Pullmantur anuncia la liquidación de la compañía en un año

El administrador concursal admite que no existe un plan de viabilidad. Los trabajadores en ERTE serán los primeros en ser despedidos

Richard J.Vogel, consejero delegado de Pullmantur
Richard J.Vogel, consejero delegado de Pullmantur

Recta final en el concurso de acreedores de Pullmantur. Tras la decisión de un juzgado madrileño de que Royal Caribbean, uno de los dos grandes accionistas con un 49% del capital, se siente en la mesa de negociación del ERE de la crucerista, al ser parte interesada y protagonista en el deterioro acelerado de la compañías, las primeras reuniones han deparado un giro inesperado.

Data Concursal, el administrador que se está encargando del concurso de Pullmantur, ha transmitido a los trabajadores que no existe ningún plan de viabilidad para reflotar la compañía y que la intención de los accionistas (el fondo Springwater tiene el otro 51%) es proceder a la liquidación de la empresa en un año, empezando de forma escalonada por los trabajadores en ERTE.

La crucerista no cuenta con barcos y ha suspendido operaciones hasta diciembre de 2021

Fuentes de los trabajadores apuntaron que el principal caballo de batalla, una vez conocido que no hay alternativa, es obtener una salida digna para los trabajadores. Y se ponen como ejemplo el despido de los empleados de Royal Caribbean asignados en Pullmantur, cuyos contratos fueron rescindidos el pasado mes de noviembre con un despido improcedente que se pagó a 45 días por año trabajado antes de la reforma laboral de 2012 y a 33 días en los ejercicios posteriores. La primera propuesta que recibió la plantilla de Pullmantur (311 empleados, de los que el 90% ha estado en ERTE al 100% desde que se declaró el concurso de acreedores) está muy por debajo y se situó en una indemnización de 20 días por año trabajado, como estipula la ley para los concursos de acreedores.

Un final que ya había sido presagiado por los trabajadores, que se habían agarrado como un clavo ardiendo a la promesa del administrador concursal de buscar un nuevo inversor que respaldara el supuesto plan de viabilidad. Sin alternativa en el horizonte, la lucha de los trabajadores se centrará también en señalar a Royal Caribbean como el principal culpable de la caída de Pullmantur. Desde que el pasado 22 de junio, Pullmantur optó por solicitar el concurso de acreedores al afrontar nueve meses sin ingresos (la realidad ha sido todavía más dura), los hechos se han desencadenado de forma trágica.

Royal Caribbean se ha comprometido a devolver las reservas anuladas por el coronavirus

En primer lugar se procedió a desguazar los tres barcos de la flota de Pullmantur y los distintos intentos para adquirir embarcaciones de otras filiales, como Celebrity Cruises, o de la propia matriz Royal Caribbean, han fracasado. La falta de liquidez llevó a que 127 empleados (un 40% de la plantilla) acumularan en septiembre un período de 45 días sin cobrar nóminas, a lo que se unió el desahucio de su sede central en Madrid ante el impago de su renta. Solo dos meses después, la compañía anunció que suspendía la reanudación de sus operaciones hasta diciembre de 2021.

La gran incógnita es ahora la puesta en marcha del plan al que se había comprometido Royal Caribbean para reembolsar en efectivo o a través de un bono todas las reservas canceladas desde marzo de 2020 a raíz de la crisis sanitaria del coronavirus.

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