobierno firmado entre las dos formaciones a finales de diciembre, en el que los dos socios se comprometían a facultar a las comunidades autónomas y ayuntamientos a regular las subidas abusivas del alquiler mediante un índice de precios.

A lo largo de la semana, los mensajes cruzados entre distintos miembros del Gobierno y entre otras fuerzas del bloque de la investidura han sido constantes, hasta el punto de que este miércoles el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha tenido que reconocer que la norma está siendo objeto de un "fuerte debate" dentro de la coalición. Con todo, ha añadido Sánchez, "vamos a llegar a un consenso y vamos a tener por fin la primera ley en el ámbito estatal de vivienda", ha asegurado durante la sesión de control en el Congreso, donde también ha pedido "realismo" a la hora de diseñar este tipo de políticas.

Los dos socios se muestran partidarios de regular el mercado del alquiler en España, pero mientras que Unidas Podemos quiere permitir que los gobiernos regionales y municipales puedan limitar temporalmente los precios del alquiler en una zona tensionada, desde el PSOE prefieren otras fórmulas incentivadoras. 

Así lo recordó ayer tras el Consejo de Ministros la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, después de asegurar que el departamento de Ábalos nunca ha dicho que no cumplirá con el acuerdo de Gobierno y, en concreto, con la lucha contra los precios abusivos del alquiler. "Es un compromiso que el ministerio nunca ha dicho que vaya a imposibilitar. La discusión está en cuál es el instrumento que mejor nos permite dar seguridad jurídica a esa cuestión y compatibilizar el derecho a la vivienda con el derecho a la propiedad privad", matizó.

El acuerdo para establecer topes en las rentas del alquiler, añadió Montero, se fijó al principio de la legislatura, "pero el mercado de la vivienda ha variado debido a la pandemia en el último año, entre otras cosas porque parte de la tensión venía derivada de los pisos turísticos". Así, la realidad residencial que los dos socios de Gobierno vieron a finales de diciembre, sugirió la ministra portavoz, ya no es la misma. Con todo, Montero aseguró que "no contempla" que no haya acuerdo en el seno de Gobierno. También avanzó que "no vamos a llevar una ley de vivienda que no tenga el concurso de ambas formaciones políticas, ni vamos a llevarla sin tener la seguridad de que la norma está perfectamente articulada en el marco constitucional".

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