Ahorrar con planes mixtos: cuide las mezclas

Esta categoría recibió el grueso de las aportaciones en 2020

Cuanta mayor exposición a acciones, mayor volatilidad

planes mixtos

En los últimos años hemos asistido a un incremento significativo del patrimonio de los planes de pensiones mixtos y, dentro de esa tendencia, a una rotación hacia los planes de mayor exposición a Bolsa. La explicación es clara: la menor expectativa de rentabilidad por parte de la renta fija debido a los bajos tipos de interés reinantes ya desde hace años.

Ante este escenario, esta clase de planes continúa recibiendo el grueso de las aportaciones de los partícipes españoles. En concreto, en 2020 los vehículos mixtos con mayor proporción de renta fija recibieron 1.500 millones de euros, al tiempo que sus pares de renta variable recaudaron 1.360 millones, según datos de Inverco.

Con bajos tipos de interés es imprescindible asumir riesgo para captar retorno

Y todo ello pese a las modestas rentabilidades medias logradas. Tanto los de renta fija mixtos (-0,39%) como los de renta variable mixtos (-0,66%) cosechan retornos negativos a 12 meses.

Tal y como analiza Carolina Mateo, jefa de desarrollo de negocio de Ibercaja Pensión, en estos momentos de bajos tipos de interés en los que nos encontramos es imprescindible, para poder obtener rentabilidades atractivas, asumir un poco más de riesgo. Por ello, “los planes mixtos más moderados se sitúan como una alternativa muy interesante para aquellos ahorradores que quieren mantener una posición conservadora, pero sin renunciar a las mayores rentabilidades que ofrece la inversión en Bolsa”.

La diversificación de la cartera permite compensar unos activos con otros

Con esta estrategia se consigue dar estabilidad a la inversión al tener los bonos un peso considerable en la cartera, al mismo tiempo que se posibilita la obtención de rendimientos superiores gracias a la parte invertida en acciones, “obteniendo de este modo resultados más atractivos que con los tradicionales planes de renta fija”, sostiene Mateo.

Tener una cartera diversificada con acciones va a compensar el poco o nulo rendimiento que van a generar los bonos. No obstante, en un entorno de turbulencias en los mercados, “la renta fija es necesaria porque hace de activo refugio ante la renta variable y se comporta mucho mejor. Por ello, consideramos que es óptimo tener un plan de pensiones mixto con diferentes fuentes de rendimiento que aporten rentabilidad al conjunto de la cartera”, recomiendan Fernando Cano y Antonio Benito, responsables de renta variable y de formación, respectivamente, de CNP Partners.

En opinión de estos expertos, lo importante es siempre elegir aquellos que se adecúen a nuestro perfil de riesgo y a nuestro horizonte temporal y que ponderen la renta fija y la renta variable en la proporción más interesante para alcanzar nuestro objetivo. “Aquí la clave está en la parte de exposición en activos de renta variable, que será la que pueda aportar una mayor rentabilidad a largo plazo, pero también la que conlleva mayor volatilidad”, puntualizan.

Desde VidaCaixa también creen que, aunque a largo plazo es difícil obtener retornos positivos en títulos de deuda, una cartera diversificada también debería contar con estos activos, ya que ofrecen diversificación y descorrelación, que son algunos de los principales objetivos de la construcción de las carteras.

En todo caso, siempre es importante reforzar el mensaje de que los planes de pensiones están enfocados a la jubilación, y “que, una vez alcanzada, el objetivo no debería ser terminar en una cartera en liquidez o renta fija a muy corto plazo. Lo importante es tener un complemento a la pensión, y esto se consigue de forma óptima en una cartera diversificada en la que también la renta variable debería formar parte de los activos”, recuerdan los expertos de VidaCaixa.

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